jueves, 12 de junio de 2008

Atlas etnográfico de la cultura comunitaria Falcón Venezuela

ATLAS ETNOGRAFICO DE LA CULTURA COMUNITARA DEL ESTADO FALCÓN-VENEZUELA
COMUNIDADES

Por Lic. José Millet*

Nuestro Atlas Etnográfico es el atlas del venezolano de hoy, con su historia, vida cotidiana, valores, costumbres, personajes, quehacer característico y creaciones culturales—colectivas e individuales—en las circunstancias que lo rodean y en medio de este escenario, rico y diverso desde todo punto de vista que se le mire, que es la región falconiana. Por tanto, necesitamos colocar en el primero de los planos su biotipo—tarea ésta que estamos conscientes es muy difícil de plasmar. Pero, sobre todo, nos hemos esforzado por ofrecer una “postal” de su vida en la comunidad concreta donde nació, ha crecido o vive, en unión de su familia y de sus vecinos. Es decir: nuestro atlas se ha impuesto ser el Atlas de la cultura comunitaria venezolana, en especial de la rural, debilitada por la bárbara guerra de desgaste del capitalismo salvaje; de esa realidad, tal como la percibimos y apreciamos en su proceso de transformación, a consecuencia del impulso que le ha inyectado el Presidente de la República, Comandante Hugo Rafael Chávez Frías, en su marcha hacia el Poder Popular, que descansa en el empoderamiento de las comunidades de base de todo tipo de recursos: medioambientales, naturales, energéticos y económicos. Damos, pues, aquí, a modo de adelanto, una pauta de la vida y del quehacer cultural del ser falconiano en ese horizonte elemental, y humano, de su existencia, plena y libre, que es la sociedad solidaria por la que apostamos y luchamos en el fragor de esta revolución bolivariana, “a lo venezolano”, con la que estamos comprometidos.
La historia orienta al pueblo en la clarificación de las metas que tiene por delante. Los valores están firmemente afincados en sus tradiciones culturales y artísticas, y en ellos debemos beber siempre como principal fuente de inspiración para fortalecer nuestro espíritu, si en algún momento los sentimos menguarse. Es lo que ofrecemos aquí con este vistazo a algunos de los asentamientos de donde emerge la voz cálida y aleccionadora de la gente humilde apegada a su terruño, atenta siempre a los latidos que corren por debajo de ésta, como alegres manantiales que nos acompañan; orgullosa precisamente de lo creado y capaz de esforzarse porque lo mejor de su pasado nunca muera. El pueblo tendrá lista siempre el arsenal de conocimientos, experiencias y saberes de los que beberemos como principal fuente para mantener joven nuestro cuerpo y lista nuestra alma.
Entiéndase esta sección de nuestra obra como el reflejo—dado en bocetos etnográficos—de lo que hemos podido registrar en nuestra libreta de apuntes en nuestras investigaciones de campo y visitas, muchas veces hechas en equipo, durante los más de dos años que llevamos aguzar los sentidos y estudiando la región falconiana, su gente y sus valores patrimoniales, materiales e intangibles.
Por último un llamado o aviso: el presente espacio, colocado en Internet o impreso, proponemos sea aceptado como una invitación a los miembros de las comunidades, a sus líderes natos y dirigentes, a contribuir mediante escritos y aportes de documentos, fotográficos y audiovisuales, que nos permitan ampliar nuestro registro hasta abarcar los 25 municipios del Estado. Así seguirían el ejemplo de los tureros de San Pedro de Mapararí, municipio Federación, quienes nos entregaron un manuscrito que publicamos en esta sección y el primer de los fascículos impresos de nuestro Atlas.

José Millet
Coro, junio 03.2008.
1.2.1. COMUNIDADES, HISTORIAS E IDENTIDAD
MUNICIPIO FEDERACIÓN.-
Comunidad San Pedro de Mapararí: Las Turas.
La siguiente reseña tiene un valor excepcional a los efectos de la filosofía de nuestra obra: fue escrita por los humildes miembros de la comunidad turera San Pedro, ubicada en la parroquia Mapararí del Municipio Unión. La hicieron con la más absoluta libertad que le otorga vivir en un territorio que consideran ayamán, de lo cual se enorgullecen, a pesar de que podemos apuntar que las tierras que labran, siembran y cosechan no les pertenece en lo que a propiedad privada se refiere. Por nuestra parte, tenemos la dicha de ver realizado, en parte, ese sueño de que el pueblo se esfuerce en reconstruir su propia historia y es eso mismo lo que estos trabajadores del campo han hecho para que el resultado de su voluntad sea incluida en el Atlas Etnográfico del Estado Falcón que lleva adelante nuestro Centro de Investigaciones Socioculturales del Instituto de Cultura del Estado Falcón, Venezuela. La publicamos textualmente, sin apenas hacerle ninguna corrección o cambios.
Lic. José Millet
Coro, 09.05.2008
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SAN PEDRO DE MAPARARÍ CUENTA SU HISTORIA
Por los autores, tureros de esta comunidad

RESEÑA HISTÓRICA DEL PRIMER EVENTO DE LA FRATERNIDAD TURERA EN SAN PEDRO DE MAPARARÍ.

En el 1.992 surge una idea del profesor José Chirinos de hacer un encuentro de tureros en nuestra comunidad turera. Este primer encuentro se inició el 28, 29 y 30 días de San Pedro y San Pablo, donde asistieron tureros de El Tigre, El Jusal, La Duquesa, San Tacnus, el Río Mapararí.

En este evento se integraron para que se realizara José Chirinos, como Principal, Carmen Olivet, Samuel Bermúdez, Roselina Leal, Ender Rodríguez y esposa Flora Robertis, Simón Castillo, Ángel Colina y Tarcisio Gauna.

De este evento salió la donación del patio cedido por Servando Cordero, ganadero, dueño de la hacienda La Garza. Desde allí hasta la actualidad nos hemos independizado, y de allí arranca la base fundamental de La Casa de los tureros; esta casa lleva el nombre de Casa de las Turas “José Cecilio Salas”. También salen de este encuentro los beneficios que los tureros no tenían, por ejemplo, la ayuda para los viejitos tureros, construcción de la casa de los tureros, mejoras del patio de turas, y otros.






RESEÑA HISTÓRICA DE LA DANZANTE MAYOR Y SUS CAPATACES

Audelina Castillo de Garcés, hija de José Cecilio Salas, su mamá María dionisia Castillo. Con una edad de 90 años. Se destacó como danzante en las turas desde muy niña. A los 12 años andaba en los patios de tura con su mamá. Audelina fue y es danzante mayor por ser la hija mayor de Cecilio Salas. Al frente de las turas tiene un aproximado de 78 años como danzante, animadora y ser capataz.



RESEÑA HISTÓRICA DE ELICIA DEL ROSARIO CASTILLO

Elicia, hija de José Cecilio Salas, su mamá María dionisia Castillo. Elicia tiene 68 años, empezó a andar en los patios de turas a los 10 años, tiene 58 años al frente de las turas.

Como danzante en su historia cuenta que cuando la virgen María andaba huyendo de los fariseos que mataban a los niños, una vez los encontró y ella vio que estaban tocando las turas; y para esconderse de ellos se metió en medio de los tureros, llegaron los fariseos y dijeron: “vámonos, estos son unos locos”. No la vieron y la virgen bendijo en ese momento las turas.

VERSIÓN DE ELICIA CASTILLO

HISTORIA Y RESEÑA DE PAULA GARCÉS

Paula, hija de José Cecilio Salas, su mamá Pastora Garcés. Tiene una edad aproximada de 72 años. En las turas empieza a los 10 años y tiene danzando al frente de las turas 62 años.

Paula nos cuenta que en todos los patios de turas se mantenía una cadena de plantas medicinales, animales, guindados en el palacio: un cachicamo, el primer animal de las turas, aguardiente o guarapo, fuente de caña, chicha, fuente de carne de venado, marrano é monte , mazamorra y muchos jugos. El respeto sobre todo, la orden era del capataz y el mayordomo.
VERSIÓN DE PAULA GARCÉS


RESEÑA HISTÓRICA DE ANGEL COLINA

En Las Turas

Yo, Angel C. Colina Castillo, nací un 16 de junio del año 1959. Fui promovido en las turas en una edad comprendida a los 9 años de edad, bautizado en el año 73 en el patio de El Jagüey en los del Capataz mayor José Cecilio Salas, como Tureros Mayores Rodolfo Garcés, Hipólito Caciano Castillo. De allá hasta la actualidad me he venido destacando en las turas como tocador de todos los instrumentos de las turas, como fundador del primer grupo de tureritos, entre ellos está ahorita el turero José Castillo, Juvenal Castillo, Gregorio Hernández, Alexio Mora, Jesús Mora, Erico Marrufo, entre otros; Instructor de la Resistencia Indígena Ayamán, fundador de la Fundación José Cecilio Salas.


SAN PEDRO, 06 04 08.

PEQUEÑA RESEÑA HISTÓRICA NARRADA POR TARCISIO A. GAUNA

Tarcisio A. Gauna, 58 años de edad, natural y residenciado en este caserío. Duro caserío, fue habitado por primera vez por los señores Cecilio Salas y José Salas, siendo éste último el primero en llegar a asentarse en un fundo que le puso San Lorenzo; historia que conozco por versión del señor Cecilio Salas en el año 1976, ya fallecido.

También me contó sobre las turas y me dijo que estando muy pequeño se hizo turero en el patio de Monche Morles y Sixto Morillo, ubicado en un sector de nombre El Zulia. Hizo un patio en el nacimiento, al cual le puso el nombre de San Pedrito, del cual era devoto. Habiendo sido bautizado como Capataz de Las Turas por Sixto y Monche en los años 90 de 1800.

Belarmino Vásquez lo invita para que lo toque unos sones de tura en Mapararí, para pagar una promesa a la Virgen de Las Mercedes, quedando de acuerdo en tocarle todos los 24 de Septiembre.

Una vez fallecido toma el mando como Capataz él, su hijo Rodolfo Garcés como Sub-capataz Casiano Castillo los cuales se mantienen.

Las Turas es un ritual que se toca para rendir tributo a los espíritus benditos para que llueva y se den las cosechas, y promesas a petición de quien se haya comprometido. Se hacían juegos dentro del baile, la gallina, el zorro, el venado, matrimonios, el perro, el cazador, y otros.

Del 21 al 29 de Mayo se celebra al Día de Santa Rita, se le toca Las Turas. Dicha virgen la trajo Juana Carrasco, proveniente de La Peñita.

La primera formación de niños tureritos fue por el señor Ángel Colina. Hizo un grupo con los ñiños José Gregorio, Danny Antequera, Darwin Gauna, José Garcés, Pedro Antequera, Miguel Leal y otros, como Reina Audelina Garcés, de formación se mantiene .

Las Reinas de Las Turas: la primera Pragedes Chirinos (Siglo XVIII), la segunda Ingracia de Yugurí (Siglo XIX), la tercera y hasta el presente Graciela Antequera.




RESEÑA HISTÓRICA DE LAS TURAS.

Una de las vivencias donde se observa de manera concreta nuestra cultura prehispánica es el ritual aborigen o Danza de Las Turas (Danza del Maíz y de Vida), de carácter folclórico en homenaje a los dioses de la cosecha y en honor al santo San Pedro, celebrado dos días, 29 y 30 de Junio de cada año en la comunidad de San Pedro, Parroquia Mapararí, Municipio Autónomo Federación.

Con la flauta de carrizo inventada por los indios Ayamanes y mantenida hasta la actualidad, con ellas imitamos el canto de los pájaros, con los cachos de venado cubiertos con cera negra de vallude o de arigua; representa el sonido de los vientos y los truenos. Los trocones o tapara con semillas de capacho y maracas; representan las lluvias. Al juntar símbolos las turas originan el sonido de los espíritus de la naturaleza para darles gracias y bendiciones a los pueblos indígenas ayamanes.

RESEÑA HISTÓRICA DE LA FUNDACIÓN JOSÉ CECILIO SALAS

La Fundación fue fundada en 1.997, y se registró en el año 2004 bajo el Nro. 37, folios 186 al 189. Esta fundación lleva el nombre de José Cecilio Salas. Este protagonista fue el descendiente, el primer Capataz en la década de los años 30 hasta el año 1976.

José Cecilio Salas fue el fundador de San Pedro, fue quien por primera vez llegó a estas montañas vírgenes, acompañado de un tío de nombre Maximiliano Salas, trayendo con él la estampa del Santo San Pedro y sus instrumentos de las turas. El nombre de San Pedro fue por el santo, regalo que le hizo el padre Rivero en Churuguara.

RESEÑA HISTÓRICA DE LOS FUNDADORES DE LA FUNDACIÓN JOSÉ CECILIO SALAS

En el año 97, yo, Ángel Colina me propuse fundar esta fundación dándole el nombre de José Cecilio Salas, por ser el fundador padre de todos los tureros, abuelo de los descendientes.

El propósito de esta fundación fue para defendernos un poco de los manipulistas y así defenderlos un poco, reclamando nuestros derechos, ya que nuestras costumbres y tradiciones ayamanes hemos mantenido 500 y tantos años atrás, sin desmayar.

En la fundación y al frente están Ángel Colina Castillo, como Coordinador General (7.498.174), José de los Santos Castillo, como Coordinador de Eventos (13.269.051), Flora Robertis como Secretaria de Finanzas (3.097.667), Paulita Chirinos, como Coordinadora de Proyectos (18.480.025), José Luis Garcés, como Secretario (18.605.103) y Yolanda Antequera, como Asesor (14.733.141).






RESEÑA HISTÓRICA DEL CAPATAZ RODOLFO GARCÉS

En el año 77 tomó el mando como Capataz el señor Rodolfo Garcés. Tiene un tiempo limitado en Las Turas, de una edad comprendida de 73 años al frente de esta tradición indígena. Cuenta con 86 años de edad, como capataz o al frente de los tureros tiene 32 años. Rodolfo Garcés como capataz se encarga del respeto en el patio de las ceremonias y sahumerio de hojas de la montaña, llevar las plantas medicinales, llevar las reliquias en el patio, entre otros.
RODOLFO GARCÉS

RESEÑA DE HIPÓLITO CASIANO CASTILLO

Hipólito Casiano Castillo lleva en las turas un tiempo al frente de esta tradición, desde muy niño. Cuenta que ellos hacían turitas de tártago o de hojas de lechosa. Esa fue su inspiración en las turas y fueron amaestrados por los piaches de Monche Morles.

Castillo cuenta ahorita con 80 años. Tiene en las turas como turero Mayor y Chamán 71 años. Su comienzo fue aproximadamente a los 9 o 10 años. Es hijo de José Cecilio Salas y María Narcisa Castillo.


Otra forma de contar su historia turera...
Por José Millet

Las entrevistas que le hiciéramos, a partir del año 2006, a Ángel Colina y José Castillo, dos de los directivos principales de Las Turas, perteneciente a la comunidad San Pedro de Mapararí, nos han proporcionado una valiosa información que transcribimos a continuación, acompañada de algunos comentarios.

El 5 de enero de 2004, se legaliza** la Fundación que lleva el nombre de José Cecilio Salas, fallecido en 1977, y considerado uno de los capataces que mantuvo durante largo tiempo esta tradición indígena, que ellos asocian a las comunidades étnicas de origen ayamán. Esta es la relación de sus miembros fundadores, aportado en la entrevista y que ha sido avalada por varios miembros de la propia comunidad durante algunas de nuestras numerosas visitas.

Cuando les preguntamos quiénes fueron los primeros capataces, nombraron al mencionado Cecilio Salas, fallecido en 1977 y a Rodolfo Garcés, su actual capataz, e identificaron como sus reinas más antiguas a Engracia de Yugurí, fallecida a los 78 años, y a Marcelina Antequera, quien aún ejerce ésta función.

En cuanto a la “composición organológica” o conjunto de instrumentos musicales empleados, resulta de mucho interés la relación de los instrumentos que identifican como los propios de Las Turas, a los que se asocian los siguientes nombres de quienes los ejecutan:

-Flauta Tura Macho: Hipólito Casiano Castillo
-Flauta tura Hembra: Rodolfo Garcés
-Cacho Mayor: Rafael Molleda
-Cacho Menor: Martín Garcés
-Cacho Mediano: Ángel Colina
-Cacho Pequeño: Simón Castillo, Enrique Castillo
-Maracas: José Castillo, Yovanny Colina

Las turas es vista por el común del venezolano como un “baile”, en tanto se producen numerosos movimientos coreográficos realizados al compás característico de los instrumentos musicales que acompañan a estas celebraciones. A continuación figuran los nombres de los danzantes de esta comunidad: Laudelina Castillo de Garcés, Elicia Castillo, Paula Garcés, Lourdes Antequera, Flora Robertiz, Carla Antequera, Morelis Antequera, Emérita Colina, Elita Mora, Dominga Garcés y Adelaida Mora.


* La “Fundación Cultural José Cecilio Salas” tuvo como fundadores a los siguientes tureros: Ángel Custodio Colina , José de Los Santos Castillo, Nelson Antonio Matute, Carlita coromoto Antequera, Lisandro Rafael Antequera, Eddie Santo Páez, Rafael Ramón Rivero, Rafael Simón Chirino, María Lourdes Antequera, Marcelina del Carmen Antequera, Marelis del Carmen Antequera, Rafael José Molleda, Cecilio Antonio Castillo, Alida María Chirino, Martín Ramón Garcés, Salvador Vásquez, Dominga Ramona Garcés, Aureliana del Carmen Hernández, Carmen Lucía Acosta, Emérita Colina de Martínez, Adelaida del Carmen Mora, Elita Ramona Mora, Gloria Josefina Rivero, Clan Antonio Rivero, Paulita Chirino, Flora Robertiz, José Luis Garcés, Yolanda Antequera..

Calendario de las celebraciones tureras.-

Al año, los líderes de esta comunidad pautan dos fechas para la realización de Las Turas: la primera, el 30 de junio, por motivo de la celebración católica de San Pedro y ocasión en que precisamente esta comunidad se ha esforzado por hacerse de un espacio de encuentro entre las numerososas comunidades de los Estados Falcón, Lara y Portuguesa, donde se ha mantenido viva esta raíz aborigen venezolana. A este espacio lo denominan Día de la Fraternidad turera, por cuanto se caracteriza como un compartir entre hermanos ideas y experiencias dirigidas al fortalecimiento de estas tradiciones. La segunda, el 24 de septiembre, la realizan último por coincidir con “fiesta patronal de Mapararí”. Nos llamó la atención que agreguen una tercera fecha, el 07 de Abril, como “Día del aborigen Ayamán”. A pesar de que nadie en ésta comunidad resulta significativo la voluntad de un por ciento elevado de sus miembros de reivindicar su raíz ancestral, definiendo claramente de que comunidad étnica provienen los grupos étnicos ayamanes.



MUNICIPIO MIRANDA

El barrio afrocaribeño La Guinea, de Coro.
Por: José Millet
El nombre Guinea nos remite casi automáticamente a África, en tanto nos hace recordar que para los haitianos esta palabra es el símbolo de la tierra desde donde sus antepasados fueron extraídos por la violencia y donde se conserva el reservorio del imaginario colectivo común rectorado por los ancestros. Así lo testimonian, por ejemplo, los cantos que se ejecutan en las ceremonias del sistema religioso creado en Haití conocido por el vocablo vodú y que se han mantenido con plena vigencia en esa porción de la vecina isla caribeña. Pienso que esta referencia no es casual, sino todo lo contrario: ella explica la existencia de tradiciones culturales que nos remiten a la región caribeña y, por su conducto, aquella Patria Mítica que hace latir el corazón de sus hijos donde quiera que se encuentren.
Esta comunidad objeto del presente estudio está situada en uno de los barrios marginales de la ciudad de Coro. Negros y mulatos integran fundamentalmente su población, que se conformó en el progresivo proceso de migración del campo a la ciudad, en este caso procedente de la Sierra Coriana ya mencionada. Se trata de una mayoría de gente humilde, donde abundan fundamentalmente casas de vivienda de paredes de barro, y techos de torta en la que se incluye la paja, construidas según las técnicas procedentes del territorio montañoso y otras que surgieron en Coro como adaptación a la topografía urbana y a otras necesidades.
Con uno de los líderes del barrio, el señor Mario Aular, hicimos un recorrido inicial para demostrar que este asentamiento se levantó siguiendo la lógica de los desplazamientos poblacionales que conformaron la mencionada ruta de la Sierra al llano, adonde la población negra y mulata se trasladó con mayor celeridad y cantidad, luego de abolida la esclavitud, en búsqueda de fuentes de trabajo y de mejorías materiales, según patrones que han sido estudiados por investigadores referidos a otros países y regiones del continente. Aular encabeza una reivindicación pública para que le sea reconocida la identidad del barrio, cuyo nombre de La Guinea fue borrado hace anos de los catastros oficiales no se sabe a ciencia cierta persiguiendo qué intereses. Ese nombre, en consecuencia, debe ser restablecido porque, entre otras razones, aparece en documentos que se remontan de la segunda mitad del siglo XVIII.
Documentos consultados* en relación con la insurrección de Chirino nos permiten estar en condiciones de demostrar fehacientemente la sólida vinculación de esta comunidad con tales acontecimientos y con la población serrana involucrada en los mismos. Puede demostrase a partir de ellos, que entre ambas comunidades existía un real compromiso de lucha antiesclavista y de liberación social, asentada en ese vínculo profundo de lo humano y de sus creaciones espirituales. A pesar del evidente nivel de pobreza en lo referido a las condiciones materiales de vida o existencia, se observa un esfuerzo especial por mantener en alto el orgullo de la pertenencia a una sociedad portadora de sólidos vínculos entre sus miembros y de tradiciones culturales tan fuertes, como la del tambor coriano, verdadero complejo músico-danzario que puede ser tomado o considerado como el símbolo de la falconía.
_____________________________________________________________
*Nos referimos particularmente al volumen Documentos de la insurrección de José Leonardo Chirinos (Caracas, 1994). Reseñados por la investigadora Josefina Jordán, quien da fe de la pérdida del expediente seguido a José Leonardo en el juicio que le siguió con motivo de tal hecho histórico.
Resulta de mucho interés el hecho de que se conservan las estrechas relaciones de los vecinos del barrio con sus familiares, compadres y amigos de la sierra; y lo es también el que se hayan esforzado y aplicado por recrear estas relaciones y que este acto resulte de alto valor de adaptación al medio especifico en que se vive. Fruto de este afán enriquecedor, se han derivado el sostenimiento de tradiciones propias de la sierra, como el culto al Divino Niño Jesús y también el que hayan surgido otras tradiciones, como la que acabamos de mencionar referida a la música y a la danza.
Población por grupos de edades del Barrio La Guinea:

Total %
Niños 0- 11 años 362 21**
Adolescentes 12-17 años 175 10**
Jóvenes (18-29 años) 386 23
Adultos jóvenes 30-44 años 365 22*
Adultos 45-64 años 246 15*
Adultos 65 o más 158 9

Del análisis de estos datos pueden enunciarse las siguientes observaciones:
* Nótese una diferencia porcentual mayor en La Guinea en las edades de madurez en la esfera laboral.

** Nótese una diferencia inversa en estas edades de niñez y adolescencia.
Curazaito Límites con La Guinea-
La señora Ana Lucía Pirona, de quien haremos una presentación formal más adelante, protesta con inusual energía por la terrible confusión que hay entre los vecinos de La Guinea respecto a la delimitación de ese barrio donde nació y siempre ha vivido hasta el presente. Según ella, existen tantos criterios acerca de este punto tan controversial que manifiesta que comprometen en varios órdenes de la vida, hasta el extremo de que “una queda como mentirosa”, como consecuencia de tantas contradicciones que hay en torno al área que abarcaba el barrio. Considera que La Guinea se extendía hasta la calle Progreso. Hasta el Callejón Faría llegaba lo que hoy se nombra Las Panelas.
La Guinea era un barrio con muchas familias. En algunas calles había casas con corrales de chivos. También había huertas; la de Pablo Curiel daba con una calle cuyo nombre no hemos podido determinar.
En el barrio había muchos cujisales; las casas eran muy cómodas, escasas, pocas. Para hacer las casas de vivienda se cortaban los cujíes… las propias gentes eran constructores o albañiles. Su padre fue quien construyó la casa donde Ana Lucía vive actualmente. Algunas casas tienen más de 100 años. De la calle Silva hacia allá había pozos. En un sitio de la calle Democracia, después de la calle El Sol, llamaban a una fuente de agua Pozo escondido; era muy profundo, de donde cargaban el agua en unos potecitos amarrados con alambres.
En tiempos de la Señora Ana Lucía Pirona existía Curazaito que, según ella, era independiente de La Guinea.
El Chino Solís asegura que La Guinea “empezaba aquí, en la calle Colombia y se extendía hasta Curimagua” y que, anteriormente, Curazaito se extendía, de Norte a Sur, desde la calle Monzón hasta la acera de la Avenida El Tenis y actualmente lo hace por la calle Colón hasta la calle El Sol y El Tenis; la Quebrada de Coro con las Avenida Sucre hasta la calle El Sol. Queda claramente establecido que, para él, el barrio se extendía desde la plaza San Antonio hasta donde está su domicilio. Su esposa, Minerva Lugo, nos refiere que La Guinea tiene como límite la calle Nueva.
En cambio, lo que actualmente se denomina barrio Las Panelas se extiende desde la calle Nueva, esquina a la de Federación, hasta la Quebrada; y desde la calle Brión hasta La Quebrada. Existen varias versiones en torno al origen del nombre de este último barrio, pero una de las más aceptadas es la que proviene del habla común de la gente: las casas que encontraron los curazoleños que llegaron a establecerse allí estaban construidas con un material constructivo denominado panela. El señor Lauro Quintero, vecino de la calle Brión entre Millar y Providencia, refirió que en el sector “las casas eran puras mediagüitas”, parecían en la forma a “una panela de caña de azúcar y la gente le puso el nombre de Las Panelas”


Tipo de casa panela, a la cual se refiere el Señor Lauro Quintero.



Explicación necesaria
Luego de permanecer durante cuatro meses en Cuba, en el mes de noviembre del año 2005, retomé el trabajo de investigación empezado en el mes de marzo anterior amparado en el convenio firmado por el Instituto de Cultura del Estado Falcón (INCUDEF) con la Casa del Caribe, institución cultural que posee la categoría de Centro de Investigaciones otorgada por el Ministerio de Ciencias, Medio Ambiente y Tecnología de la República de Cuba y de probado reconocimiento mundial, de la cual he sido uno de sus fundadores y de sus trabajadores más entusiastas durante casi un cuarto de siglo. El Presidente de INCUDEF, el poeta Simón Petit, le dio curso a la propuesta de integrar un equipo de estudio con tres o cuatro de los promotores culturales, afortunadamente gente por lo general lectora y estudiosa, más que todo dispuesta a eliminar el absurdo concepto que hasta aquí se ha manejado y mantenido del promotor cultural, alejado del estudio y distante a años luz del trabajo científico aplicado a la cultura. Establezco aquí sus nombres a modo de reconocimiento: el bachiller Pedro Eduardo Concepción, el técnico superior universitario (TSU) en Turismo Enzio Provenzano, la técnica medio en trabajo social Zulay Castejón y, a quienes se agregó el bachiller Oscar Lázaro. Tres de ellos actualmente iniciaron estudios universitarios, por lo que nuestro trabajo deberá reforzar el espíritu de estudio, formación y de superación que estamos fomentando fuertemente entre cada uno y todos los miembros de nuestro Instituto.
En el curso del presente estudio, se ha incorporó a nuestro equipo el estudiante de Turismo Orlando Moreno, joven yaracuyano que, con gran sacrificio personal, ha venido a hacer su pasantía en Coro, bajo nuestra tutoría, y que promete ser un profesional altamente preocupado por el aprendizaje constante y su aplicación a nuestra realidad social con inteligente sentido de las urgencias, que obligan a la inmediatez y mucho más a la eficiencia. Finalmente, luego de un año de haberse elaborado, se acaba de firmar un Convenio con la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda (UNEFM) en el que se ha enfatizado el apoyo que deberemos recibir para construir y luego consolidar un Centro de Estudios Socioculturales de INCUDEF, para el cual, por ejemplo, será importante la ubicación de algunos estudiantes universitarios precisamente en condición de pasantes, quienes introducirán cambios importantes en la mentalidad y en el estilo de trabajo de los actuales empleados de INCUDEF, educados a una práctica lamentablemente divorciada del estudio y la investigación, que ahora empieza a ser modificada y que a la larga se convertirá en parte fundamental de su razón de razón de ser.
Luego, les asigné a los miembros de mi equipo la tarea de iniciar un levantamiento de información que nos permitiera determinar las fuentes documentales de que disponíamos en Coro para acercarnos a nuestro objeto de estudio. Establecimos contacto con el núcleo directivo y hablamos con algunos de los trabajadores del Archivo de Historia de la Alcaldía del Municipio Miranda, quienes me impresionaron positivamente por el alto nivel de responsabilidad y trato afable, más cuando comprobé la meritoria labor de restauración, preservación y ordenamiento de la valiosa documentación que se atesora allí. De igual manera, visitamos la Biblioteca “José David Curiel”, con excelentes fondos aun sin colocar en fichas ni en catálogos para hacerlos asequibles al público y donde permanece una hemeroteca en cajas, a la espera de un espacio donde colocarse y asimismo ponerse al servicio de la comunidad coriana. Finalmente, nos adentramos en la Fundación Biblioteca “Oscar Beaujón Graterol”, verdadero complejo donde se combinan armoniosamente las fuentes bibliográficas, hemerográficas y de documentos originales autógrafos de excepcional valor. Esta institución es un modelo de lo que debe ser hoy la biblioteca y ofrece servicios especializados, incluidas las consultas a través de Internet. Realmente Coro, y Falcón, debe enorgullecerse de contar con una institución tan profesionalmente organizada y atendida, que se ocupa por lo demás del rescate de la memoria colectiva a través de grabaciones magnetofónicas y en formato de video de los exponentes y cultores populares más representativos de la localidad.
La revisión hemerográfica hecha en la Biblioteca Oscar Beaujón realizada por Pedro Eduardo Concepción arrojó un dato de interés: en el periódico diario local La Mañana, desde el mes de diciembre del año 1955 hasta marzo del año 1987, el barrio La Guinea no aparece mencionado nunca y sólo se alude al “tambor coriano” en ocasión del tradicional día del repique—es decir, del día 30 de noviembre de cada año en que se anuncia el advenimiento de la Navidad—, sin colocar el nombre del conjunto ni de sus dueños o cultores populares. Esto nos demuestra claramente el tratamiento tan distante y poco estimulante dado a una de las expresiones más emblemáticas de la cultura local y regional.
El 20 de febrero pasado, luego de varias reuniones concebidas como mesas técnicas, se inició el programa del Instituto denominado Tomas Culturales, consistente en un contacto lo más amplio y profundo posible con cada uno de los veinticinco municipios que conforman el Estado Falcón para instalar en ellos la imagen corporativa nueva que hemos estado construyendo en INCUDEF. Se trata de un acercamiento de nuestro centro laboral a las comunidades más emblemáticas desde el punto de vista de la riqueza o el arraigo de las tradiciones culturales del pueblo de cada sitio, las cuales deberán exponerse, en su nicho original, con la participación fundamental de los vecinos en su condición de organizadores y de los cultores populares, grupos artísticos y personalidades más representativas de cada una de ellas. Tuvimos el honor de que se aceptara que el arranque tuviese como comunidad emblemática la de La Guinea, la cual en un tiempo record supo hacer valer y demostrar su capacidad organizativa anclada en el pasado y todavía muy vivificante en eventos tan importantes como las celebraciones del San Benito, San Antonio y del propio tambor coriano. Tenemos el firme propósito de estimular el que las propias comunidades se interrelacionen, de modo que se establezca entre ellas una fraternal emulación por reafirmar y destacar los valores más auténticos de los que ellas son acarreadoras. Se estaría tributando así un granito de arena en el serio problema comunicacional existente en el país, que también afecta a la relación entre estos sujetos colectivos y las individuales artísticas que surgen y viven en ellas.
Como uno de los resultados más dignos de destacar en esta toma cultural, se encuentra el que los vecinos del barrio La Guinea han reavivado sus energías dirigidas a conseguir que le sea restituido el nombre originario a su comunidad; asimismo, se han avanzado conversaciones directas con el Alcalde del Municipio Miranda para que esta petición no sólo se lleve a la práctica el próximo día 10 de mayo, sino que también el barrio sea declarado patrimonio histórico y cultural del Municipio. Adicionalmente, se está discutiendo lo concerniente a la solicitud de que el barrio tenga su propia Casa de la Cultura o Museo, donde descanse parte de la documentación e información relacionada con su historia, gentes emblemáticas y su vida cultural.
Pero, a estas alturas del relato, creo conveniente retomarlo donde lo dejamos cuando informábamos cómo se inició esta investigación de una pequeña comunidad coriana. En efecto, en marzo del año 2005 iniciamos los contactos con algunas personas que ayudarían decisivamente a enrumbar nuestros pasos hacia el ámbito coriano, que para mí es espacio físico, geografía humana, historia, pertenencia, bravura, orgullo, cariño (¿otra palabra mejor fue ingeniada en nuestra lengua castellano-americana para referirse a un sentimiento o afecto hacia alguien que la que inventó el coriano con la de querendón?) y, en suma, identidad, concepto que, para los efectos de una visión del mundo anclada en una posición política definida, equivale para mí a la posesión y disfrute de una igualdad social plena y verdadera. En síntesis: mis estudios del hombre y su espiritualidad se tornaron hacia Coro, su gente y su corianidad.
Recordemos cómo surgió el presente proyecto de estudio de caso: inicialmente, en conversaciones con la historiadora, la licenciada Nereida Ferrer y con la poetisa Celsa Acosta, emergió a propósito el nombre de un barrio objeto de una discusión ilustrada y política a consecuencia de la reclamación de algunos de sus vecinos. La Guinea—que es el nombre del barrio en cuestión—resuena a cacería humana en tierras africanas; a puerto de embarque de mercancías también de esa misma especie; a espacio mítico en que vamos e encontrarnos con nuestros ancestros; en suma: a cadena esclavista, comercio de carne humana y también a resistencias; a amos y a esclavos…a rebeldías y redención. La ruta estaba expedita para que nos embarcásemos en esta aventura siempre reconfortante que nos ofrece la historia, no tanto la ya escrita como la que está por escribir.
Fue así cómo, a través de tan entrañables intelectuales amigos, establecí una relación con un señor que lideraba el reclamo de la comunidad y que se había convertido en un tenaz escudriñador de archivos y documentos indispensables para probar la existencia del nombre La Guinea que le había sido suprimido a dicho barrio. Mediante conversaciones sostenidas desde entonces con él, fui acopiando valiosa información y conocimientos que me han permitido un acercamiento mejor a lo que luego se convirtió en objeto de estudio. Así, pude estar al tanto de que La Guinea había sido uno de los primeros y más emblemáticos asentamientos humanos de Coro, poseedora ella por añadidura de una de las mayores capacidades y voluntad de organización civil a nivel de las comunidades de base que se conoce en esta localidad, signada por un sentido del tiempo y de la dinámica social a los que es difícil de adaptarse si no se le comprende o estudia concienzudamente.
Siguiendo el curso del relato de este reclamo, me encontré en un situación parecida a la experimentada años atrás con los productores artesanales del cocuy del simbólico poblado rural de Pecaya: alguna parte de la injusticia ejercida por los opresores a lo largo de la historia de este rico y bello país en contra de los pobres habría de revelarse y, sin duda, en esta nueva circunstancia de la Venezuela bolivariana, habría de enmendarse. Y henos aquí, tratando de reconstruir parte de una trama que ya nunca podrá serlo ni en su totalidad ni en su completa veracidad, porque parte del material documental que podría servir para conectar la historia con la cultura fue destruido, se perdió o no se encuentra disponible. Me refiero a la parte de la declaración, tomada por escrito por las autoridades españolas, hecha por José Leonardo Chirino cuando fue juzgado por la insurrección que lideró en el mes de mayo de 1795, que estuvo y está vinculada raigalmente con la historia mítica y real del barrio, aunque sus vecinos no tengan idea de la cuestión.
Cuando digo que asumo la voz de uno de los vecinos estoy cometiendo un grave error. Es que ese vecino resume en cierta medida la historia y el reclamo del barrio en su conjunto. Basta que una voz, una sola voz, se alce, para reclamar o reparar una injusticia para que esa señal adquiera la dimensión de un sujeto supraindividual, siempre que ese reclamo posea un carácter de reivindicación del colectivo. Siguiendo la trayectoria lógica del relato, tal vez nos consigamos con las evidencias que nos permitan comprobar esta aseveración.
Ya para el año de 1979 fue creada en el barrio la Asociación de Vecinos, con una nueva junta directiva electa en diciembre pasado y convertida en el soporte más fuerte para viabilizar el reclamo que acabamos de mencionar, el cual se hizo público mediante una solicitud escrita dirigida al Alcalde del Municipio Miranda, el ingeniero Rafael Pineda, quien envió entonces una comisión que se reunió con varios líderes del barrio en el mes de abril del año 2004 y, en el momento en que redacto este folleto, ha reiterado su absoluta disposición de proveerle de íntegra solución al asunto, cuyo fondo histórico, político y social cualquier persona inteligente e instruida reconoce como portador de justa razón. En el mapa de la ciudad de Coro que hemos conseguido de la oficina de Empadronamiento de la Alcaldía Miranda no aparece el barrio La Guinea, sino el de Las Panelas y, adicionalmente, para acabar de complicar el fatídico inconveniente, una simple ojeada a las dos últimas guías turísticas del Estado Falcón nos lleva a darle fundamento documental adicional al reclamo: en ellas, en el plano de Coro, no sólo no aparece ninguna referencia al barrio más antiguo y emblemático de la ciudad, sino que se rotula una minúscula porción del espacio citadino---comprendida, según Aular, entre las calles Zamora y Colón—como perteneciente al denominado “casco histórico” citadino, que fue por lo que la ciudad mariana y su Puerto Real de La Vela fue inscripta por la UNESCO en su lista de Patrimonio de la Humanidad..
En compañía del folklorista de INCUDEF Luís Cazorla, a fines del mes de mayo pasado, caminamos con el señor Mario Aular por las calles de Coro, a fin de obtener una apreciación lo más cercana y segura posible del disputado barrio La Guinea. Esta experiencia directa con sus vecinos, en su propio hábitat, me permitió tomar algunos apuntes en este recorrido itinerante que ahora paso a glosar con el ánimo de ayudar a dibujar el plano de este importante asentamiento, a grupas de caballo, perteneciente mitad a la ciudad y mitad al campo, como habremos de descubrir mediante la aplicación de algunas técnicas de la investigación antropológica y sociológica. Para Aular existen hitos de mucho interés para el conocimiento de la existencia del barrio y del proceso que condujo a que se le suprimiera su nombre original. Se dispone de fuentes escritas que dan fe de esta declaración. A guisa de ejemplo, él refiere la existencia de un decreto, presumiblemente fechado a principios de 1900, que determina la construcción de La Alameda Linares en la antigua Plaza La Guinea. Esa alameda hoy tiene como punto importante la actual Plaza Linares ubicada en la Avenida Manaure, entre las calles Mapararí y Churuguara.
Límites del barrio
Los especialistas del INE de Falcón lograron fijar los siguientes linderos de lo que aparece actualmente en el catastro de la ciudad de Coro con el nombre de Las Panelas: la calle Libertad por el Norte; la calle El Sol por el Sur; la calle Colón por el Este y La Quebrada de Coro por el Oeste.
Los vecinos de La Guinea, en su expediente de reclamación dirigido al Alcalde del Municipio Miranda, con fecha 8 de junio del año 2004, establecen como límites territoriales los siguientes: por el Norte la calle Libertad, cruce calle León Faría, “buscando la calle Campo Elías” y, por Sur, la calle El Sol; por el Este, la calle Federación y, por el Oeste, la calle Proyecto.


Limites de La Guinea, según sus vecinos

Límites de La Guinea con Curazaito y San Antonio: El Sol con Federación.


Límites de La Guinea con Curazaito: calles El Sol con Proyecto




Límites de La Guinea con Las Panelas: Proyecto con Libertad.





Límites La Guinea con Las Panelas y el centro: Federación con Mapararí.

Estos linderos tal vez podrían ser tomados como aquellos de mayor consistencia entre todos los aportados por nuestros informantes en el presente estudio. En acto de justicia, debemos colocarlos en el plano de la ciudad para que le sea restituido su nombre al barrio:
Para el joven folklorista Luís Cazorla, de 36 años de edad, nacido y criado en La Guinea, los límites de ésta son los siguientes: la calle Brión por el Norte y la calle Nueva por el Sur; la calle Federación por el Este y la calle Providencia por el Oeste.
A continuación colocamos los planos elaborados por el equipo de especialistas de Falcón del Instituto Nacional de Estadísticas en base a sus estudios de campo. Algunos de nuestros testimoniantes de los barrios La Guinea y Curazaito difieren de ellos, pero resultan una fuente merecedora de tomarse en cuenta en consideración en la discusión del tema.
En el primero, ubicamos los barrios que ellos denominan Las Panelas y Curazaito:


Plano del barrio Las Panelas. Fuente: Instituto Nacional de Estadísticas.
Existen opiniones encontradas en lo concerniente a las demarcaciones de la propia ciudad de Coro y aún más, pues, como se ha visto, respecto a las del barrio La Guinea. En las numerosas entrevistas que hemos realizado a gente del barrio, hay consenso en que La Guinea fue el primer asentamiento humano establecido que llegó luego a alcanzar categoría de barrio y en que posteriormente fue levantado el sector o barrio Curazaito. Según el cronista local de la corianidad y eminente Profesor coriano Tito Guerra, nadie fundó La guinea, sino que la gente simplemente se fue asentando allí hasta convertirlo, de un suburbio de la ciudad, en un asentamiento poblacional que adquiriría cada vez proporciones más amplias, características y firmes. Por su parte, para el joven docente de percusión Gustavo Ricaurte, residente en el corazón del barrio y yerno de uno de los percusionistas del tambor coriano más distinguidos aunque poco o nunca reconocido, los viejos del barrio dicen que La Guinea llegaba hasta el prestigioso asentamiento aborigen Caujarao, distante a unos cinco kilómetros de Coro. Para otros de nuestros entrevistados, se La Guinea se extendía mucho más allá de Caujarao: hasta Curimagua, emplazamiento ubicado en plena serranía coriana.
Como en toda investigación con pretensiones científicas, deben tomarse en cuenta diversos puntos de vista en el cercamiento al objeto de estudio, desde el que derivan numerosos problemas que deberán ser explorados, estudiados y analizados para luego elaborar una explicación plausible. Es el caso de cómo surgió, se desarrolló y ha tenido su evolución hasta el presente el barrio La Guinea disponemos de varias versiones que iremos exponiendo aquí tratando de ubicarlas en el sitio que mejor corresponda. Según el arquitecto Nicolás Akirov, con 31 años de vida continuos en esta ciudad, en la medida en que la ciudad de Coro fue creciendo, de los barrios originales Los Ranchos y La Guinea, fueron derivando otros como Curazaito y luego el de Las Panelas, proceso que provocó que la gente se fuera instalando en estos nuevos asentamientos y se refirieran a ellos como lugar de pertenencia y no a aquéllos que les comenzaron a ser ajenos o muy distantes. Esto daría como resultado final que aquellos nombres originales fuesen desapareciendo al punto de no saberse la fecha exacta en que se produjo ese cambio definitivo. Hasta mediados de los setenta, nuestro interlocutor manifiesta que La Guinea no era ya un referente de barrio para muchas personas de la localidad, sí los del resto de los sectores mencionados en este párrafo.
Es curiosa la reacción de perplejidad que sigue en algunas personas cuando se les hace la pregunta. Es el caso del señor Edi “Pachito” Vargas, de 64 años de edad viviendo en el barrio colindante denominado Cabudare, quien expresa extrañeza ante el nombre La Guinea y luego se abre un poco más al diálogo cuando se le refieren algunos de sus lugares significativos, entre los cuales señala la célebre taberna El Garúa, ubicada en la calle Monzón con Colón y con 57 años de fundada, como un sitio en que no se sabe a ciencia cierta si pertenece a La Guinea o a Curazaito. Sin embargo, su actual dueño, Luís “Wecho” Ruiz, de 47 años de edad, se siente categóricamente perteneciente al Barrio La Guinea cuya demarcación precisa entre las calles Libertad y El Sol, por el Norte y el Sur, y las calles Providencia, por el Oeste, y Federación, por el Este.



Bar Garúa. Calles Monzón con Colón.


Bar Garúa. Dibujo hecho por su primer dueño, Luís Salvador Ruiz, en los años cuarenta.

Hay quienes afirman que el área por donde está hoy instalado el Hospital General Alfredo Van Grieken era “monte y culebra”.Se trataba de un espacio al descampado, de aparentes tierras realengas que fueron siendo ocupadas paulatinamente por la gente, haciéndolo por lo demás, como se dice, “sin ley ni concierto”. Así, para proporcionar una imagen fidedigna de aquel proceder, en una de sus porciones, la señora Elbis, madre del conocido “Chenelín”, residente de la calle Federación, ocupó un terreno donde construyó una casa.
Para nosotros se impone dejar hablar libremente y escuchar atentamente a quienes por lo general les ha sido prohibido hacerlo, personal o indirectamente, a fin de que al menos se nos cuente alguna otra historia de las que no aparecen en los libros consagrados de la historiografía aceptada como válida hasta el presente. Ciertamente, a no dudarlo, algún asomo de un núcleo de la verdad podrá alcanzarse con este ejercicio de la democracia que también ofrece la ciencia, por lo que permitiremos en primera instancia, más adelante, la exposición de motivos de algunos de esas voces excluidas, que expondrán sus argumentos y opiniones, como las de un vecino devenido en cronista y líder del barrio, de quien ha sido oportuno y gratificante indagar algunas de sus afirmaciones, compartidas por lo demás, en gran parte según hemos podido comprobar, por muchos de sus vecinos.
A reserva de emitir cualquier evaluación de su posición política, quedó clara para mí la posición de defensa de la clase oprimida de que es portador el sujeto en cuestión, quien escribe una semblanza o crónica a la semana en un diario local, escritos que siempre dibujan y trasparentan el rostro de los humildes y de su entorno vital. Podemos estar de acuerdo o incluso cuestionar algunos de sus juicios, pero lo más importante es que hallen púlpito adecuado en que sean expuestos para que sean conocidos y debatidos, si fuese necesario. A guisa de ejemplo, vaya su juicio del concepto señorial que dominó en un acto tan importante como es el de los fundamentos esgrimidos en la declaratoria del valor patrimonial universal de una ciudad. Hasta muy adentrado el siglo veinte, la ciudad de Coro fue definida a partir de un criterio señorial: estaba comprendida entre las calles Mapararí y Bolívar, según creí entender en una de las entrevistas itinerantes hechas al señor Mario Aular, de quien estoy hablando aquí. Se extendió desde la calle Ampíes hasta la calle González, entre las calles Falcón y Zamora, donde está situada la Iglesia San Gabriel y cerca de la casa del historiador Carlos González Batista.
Deberán echarse las bases para que la gente común cuente su historia, la propia y la de su familia, calles, pequeños asentamientos, poblados, comunidades y barrios, que nos servirán para ir construyendo la historia de cada municipio y región. Esas son las bases con que se levantará en el futuro la otra historia, la no oficial, pero la que ofrece verdades que la historia oficial ha ocultado y excluido siempre. Este enfoque es tan válido en lo concerniente a los hechos o acontecimientos a los que se les califica de históricos, como para aquellos sucesos aparentemente desprovistos de trascendencia que conforman el devenir de la gente sencilla, carente frecuentemente de la conciencia del valor de su testimonio personal para un proyecto de importancia nacional y extranacional. Por lo que nos atañe como Instituto, asumimos el concepto de cultura en su real valía: la del estudio y la indagación permanente y profunda, especialmente en torno a aquellas manifestaciones de la espiritualidad del pueblo, también casi siempre echada por la borda en el concepto, evaluación y juicio de las historias de la cultura de las naciones. Hay que desterrar el desdén y el desprecio con que los intelectuales al uso han tratado a la gente común, viendo las expresiones de sus artes creativas y los frutos de su prodigiosa imaginación como simples productos que, a lo sumo, se les arroja en un despreciativo baúl al que denominan folklore.
Otra será la historia de Coro que habremos de escribir fundamentándonos en las historias que cuenten las gentes de sus barrios, como este en cuestión que ahora nos ocupa. De La Guinea poco o casi nada se sabe: menos cuál fue su origen y cómo fue levantándose, trazando caminos a la imaginación y sembrando en el espacio enclaves físicos que tenemos la fortuna de que se hayan conservado hasta el presente, oponiéndose al estigma de los entes representativos de la clase dominante que por lo regular han excluido a los frutos de la creación del pueblo del patrimonio cultural de la nación ; sólo algunas puntadas de los testimonios de los conquistadores y colonizadores extranjeros nos podrán servir para hacernos una composición de lugar acerca del asunto. El pueblo deja asomar su rostro, en los trazos del dominador, cuando algo importante ha sucedido o está por suceder; luego es yunque encima del cual se martilla para obtener los cobres con que se engalanan de riquezas las mansiones, los coches y las damas de los jerarcas, potentados y sus lacayos.
Las fuentes documentales de archivo y bibliográficas señalan que el barrio fue poblado por negros africanos, descendientes de los antiguos esclavos y en muchos casos que habían adquirido su libertad o que llegaron a vender, en un período posterior de la historia, su fuerza de trabajo. Con ellos convivió gente de la más disímil condición económica y social, siempre perteneciente a la clase explotada. Fueron ellos quienes fundaron realmente la ciudad de Coro, antes de que ésta se erigiera como el centro urbano señorial que luego hemos conocido y que es el único aceptado. Pero esta verdad ha sido excluida de la historia oficial, donde no entra el rostro del oprimido sino en las ocasiones que he mencionado. Es difícil, casi imposible si no es por un acto de pura imaginación sociológica, seguir el curso de la vida social de esta gente humilde que levantó en aquellos terrenos relengos sus “ranchos” (de ahí derivó el despectivo nombre de Los Ranchos para designar el sector…), sembró y cultivó para sobrevivir en medio de la zozobra y la miseria impuestas por tan arriesgadas circunstancias.
Mario Aular afirma que “la gente de dinero” o godogracia de Coro fue desplazando a la población negra y mulata, originaria y paupérrima, del antiguo barrio La Guinea. Así se les daba posibilidad a personas de otros sitios para que se establecieran en la comarca circuncitadina, como aquéllas que procedían generalmente del campo y particularmente de las Serranías Corianas. Sería importante precisar a partir de cuándo se produce este fenómeno de inmigración forzada ejercido por la clase dominante en contra de los humildes y excluidos de siempre. Lo más probable es que se haya producido a partir de la matanza y otros hechos represivos ejecutados por las autoridades coloniales españoles, hechos que acaecieron después del levantamiento que lideró José Leonardo Chirino a fines del siglo XVIII y que, posteriormente, tuvieron un renovado capítulo a partir de la instalación del boom petrolero que tuvo lugar y se desarrolló en el siglo XX.


Mario Aular, investigador y cronista del barrio La Guinea.

Nos parece importante visitar a pie esta porción tan importante de la ciudad, generalmente excluida de los planos y, aun más, de la actual cartografía oficial de la ciudad, donde parecería borrarse de la historia un hecho tan importante como que por aquí nació el asentamiento humano del período colonial más antiguo, y a la larga también más importante desde el punto de vista histórico y de las tradiciones culturales, que dibujó su nacimiento y ulterior desarrollo que arranca desde el período colonial y se prolonga hasta el presente. Como intentaremos explicar más adelante, diversas circunstancias e intereses se concitaron para que hechos como el de la mencionada sustracción de la identidad del barrio se produjeran en el pasado, por lo que, eliminadas aquéllas, es lógico e inapelable que las cosas vuelvan a su lugar, y acto de justicia la restitución del nombre solicitada por sus vecinos.
Desde el punto de vista de la sociología y de la recuperación de la historia, resulta de interés el señalar los sitios y edificaciones marcados como de trascendencia para la identificación de los objetos en que se concentran significados para los vecinos de una colectividad, como la de La Guinea. Adicionalmente, nos parece un excelente modo de restablecer la importancia que para cualquier ser humano aquéllos tienen como referentes del pasado y, asimismo, como evidencia palpable del papel de la memoria colectiva en la defensa de una identificación de los colindantes de una localidad, no importa incluso cuán pequeña pueda ser ésta. Para un interesado en seguir los rumbos de la historia de las pequeñas comunidades, y hasta para un simple turista que desee conocer o experimentar una ruta inusual excluida de las guías turísticas en uso, la presente del barrio en cuestión desfila por las “menudas” historias de los excluidos de siempre. Permítasenos seguir las voces de a quienes raramente les ha estado permitido hablar ni siquiera de su entorno.
Nuestra caminata comenzó en la Plaza El Tenis, situada al sur de la ciudad de Coro, en el extremo de la calle Comercio que converge en la Avenida Manaure. Desde esa plaza se encamina uno rumbo a Barquisimeto y a la Sierra Coriana. Nos señala un sitio asociado a la familia de apellido Veroes, espacio que antiguamente era un lugar donde eran estacionadas y pastoreaban los burros que bajaban de las serranías corianas.
Primera escuela para mujeres
La sociedad coriana ha sido vista casi siempre por los historiadores como una de corte tradicional y, hasta cierto punto, tal afirmación podría hallar argumentos para probarse. Pero lo cierto es que, lo que nos enseña la historia, que muchas de sus hijas se han distinguido a la par de los hombres, en muchas esferas de la vida social: en la literatura, las artes creativas. Ha existido una lucha por los derechos de la mujer a colocarse a la par del hombre y sobran los ejemplos que la atestiguan, solo que han sido omitidos o silenciados. Tómese sino el ejemplo de la heroína Josefa Camejo, llevada al Panteón Nacional en fecha reciente, habiendo sido quien encabezó uno de los movimientos por la independencia más descollantes de cuantos han tenido lugar en tierras falconianas. Habría que seguir el curso de tales luchas para entender mejor cuándo se avanzó en logros y quienes fueron las o los protagonistas. Así se entendería el significado que nos intentó trasmitir el señor Mario Aular cuando nos refirió que en 1904 se firmó un decreto municipal que instituyó la fundación de la primera escuela para mujeres, en un local que está en la ruta que estamos siguiendo.
El Chupulún
Hay espacios que nos abren avenidas insospechables para adentrarnos en episodios y circunstancias que al parecer los historiadores e investigadores tradicionales no transitan porque les obsesionan los hechos, que se colocan como piedras unas encima o al lado de las otras de modo de edificar los muros sólidos de los edificios o estructuras cómodas de las historias que resultan así verosímiles y digeribles con mayor facilidad. Es lo que ocurrió con el sitio ubicado en la calle Monzón entre la Avenida Manaure, la calle Bolívar y sus alrededores. Antiguamente El Chupulún era el sitio de llegada de los negros y mestizos acompañados con sus tropillas de burros procedentes de la sierra coriana. En ello influía fundamentalmente las condiciones físicas de que se disponían entonces: en particular la existencia de un manto freático con abundante agua subterránea que favorecía la existencia de hierbas que ingerían los animales de carga. Así fue como paulatinamente se convertiría como en una especie de centro de acopio de los productos que se acarreaban hasta allí con fines comerciales. A su alrededor se empezaron a mover intereses de gentes que preferían comprarles las mercaderías a esos proveedores rurales antes que irlas a compararlas a los revendedores citadinos. Con el tiempo aquel espacio de encuentro derivaría en comercio o centro comercial donde algunos compradores adquirían los bienes al por mayor o mediante el trueque que luego serían distribuidos en Coro o en sus alrededores.


Espacio donde existió El Chupulún. Calle Monzón, entre Comercio y Av. Manaure y sus alrededores.


Actuales calles Monzón con Bolívar, donde se ubicó El Chupulún.

El buco
La toponimia nos ayuda en ocasiones a desentrañar el significado de territorios, parajes, lugares y acontecimientos que la gente no puede explicarse por haberse perdido el referente o debilitado la memoria colectiva. Mario Aular afirma que el buco es una voz aborigen que se refiere a una presa o embalse en donde almacenaban las aguas acarreadas por gravedad, a través de cañerías, desde algunas fuentes hídricas ubicadas en alturas superiores al nivel del mar del asentamiento que sirve de destino. Parece lógico que se refiera al río Coro ubicado en Caujarao y al cerro Buena Vista.
Comercio La Económica
Se discute mucho ahora en torno al sentido de pertenencia y aprecio del coriano por su ciudad. Especial objeto de discusión lo constituye el tratamiento civil que les dan la gente a las casas construidas a base de barro y empleando técnicas constructivas ancladas en la artesanía y las técnicas más tradicionales. Se han constituido varios partidos en cuanto al tema de si deben conservarse dichas casas, a las que el tiempo, las condiciones climáticas y meteorológicas adversas, arremeten con fuerza, hasta el punto de debilitarlas y en muchos casos derribarlas. La desidia pone su granito: se han denunciado casos en que gente de dinero y sin escrúpulos, o simplemente que operan con clara conciencia comercial, las compran para dejarlas caer y luego levantar en el terreno que ocupaban instalaciones horribles que alojan negocios. Y eso ha sucedido a la sombra de la ignorancia, la falta de seguimiento de la gente encarga del asunto y la desidia de los comarcanos. Lo cierto es que muchas casas están en pésimas condiciones materiales, en peligro de derrumbarse y, por tanto, de perderse definitivamente, y muy pocas veces este es tema de debate público. Salvo por la oposición que desde las páginas de diarios que les sirven de plataforma denuncian la situación para achacársela a la gestión de los gobiernos municipales y regionales.
En muchos de esos análisis y ataques abiertos se advierte, se denuncia y en ocasiones se dice parte de la verdad. Pero estoy por leer uno que denuncie con nombres y apellidos la gente que se ha prestado a tales actos de lesa corianidad, al propiciar que parte de uno de los patrimonios edificados más importantes del Caribe se haya lesionado irreparablemente. La historia, y también la memoria de las personas con ética, acude al relato para refrescarnos los actos de barbarie que algunas gentes realizó en gobiernos pasados, en particular algunas autoridades gubernamentales o políticas que hundieron el dogal en edificaciones para sentar un precedente horrible que amparó la actitud de otros inescrupulosos. Mario Aular refiere que el alcalde Rodolfo “Popo” Barráez le entró a martillazos a la casa donde hoy funciona el comercio La Económica, frente a la calle Comercio número setenta.


Establecimiento comercial La Económica, hasta donde llegaba El Chupulún.

Los Zagaletones
En la calle Ampíes número sesenta y dos, frente a la plaza Juan de Dios Monzón, está la casa de¬ un señor de Caracas, único hombre que tenía caballo de “paso fino” en la ciudad y a quien el padre de Mario Aular vendía mercaderías en su condición de agricultor de las huertas de Coro. Esa casa, conocida también como el Palacete del General Laclé, posee una cornisa que algunos clasifican de influencia foránea, incluso se preguntan: ¿árabe a judía? Contiguamente está la casa que hoy ocupa la Posada Los Pájaros. Justamente en esa plaza y sus alrededores se reunían cada 30 de noviembre algunos antiguos residentes del barrio para rememorar aquellos tiempos de la infancia cuando hacían travesuras y malandrerías tales que los hizo merecedores del epíteto de “los zagaletones”, cuyo significado principal combina el calificativo de zángano – quien no hace nada, vago--, pero que a su vez lo hace persiguiendo una diversión sana. Una de esas aventuras los llevó a lanzar una pelota a modo de un contundente proyectil que quebró el vidrio de una de las ventanas de esa enorme casa de vivienda que hace esquina, a la que hemos hecho referencia.


Casa o Palacete del General Laclé.

El hecho, por su violencia y ser desacostumbrado, provocó cierta reacción en el vecindario y se esperaba la reprimenda o regaño de su dueño, cosa que al parecer no se produjo. Pero hubo protesta de los vecinos, quienes le hicieron llegar al periodista Márquez Yánez una nota para que la comentara en su programa “Los cumpleañeros” transmitido por Radio Coro. Pero... ¡sorpresa para el escuchado comunicador social!: en la lista que le pasaron para denunciar a los vagabundos, se consiguió el nombre de su hijo! Brotó la expresión jocosa de sus labios con que el ingenio criollo vence el mal momento: “Señores radioescuchas, esta es otra broma de “los cumpleañeros” del día de hoy, quienes quisieron echarle al Comandante de la Policía, precisamente en una ocasión memorables cono la de hoy, cercana al día de los inocentes”, se apresuró a comentar en el micrófono el atribulado locutor para salir airoso de tan complicado lance.
En el encuentro de los “zagaletones” del pasado año, pudimos verificar la capacidad de movilización y de organización que tiene una comunidad cuando se dispone a mantener a toda costa algún valor o experiencia colectiva que le sirva para lograr su cohesión interna, más allá de limitaciones de diversa índole, como las monetarias y materiales. Esta costumbre de reunir anualmente, siempre para una fecha fija, a los que nacieron, se criaron o vivieron durante mucho tiempo en La Guinea, llevó a quienes creen y mantienen esta costumbre a constituirse casi en una cofradía en torno al recuerdo de los hechos antes enumerados. Desde hace varias décadas se reúnen alrededor de la mencionada Plaza, donde levantan un improvisado escenario, y evocan el pasado, con manifestaciones de alegría y hermandad. La fiesta es amenizada por agrupaciones musicales e intérpretes que actúan para los invitados desde horas tempranas en la mañana hasta casi el anochecer. Existe una comisión encargada de la obtención de los recursos económicos y materiales; de cursar las invitaciones y de organizar el encuentro que transcurre con un tono familiar, divertido y lleno de paz. Cada cual hace su aporte monetario durante el año y parte de los gastos se sufragan con la venta de bebidas convenidas previamente con las empresas licoreras.
Es una evidencia de que una actividad social puede derivar en una tradición cultural capaz de lograr el autofinanciamiento cuando los miembros de una comunidad tienen la voluntad de preservarla.


Mural “Los Zagaletones de la Plaza Monzón“




Plaza Monzón, corazón de la tradicional fiesta de Los Zagaletones.
Club La Guinea
Los vecinos del barrio La Guinea han sabido construir espacios para desarrollar vínculos urbanos e interactuar periódicamente en el interés de la propia comunidad, por cuanto se trata de un accionar sano desprovisto por lo demás de cualquier tipo de fines lucrativos. En la medida en que avancemos en el arqueo documental y en las entrevistas a las personas de la tercera edad, aparecerán los nombres de esos espacios elaborados a golpe de voluntad y de paciencia para colectivizar los valores positivos de los vecinos y para que sirvan de ejemplo para los demás, en particular para los niños y adolescentes que se empinan a la vida y especialmente para los jóvenes más proclives a descarriarse.
Uno de los espacios construidos por esos propios colindantes es un Centro que ostenta el nombre que le escamotearon al barrio: el Club Social y Deportivo La Guinea, que se ha erigido en un símbolo del factor identitario local que remite a un pasado que se prolonga en el presente. Es una evidencia viva de que lo sembrado ayer con manos amorosas, enrostra el ataque del tiempo y la indolencia, se resiste al olvido y al desgaste….hasta demostrarnos que en ese terreno, abonado en el corazón, una plantita bien cuidada tiene su ramaje florecido como fiel testamento de la capacidad de resistencia del pueblo.



Reunión en el Club La Guinea.



Equipo de Ciclismo del Club La Guinea. Al extremo derecho Willi Marín.

¿Cómo fue fundado este centro? La amistad fue al comienzo .Un grupo de amigos del barrio, en fecha que la memoria no precisa, se reunían para tertuliar e intercambiar acerca de temas como el deporte, el juego y la cultura. Tal vez eso ocurría allá por los años 67, según recuerda el actual propietario del inmueble, en cuya casa de vivienda está enclavado el Club. Esos encuentros fueron siendo cada vez más frecuentes y el interés fue prendiendo entre los vecinos hasta atraer a muchos miembros de la comunidad; las necesidades de diversa índole ampliaron su alcance social, hasta dejar atrás lo que había sido al principio un simple compartir entre amigos .Se hizo necesario, pues, pasar a una forma de organización que dejara claramente establecido el objeto social y las normas que regirían en lo adelante el espacio social alcanzado espontánea y libremente por ellos.
En 1984 el actual Club La Guinea fue inscrito como asociación civil. En la directiva elegida la integró como presidente Segundo Augusto Colina, Manuel González, Rosendo “Chendo “Chirinos, Gregorio Curiel .Entre los objetivos de la sociedad estaban los de compartir sanamente los fines de semana mediante juegos recreativos como el juego de barajas, el dominó y el deporte, en primer término las bolas criollas, el softball y el ciclismo. El interés despertado por la instalación se fue ampliando entre los vecinos hasta movilizarlos para realizar en ella otras actividades sociales, como bodas y cumpleaños, de los cuales muchas familias conservan gratos recuerdos.
En cuanto a la edad de quienes solicitaban ingresar en esta forma de asociación civil sin fines de lucro, había fluctuación de edad entre los afiliados, pero el promedio era de cuarenta años, aproximadamente. Fundamentalmente, eran hombres quienes se afiliaban, aunque muchas veces en las actividades se presentaban con sus esposas y demás integrantes de la familia.


Actual local del Club La Guinea, en la calle Bribón, entre Colón y Federación.
Los fines de la sociedad rebasaban los del mero entretenimiento .Llegó a perfilarse como una sociedad de ayuda mutua, paliativo en circunstancias económicas precarias .Así, cuando alguien fallecía, recogían dinero para comprar las coronas y asistir a la familia del muerto en lo que fuese posible.
Memorias del barrio
Francisco “Chico” Rojas, de sesenta y siete años de edad y su actual Presidente, reconoce a la familia Curiel como la dueña del San Benito. Todo un ambiente positivo rodeaba cada evento cultural de la comunidad como reflejo de la vida cotidiana. Los juegos, como el dominó, eran envueltos con la confección del famoso celse, plato que algunos tienen como reminiscencia de los violentos corsarios y piratas que asolaron el Mar Caribe y tanto temor imponían en las poblaciones limítrofes con él, incluida la de Coro.
Aquélla era una época en que se comía el “asiento “ o el resto de los chicharrones y se acostumbraba a comprar una media locha (12 centavos ) de leña para cocinar ,porque para entonces no existían el gas ni la cocina eléctrica. Se pedía la ñapa, que equivalía a lo que quedaba del serruche de la panela o también a una cantidad de cambures. Se compraba también un cobre (un centavo) de queso, expresivo de la extrema precariedad de la vida de la familia, que pendía del hilo y la confianza que tuviera el dueño de la bodega en el padre o la madre que la encabezaba. De ese dueño, pues, dependía el crédito, que tenía límites precisos .La vida en muchos casos dependía de esa institución de la “cultura de la pobreza” que tiene un nombre:”el fiao. A los niños se les enviaba a comprar y ellos lo hacían gustosos por la recompensa que recibirían.
En efecto, cada compra iba asociada, casi siempre ,a la ñapa ,que ya hemos dicho en qué consistía .La ñapa se inscribe como pieza de convicción importante de lo que denomino “la cultura del taturo”, de aquella extrema precariedad y pobreza en que la vida humana depende del pequeño comerciante del barrio o de la pequeña comunidad y de esa forma de organización de la sociedad civil de tanta importancia económica que es el “fiao”.En el taturo o pequeña vasija se depositaba la ñapa; en su interior se iban depositando frijolitos como constancia de las compras hechas por el vecino en determinado lapso de tiempo en que éste solicitaba la “cancelación “ de la cuenta. Era una forma también de obligar al vecino a convertirse en cliente.
Hubo hornos de barro que empleaba fuego obtenido con leña, en los que se preparaba la comida en las casas de la familia. La vida familiar se llevaba de la mano de estos objetos artesanales que se convirtieron en un lugar obligado del coriano, hasta alcanzar el rango de tradición .Hoy están en vía de extinción y ¿qué estamos haciendo para rescatarlos?
Ni siquiera la población, menos aún los niños, los recuerda o toma en cuenta porque no han sido oportuna ni adecuadamente valorados .Un Museo del Barrio podría ser el sitio ideal para colocarlos en su justo lugar y poderlos exhibir para que se les tome en cuenta como parte del patrimonio cultural de Coro, sobre todo por parte de los propios corianos, un poquito más por los venezolanos y a nivel de todo el planeta.


Francisco “Chico” Rojas, actual directivo del Club La Guinea.



Actividad deportiva del Club La Guinea.

El Club La Guinea ha sido un espacio social permanente usado por los vecinos, aunque nos advirtieron que había tenido un prolongado apagamiento por diversos motivos, pero ahora se ha avivado a consecuencia de nuestras frecuentes visitas y actividades. Existen muchas casas emblemáticas desde el punto de vista de la historia y de la cultura que deberán ser debidamente identificadas y estudiadas para su incorporación a un catastro del barrio que servirá para afianzar el sentido de pertenencia, el arraigo y la identidad características de sus moradores. Así, por ejemplo, la casa de Nito es una especie de museo por la cantidad de objetos acopiados .Distribuidor de bolsas plásticas y trabajador de un colegio especial para niños, pegado al módulo de la Policía, su hijo tiene un “kinito”, es decir, una venta de este popular juego de apuesta.
Espacios socio-económicos
Hubo en el barrio una cantidad de negocios de muy diversa índole .Había personas que compraban y vendían todo tipo de géneros. Salvador Chirinos era uno de esos; le preguntaban: “¿tenés carne salá?”. “No, pero te ofrezco Kersén “. Así fluctuaban las cosas en una sociedad cuya economía estuvo signada desde entonces por lo que hoy se denomina economía informal, es decir, por aquella que delata la precariedad que dominaba la vida del ciudadano medio y que era justamente la que dominaba casi toda la vida social.
Espacios recreativos.
La Guinea tuvo varios cines: el “Colón”, en la calle del mismo nombre, perteneciente al señor Luís Salvador Ruiz , padre del actual dueño del bar Garúa, en sociedad con Luís Rivero, y el “Cine Popular”, de Pedro Len en la misma calle. Se recuerda que hubo otro cine ubicado en una casa de vivienda de la calle Mapararí, entre Federación y Colón. El señor Nicolás Jiménez, de 80 años de edad y nacido en el barrio, recuerda que en este último cine se exhibieron películas mudas, como las de Charles Chaplin, proyectadas por un señor llamado “Teté”.
Tradiciones Culturales
El pesebre
El pesebre se desmantela el día dos de febrero, día de La Candelaria. Se significa con ello el fin de la fiesta navideña .La suegra de El Chino Solís barría el frente de su casa, acumulaba la basura en un montón para quemarla como un acto de purificación .Esta tradición ha permanecido como una de las costumbres más fuertes de los poblados rurales Sabaneta y Mitare, ambos pertenecientes también al municipio Miranda.
Artistas
Según el artista de la plástica Henry Curiel, nacido y criado en la calle Monzón con Federación, donde adquirió su formación académica personal, el barrio La Guinea ha sido cuna de grandes artistas. Entre otros, menciona a la propia Olga Camacho, su hermano Miguel, Trina Curiel quien creó en Coro la tradición de San Benito y a los pintores Jesús “Chucho” Ruiz, Roberto Chirino, José Gotopo; también allí vivió un tiempo Domingo Medina; también Julio Camacho y Nicasio Duno.
Ana Lucía Pirona
Ana Lucía Pirona es una señora que emite destellos de energía y espiritualidad. Recibimos sus emanaciones tan pronto hablamos con ella a través de los barrotes de la reja que impide el acceso a su hogar que pronto se abrió para atendernos con toda la dulzura y amabilidad que la caracterizan. La habíamos visto en el porche ensimismada en la lectura de algún libro que luego supimos era una especie de crónicas de la ciudad de Caracas. Nos llamó la atención el hecho de la lectura, porque raras veces apreciamos a gente leyendo y mucho menos en la entrada de la habitación de una casa del barrio. Esta dama enjuta y electrizante tiene de 87 años de edad e igual cantidad de tiempo de vivir en su casa de la calle Federación, entre las calles Nueva y El Sol, justo en el corazón del barrio La Guinea. Al doblar de su vivienda, habita su comadre la señora Olga Camacho con su familia. Su padre, Camilo Pirona, fue primero, nos dice; tocaba el tambor. Su “mamá era curazoleña, que nació aquí. La tatarabuela y la bisabuela vinieron de Curazao a los 15 con su mamá”. Jesús Véliz, de una emisora cultural pertenece a su familia. Parrandeó mucho con el tambor pero, cuando su padre Camilo falleció, se alejó del baile. Ha estado con Olga Camacho ayudando siempre. Su padre tenía el tambor en su casa y era muy parrandero: con mucha frecuencia visitaba las familias para darles serenatas; del primero de diciembre hasta el dos de enero siguiente participaba en las fiestas sin interrupción. El salía con Victoriano Veroes, esposo de María Chiquitín
En el barrio había puros corianos, pocos curazoleños. Los padres de Lucía entraron por San Antonio, donde nació y, cuando se casó, se mudó para La Guinea.
En el pasado la comida era muy sana, la gente criaba en sus casa muchas gallinas y pollos con maíz, ahora son pollos muertos (que venden en el supermercado) ¿qué alimento tienen? Cada quien molía el maíz para hacer su arepa pelá.
La señora Ana Lucía Pirona considera que la actual juventud “no es como la nuestra”: todo se lo llevan a la nada; hay una ausencia de algo esencial: el respeto”. Quienes lograron vivir con aquellas normas, ya perdidas, se murieron.
En el barrio circuló un periódico que reflejaba algunas cosas de la comunidad. En una ocasión apareció en el una referencia a una familia de La Guinea, que se disgustó y produjo una tensión y protesta tan elevada que el periodista se vio obligado a mudarse del barrio porque corría peligro. El era muy amigo de la casa de Ana Lucía Pirona, quien entonces contaría con 13 años de edad, aproximadamente.
Ana Lucía Pirona disfrutaba mucho de las fiestas, igual que lo hacía su familia. Recuerda, no sin cierta nostalgia, los carruajes y los coches de carnaval que circulaban por las calles; la gente de La Guinea tenía que ir a la calle Ampíes para ver el desfile, porque los coches no podían pasar a causa del barro acumulado en las calles de tierra de La Guinea.
La fiesta se concentraba, pues, en el casco histórico donde vivían los ricos. Los pobres tenían que desplazarse de sus barrios para el centro para ver los carruajes y la gente con disfraces. Desde los carruajes arrojaban golosinas, jabones, pinturas, etc., que la gente humilde agarraba alegremente.
Las comparsas salían muy bien vestidas y muchos de sus integrantes iban disfrazados. Ana Lucía deja escapar una expresión nostálgica: “muchas de aquellas cosas eran buenas, que el tiempo se llevó...”
El Coronel Lago y el General Jordán adquirieron acequias equivalentes a cañadas. En la calle Progreso hay una quebrada, que era de donde brotaba el agua. Detrás de la calle El Sol había otra acequia o quebrada muy grande.
La afición de Ana Lucía Pirona es la lectura. Disfruta leyendo, lo cual considera una herencia familiar: su padre leía mucho, a pesar de ser muy pobre. Siente orgullo de haber “salido como él. Me gusta mucho la lectura; el que lee mucho, algo aprende”. Está consciente de que se comporta como montuna en muchos sitios adonde acude. Le gusta oír y observar, más que hablar.
Siente que ella está perdiendo control, que las cosas se les están mudando.
Menciona el Doctor Iturbe, de Maracaibo, asociado al texto de la gaita “¿De dónde vienes Iturbe?” Lo conoció en el Zulia, en la primera vez que ella se hacía una radiografía; le pareció “fantochito.” Confiesa que ha vivido durante mucho tiempo en ese otro Estado; sus dos hijos mayores, de los cuatro, nacieron en el Zulia.
Solicitud de Casa de la Cultura.
La comunidad La Guinea, a través de algunos de sus cultores populares y educadores, ha manifestado algunas necesidades culturales insatisfechas. Las actividades artísticas que organizan anualmente, de atrayente significado social, como las del Día del niño y el día de las madres, no reciben el sostén ni tampoco la atención adecuada de parte de los organismos oficiales responsables del servicio cultural del Estado Falcón. Se trata de darle un seguimiento directo y permanente a las actividades y eventos que los vecinos realizan anualmente sin ninguna orientación ni apoyo. También manifiestan que en el barrio existen terrenos, como el del sitio conocido por El Llano, ubicado en calle Progreso y Providencia, donde la Alcaldía podría construir una Casa de la cultura. INCUDEF podría sumarse a la coordinación de una reunión en la que los vecinos manifestaran estas solicitudes a través de la organización que atiende la comunidad, como la Asociación de vecinos, las Unidades de Batalla Electoral (UBE) y el programa Barrio Adentro; podría incluso elaborar un diagnóstico socio-político e impartirles el taller F.I.D.E.S.-L.A.E.E., como acciones concretas con que nos hagamos eco de tales pistas, reclamos. Así podríamos ir ganando tiempo para que vayamos pensando cómo elaborar estrategias encaminadas a darle respuesta a tales necesidades.
PERSONAJES POPULARES.
Rafael José Hernández* ha rescatado del olvido a un personaje coriano como extraído de las catacumbas, algo así como el Coco con que se le echa miedo al niño, pero con apariencia espeluznante. La leyenda de Quéquero empezó a tejerse con sus propias manos cuando, sobreponiéndose a su estado de desmadejamiento de sus piernas, construyó un carrito rústico con que, ayudado por un amigo, en cierta ocasión paseó por la ciudad. Se instaló en el inconsciente colectivo del coriano como una referencia que, al evocarse, era asociada al terror, a lo desconocido, a lo que se teme o al misterio.
Quéquero también pertenece al dominio de los saberes, lo cual lo demuestra la expresión local ya lamentablemente más en desuso: “eso no lo sabe ni Quéquero”, que confirma el vasto alcance y dominio del conocimiento de este personaje legendario, al punto que llegó a saber de buena tinta la vida y milagros de todas las familias de la ciudad.


*Rafael José Hernández: “Personajes populares corianos” p. 100 – 101, en
Luís Alfonso Bueno: De Coro y de corianos. Caracas, 1.976.

Vivía justamente en la salida de ciudad; por el frente de su casa, camino a la sierra coriana, transitaban las tropillas de mulas, cuyos transportadores le comprobaban las lámparas que él fabricaba con potes vacíos. Las bestias campaneras las llevaban colgadas para alumbrar “los oscuros peñascales de las cumbres “. El pago se lo hacían quienes le compraban en especies, como panelas, papelón o pescado. Con la hojalata de los potes hacía también reliquias para santos.
Así como su llegada a Coro e instalación en el barrio La Guinea estuvieron envueltos en las brumas, así también su muerte ocurrida allí selló su paso por este espacio habitado.
Límites Geográficos de la ciudad de Coro
La ciudad de Coro se había extendido hacia el Sur a consecuencia del creciente interés de sus habitantes por apropiarse del espacio donde habían sido sembradas las mencionadas huertas. Para el año 1887 en que es levantado el inmueble de la iglesia de San Antonio, el barrio La Guinea se había consolidado como un asentamiento urbano poblado por los Loangos o “Negros Holandeses” descendientes de los negros africanos esclavos traídos a Coro desde la vecina isla de Curazao.
El licenciado Arcadio González, cronista oficial del Municipio Miranda, ha hecho una tenaz indagación en torno al origen y desarrollo de sus parroquias. Según él, el Estado Falcón fue dividido en virtud de la Ley de División Territorial en Distritos y cada uno de éstos, a su vez, en Municipios. Así el Distrito Miranda se dividió en los Municipios Urbanos San Gabriel, Santa Ana y San Antonio; recientemente fueron instituidos los Municipios—que califican de “foráneos”— Guzmán Guillermo, Mitare y Gil. A partir de 1972, la ciudad de Coro comenzó a funcionar como capital de los tres primeros.
Arcadio González indica el año de 1574 como la fecha en que posiblemente aparecieron estos primeros negros introducidos aquí por la necesidad de brazos para la pesca de perlas; también menciona a Jácome de Castejón como uno de los principales traficantes de negros, quien era por lo demás hombre cruel y sin escrúpulos. Este autor deriva las comunidades Los Ranchos, Curazaito y Las Panelas de un núcleo poblacional inicial, además de afirmar que Curazaito está muy emparentado con los grupos de pobladores que regionalmente se ubicaron en la Isla de Curazao, indígenas pertenecientes a la etnia denominada caquetía.
1.2.2 Barrio Monteverde de Coro.

Puede ser calculada la sorpresa y aun los laberintos por los que a menudo transitan los estudios, que a veces nos hacen salir al encuentro de realidades que no habíamos tomado en cuenta al formular los postulados que muestra la Metodología, entre los que están las hipótesis. Monteverde, en su relación con La Guinea, podría ilustrar este fenómeno. El sector conocido por Estanque antiguamente era un barrio obrero al que luego se le dio el nombre de Monteverde. El caso de la señora Clotilde “Tiota” García, de 82 años de edad y de igual cantidad viviendo en Monteverde, nos puede servir de ejemplo elocuente de esto que estamos tratando de explicar: declaró en la entrevista no haber escuchado nunca el nombre de La Guinea. Su madre le manifestó que Los Ranchos fue el nombre original de lo que es hoy Monteverde. Así mismo Meya Ugarte, de 86 años y del mismo sector nos informa que eso nunca se conoció como Los Ranchos.
Las actuales entrevistas que estamos realizando ponen al rojo vivo una evidente rivalidad o tensión entre los habitantes de este sector y el de La Guinea, cuyos testimoniantes raramente lo mencionan en ellas, salvo cuando se les pregunta y se les alude explícitamente; entonces es en que en la respuesta se nos manifiesta que, en efecto, hacia allí fueron llevados los tambores, pero con la aclaración de que su origen y espacio de avance es Monteverde, donde vivieron los más grandes tamboreros. Tubalcaín Sánchez, “El Seretón”, de 48 años de edad y quien se crió y ha dedicado toda su vida al desarrollo del deporte en Monteverde, nos aporta los nombres de algunos de sus más famosos tamboreros: Genaro “El Burro (autor del vals La Macota), Antonio “Manco Renco” y Goyo Pimentel “El Macaco”. Este músico, quien se ha ofrecido como valioso testigo, nos habló de la existencia de un tambor monteverdero.
Licorería de Pedro Gutiérrez
“El Tenis” es una plaza que se nos ofrece como emblemática en nuestro recorrido. Su nombre se debe a que en estos terrenos fue construida la primera cancha de tenis de la ciudad, la que se atribuye a la familia sefardita de los Senior. En este espacio existió un parque temático dedicado a la fauna prehistórica, la que se aviene muy bien con los hallazgos paleontológicos de Taima-Taima, donde se encontraron restos de ejemplares de la familia de los mamuts siberianos.
Enfrente existió la licorería de Pedro Gutiérrez, a quien el ingeniero Ismael Medina identifica como dirigente del Partido Comunista de Venezuela; esa licorería nos aseguran que fue la primera de Coro. Durante 12 ó 14 años su inmueble permaneció en pie, pero “rapidito se tumbó”, expresión esta última con que el pueblo nos indica que poderosos intereses o la desidia mal intencionada se conjuraron para que algo de valor se destruyera sin que nadie se percatara.

Aquí estuvo la licorería de Pedro Gutiérrez





1.2.3 Curazaito

En la esquina de las calles Colón con Sol encontramos una casa cuyas columnas nos parecen típicas de Curazao. Mario Aular nos señala que allí comienza el barrio Curazaito, desprendimiento del barrio La Guinea. También pudiera interpretarse la existencia del barrio Curazaíto como otro de los productos de las operaciones o manejos de los gobernantes y políticos de turno para controlar el territorio y ganar mayor cantidad de votos en el proceso del período electoral en detrimento de la identidad local.
En Curazaito, muchas casas tienen un puntal más bajo, de modo que para entrar en algunas de ellas hay que inclinar la cabeza para evitar golpearse. Pudimos apreciar cobertizos y otras áreas techadas de algunas de estas casas que nos parecen propias para liliputienses. Así, parecería una paradoja que en el barrio Curazaito, donde se asentaron personas provenientes de las Islas de los Gigantes, fuesen construidas casas de habitación para enanos. Pero más recientemente, en nuestras incursiones a la sierra coriana, hemos podio apreciar la existencia de una cantidad muy significativa de casas de viviendas con tales tipologías, lo que nos induce a plantear el impacto o enorme influencia del campo sobre Coro en lo que a patrimonio civil edificado se refiere.
Pedro Pablo Navarro es de la creencia también de que esclavos y descendientes de los denominados loangos fundaron primero La Guinea y luego Curazaito.
Los especialistas del Instituto Nacional de Estadísticas establecen los siguientes límites geográficos para el barrio Curazaito: por el Norte la calle El Sol y la Avenida El Tenis en el Sur; la calle Colón en el Este y también la Quebrada de Coro en el Oeste. El plano de este barrio elaborado por ellos y que nos fuera permitido colocar en este trabajo.
Plano del Barrio Curazaito. Fuente: Instituto Nacional de Estadísticas.

Su población entre la ciudad y el campo
La gente que vive en Curazaito procede fundamentalmente de la sierra coriana .Serranos bajan cada mes de diciembre a tocarle al pesebre dedicado al Niño Jesús y a beber cocuy en Coro .No vive casi ningún curazoleño en el barrio.
La gente de Curazaito con familia en la sierra que acude a ésta para pasar el fin de año y se convocan espontáneamente a una reunión, en plena vía pública, para despedirse de la ciudad y de ellos mismos. Con este gesto reafirman el sentido de doble pertenencia a un espacio al mismo tiempo citadino y rural, en el que se nos está diciendo claramente que se trata de un solo espacio donde profundas y subterráneas raíces se alimentan de una savia común que no se apaga ni deja de fluir. Es el mismo comportamiento y significado que experimenté en la populosa ciudad de Santiago de Compostela, capital de la región autónoma de Galicia, España, en ocasión de las celebraciones del Día de San Juan, cuando la gente desborda las calles—peregrina por ellas—y realiza ritos tradicionales alrededor de las hogueras que ellas mismas construyen y fomentan. Entre los vecinos de la antigua Plaza del Mercado existió una hoguera invisible que los hizo congregarse para confraternizar al aire libre y despedirse, por cuanto a seguidas viajarían a la Sierra coriana adonde está el resto de su familia para estar con ella en tan memorable ocasión .El encuentro transcurrió bajo un cielo surcado por los colores fulgurantes de los fuegos artificiales

Grupos artísticos
Vamos a mencionar concisamente los nombres de las principales agrupaciones artísticas del barrio que se encuentran registradas y reciben subsidio estatal. Damos por mencionada a la de Olga Camacho, por tratarla en un sitio especial. Así, por el módulo policial, ubicado en la calle Silva, hay una persona con una asociación en forma de escuela denominada “Danzas Turpial”, de Doris Dubarí;”Tambor Experimental Son Changó “; Asociación Civil Taller Experimental Cartují (cardón, tuna y cují); Asociación Grupo Experimental Guanahaní y la Cofradía de San Benito.
En ese espacio se realizan anualmente actividades artísticas en las que los vecinos organizados toman las calles. En las calles Colombia con Providencia realizan tres actividades anualmente: un parrandón el veinte de diciembre; el día del niño, el dieciocho de julio y el día de las madres. Cada una de estas actividades es acompañada de música, danza y teatro, con la actuación de grupos de la comunidad y ocasionalmente de otros invitados.
Antes había una vecina, Juanita, que usaba su casa para hacer actividades recreativas, iniciativa que abandonó porque su inmueble se le vino encima y “nadie le metía la mano”. Incluso estuvieron registrados como Asociación Civil.



Alumnas de Danzas Cartují con sus profesores Minerva Lugo y José Solís.






Danzas Cartují.

2.2.3 Macuquita: comunidad de afrodescendientes loangos.

Esta comunidad está ubicada a unas decenas de quilómetros de la ciudad de Coro, capital del Municipio Miranda, cuya jurisdicción comprende territorios del llano, costas con puertos de gran valor histórico y estribaciones montañosas con hermosas vistas y paisajes provistos de humedales que en algunos casos le proporcionan fertilidad a los suelos y propician una vegetación exuberante, que contrasta con otra de tipo xerófila y semiárida que a ratos introduce el contraste. Hay que hablar de este Municipio como una sub-región donde deberán ubicarse, según rigurosa perspectiva de la historia, el Puerto Real de La Vela, este último por donde desembarcó el General Francisco de Miranda hace exactamente dos siglos y que, en un acto de justicia universal, fue incluido junto con Coro en la Lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Macuquita se ubica, camino de la Sierra Coriana, en un punto de la Ruta de la Libertad, y no en la Ruta del Esclavo, como ha sido instituida también en uno de sus programas por el antes mencionado prestigioso organismo internacional. Cierto es que no muy lejos, existen las ruinas del depósito de esclavos denominado Güide, al que los negros de la Sierra le dieron el nombre de El Tinglado, que fue una un fortín al estilo de las ergástulas de los romanaos, con una estructura hecha a base de piedra, cal y barro cocido. El Tinglado está situado en las que fueron las tierras del militar Juan de la Colina, quien se convertiría en amo y señor de la sierra coriana en base a las exportaciones de cacao, café, azúcar, pieles y aguardiente blanco y quien supo servirse excelentemente del comercio de esclavos, que tenía como punto fundamental de provisión a la cercana isla de Curazao.
Pero, si bien este mudo testigo es evidencia del uso por parte del explotador de la fuerza de trabajo esclavo y del propio comercio esclavista, en esas mismas sendas de la serranía se habrían de continuar la resistencia y las luchas hincadas entre la población aborigen y los esclavos hacía mucho tiempo. En ese paraje donde en el pasado abundaban las haciendas, en mayo de 1795 de produjo uno de los hechos más relevantes de la historia nacional venezolana y del continente americano: bajo el mando del zambo José Leonardo Chirino parte de las dotaciones de esclavos de la hacienda donde éste se desempeñaba como miembro de la dotación ligada a la casa del amo, y de negros y mulatos libres de otras haciendas vecinas, con miembros de lo que para entonces eran denominados pueblos de indios, se complotaron y alzaron en contra de las autoridades coloniales que los explotaban y expoliaban a par iguales. Este importante hito debe ser contextualizado precisamente tomando en cuenta el movimiento y traslado de ideas de liberación que generó la Revolución Francesa y, mucho mas cercanamente, el modelo o ejemplo que circuló por todo el Caribe, para entonces, proveniente de la recién inaugurada Revolución de los esclavos de Haití y que tocó tierra firme en Venezuela justamente por el territorio que aquí nos propusimos estudiar.
Precisamente, este territorio era refugio seguro de los africanos huidos de las haciendas y sitios donde eran sometidos a esta inhumana y execrable práctica esclavista. Les sirvió de amparo defensivo y luego construyeron en él los famosos palenques donde convivían con la población aborigen con la cual se establecieron importantes mecanismos de intercambio cultural y de convivencia aun no explorados y que, en consecuencia, han sido incluidos entre los objetivos de nuestro estudio.
Al referirnos a la población de esta comunidad, estamos hablando de población aborigen, negros, mestizos, zambos y mulatos libres, entre quienes se establecieron profundos lazos apretados por condiciones físicas y condiciones sociales compartidas. A partir de ellos, se generó un tipo humano cuya mentalidad y formación axiológica deberá ser adecuadamente ponderada y estudiado para explicarnos fenómenos de relevancia para la historia de nuestros pueblos--como el guiado por José Leonardo Chirino-- y comportamientos que se extienden hasta el presente, los que junto con las expresiones de su espiritualidad, y especialmente los de la cultura tradicional, constituirán fines principales de nuestra investigación.
1.2.4.- La Chapa

Existe la vaga presunción de que parte del mundo mítico, de la espiritualidad y de las creencias de la Sierra Coriana yacen en ese ámbito montuno enredadas entre una exuberante fronda y el calor de los serranos, apegados firmemente a su terruño y al fuego de sus hospitalarias viviendas. Como si se tratase de un bolsón donde permanecen encapsuladas u ocultas y que, rara vez, saltan de su encierro al estilo de las emanaciones de la Caja de Pandora. Nada más lejano a la realidad: misteriosos senderos se han tejido a lo largo de la historia para penetrar en los barrios y las casas de los corianos de la ciudad. Está por dibujarse la geografía espiritual que une secretamente el monte y el llano, hasta evidenciarnos que poca diferencia existe entre un serrano y un coriano de Coro. Se impone, pues, que vayamos mostrando poco a poco ambos aparentes mundos diferentes para que la hoguera, con su fuego y con su luz propia, nos demuestre que estamos hablando de un solo y único ámbito. En el barrio nos contaron la leyenda del indio de La Chapa, quien fue perseguido y se metió en la cueva San Juan de Lugo ¿nunca apareció? Se llamaba Guanare, convertido luego en nombre de unos montes pertenecientes a Macuquita. En Macuquita existió un sitio llamado Bulevarcito cuyo significado último
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MUNICIPIO PETIT
Cumbres de Uria (06-06-06)

Personajes:

Hay personalidades que llenan el espacio donde habitan, incluso aun después de muertas. Es el caso del serrano que a continuación presentamos, vivo en el corazón de su esposa, Sara Ferrer de Chirino, 62 años, y de toda su familia sanguínea. En efecto, Fernando era el rezandero y curandero más importante de todo este territorio serrano que tiene en las Alturas de Uria uno de sus centros de irradiación de la cultura más visibles y fuertes.

Artesanía.

Existe variedad de productos artesanales; entre éstos, la cestería, hecha con fibras vegetales (¿Cuál nombre?) Raíz de cafeto criollo de bejuco moderno con hoja de cepo de la planta del cambur. El bejuco moreno no se parte. Se teje el sombrero con una fibra vegetal (de ¿________? )

Se usa también eucalipto, la madre de Andris, de 33 años, tiene matas de esta especie, a las que se le rocía con un espray para venderla en forma de cesta móvil hecha con la tapara (cuya mitad=camura).

En el interior de este objeto se le introducen pepitas de la planta “lágrimas de San Pedro”, que es un arbusto o especie de yerba con tela de color rojo y negro, son las famosas peonillas, pepas que llevan los colores de la bandera del M-26 de Julio.

Elaboran artesanía con el barro que toman de las lomas que forman parte de su hábitat.
Para hacer las flores que tejen con tela, emplean un troquel.

Costumbres Religiosas-Creencias.

En la referencia de la comunidad se conserva el nombre de Pastorera, la tamborera de Cabure; que usaba collares de protección contra todo tipo de males.

Uria.

En esta comunidad se hacían los rosarios cantados y la fiesta a Las Mercedes ¿Patrona? La señora Sara, construyo su templo con un altar presidido por la imagen de Jesucristo, escoltado a otra imagen de bulto en yeso de Jesús, el niño Jesús y de la Virgen María con el niño en brazos. Encima del mantel blanco dos recipientes con agua y flores.

Entre las tradiciones religiosas están las del niño Jesús, y las celebraciones de la Cruz de Mayo.

Niño Jesús.

A la derecha del altar, un _______ de madre con un bajo relieve del cáliz y a la izquierda la urna con el niño Jesús. Con motivo de esta celebración del niño, se un encuentro el 13 de Junio en Macanillas y el 24 de Diciembre recibían con gaitas.

Esta señora, sin embargo, sacaba al niño Jesús “todo el tiempo” en cumplimiento de una promesa y, aun después de su muerto, la siguen buscando la gente en su casa.

El 24/12, a las 11 pm, empieza la gente esta celebración y al día siguiente comenzaba el recorrido con la imagen en andas en el que se visitaba todos los pesebres existentes en la comunidad.

Costumbres Funerarias.

Todas las hijas de esta casa rezan novenas y realizaron las honras fúnebres llamadas “la última noche” la muerte se su padre. Recuerdo que en su velorio tuvieron que colocar 400 sillas para que se sentaran los concurrentes y en la funeraria se necesitaron dos coches fúnebres.

Arquitectura en Barro.

En Uria entrevistamos a Pedro Pérez, de Maracaibo, quien identifica la arcilla con el adobe, y el barro manifiesta que lo usan para empañotar. El barro se liga con yerba, se deja 4ó5 días en reposo, no se puede dejar podrir y es cuando se la echa esa mezcla a las paredes.

Distingue el envarillado del embutido, que se realiza con barro.

En la construcción de la casa de vivienda se emplean cerca de 50 horcones que se entierran en igual cantidad de huecos: y 30 tercios de varillas de caña brava o “canillita” que abunda mucho en los alrededores identifican a la canillita como una madera parecida a la caña de bambú.

En la vivienda también se emplean 30 palos largos denominadas latas y las soleras, que son atadas con bejuco negro, considerado como el mejor para este uso; se corta la varilla y el bejuco siempre “en (luna) menguante”, que es cuando el agua “baja” por el interior de la planta.

Se emplea el barro embutido porque con su empleo se garantiza mayor resistencia de la vivienda ante los factores medio-ambientales.

En le proceso productivo de la elaboración del barro se construye un pozo, próximo a la edificación y de tamaño diverso, a un metro de profundidad para evitar la acción de la luz del sol. El barro permanece en pozo varias horas y durante 2ó3 días se le “apisona” con los pies. Luego del apisonamiento se extrae el barro del pozo, y se le deposita en un sitio con una tapa encima, así permanece 3ó4 días para que se pudra.

El terreno se banquea primero para luego cebar en él los 50ó60 huecos donde se colocarán los palos.

En cuanto a la madera, el aceituno o araguán se corta en menguante. Se emplea 30ó40 talas e igual cantidad de tercios de varillas, 100 rollos de bejuco negro, 30 latas y en medio 1 solera para que la casa quede amarrada arriba.

Para continuar la puerta son empleados 2 horcones, al lado otro horcón, en el medio lleva una varilla para qué agarre al horcón es la madrina.
Se emplea como madera el pardillo.

Entonces con ese barro podrido se embuten las paredes.
El pañote o el pañotear debe durar al menos 4 días para que y durante este proceso no puede haber niños en el interior ni alrededor de la casa en construcción.

Entre los vecinos existe la costumbre de construir canales para que fluya por ellos el agua.

Se emplea la caña brava como madera y el bejuco negro para envarillar.
La hierba de Guinea empleada en la mezcla con el barro se corta en Uria o se trae de Curimagua.
Aunque la madera se corta en menguante, el coquito la ataca de todas formas.

Arquitectura.

El canutillo abunda en la zona, pero el otro hay que sembrarlo.
Pañote equivale a friso y manifiesta que luego le añaden cal comprada en al ferretería para evitar la entrada del mal producido por el chipo, y se acostumbra a embabusnar con ella o gasoil a la madera con idéntico propósito.

La vivienda lleva un año en construcción por el señor que nos proporciona toda esta información, quien manifiesta que allí “no hay agua” la madera la cortó él mismo y cuesta más de 400mil bolívares y el zinc cuesta 1.000.000 un millón.
Bs. 6.000 el horcón.
20.000 el tercio de varilla

Al barro producido de este modo, no le entra ningún tipo de bicho o insecto. Tampoco es cierto que el agua o la lluvia lo deterioren.

El techo de torta “da más trabajo”, el zinc es más fácil de emplearlo en esta edificación.

Torta: se emplea la varilla más pegadita; la casa se deteriora más rápidamente.
La razón de construirla con barro es que la casa resulta más barata, mientras que el zinc lo emplea por obligación del trabajo del que vive.

Mario Saavedra, de Santiago Hermes Rojas, el dueño de la casa.

El profeta, de San Diego.

El oficio del barro se lo enseño Teo, su cuñado, Esteban, y en un día lo aprendió.

El barro con cagajón de caballo lleva más trabajo; por eso él no hizo la construcción de este modo.

La casa la mantiene, intacta diría yo, el calor del hombre que la habita. Su ausencia la debilita y termina por destruirlo.

Este joven le trabaja a Roque Hernández “echando machete”, es decir, como peón.

Matapalo.
Calo: por limpio obtenido sin deforestar.

Comunidad Macanillas.

Dagoberto Chirino, 34 años, nacido en San Diego, ha vivido toda su vida en Curimagua.

Todas las casas son de bahareque o de barro, excepto la suya que fue frisada con cemento. Al barro le tiene más fe que al bloque al que los ladrones le dan un mandarriazo y roban todo. ¿Qué tendría para penetrar las paredes de barro?.

Materiales Empleados en la Vivienda Rural de Barro:

1. Cortar horcones en menguante
2. Latas de pardillo, macurite, luano, Maracay, manato y aceituno.
3. Varillas de caña brava
4. Tierra dulce= pañote con la hierba de la sabana= torta.

Paredes: 1 envarillado, 2 embutido o compedrona, 3 pañote, 4 cal o pintura.
En las paredes también se usa tierra dulce.
Cuando se usa piedra, el barro no pega, sino el concreto. En ocasiones son empleadas mallas de alambre dulce, con el mismo envarillado.

Investigador: Lcdo. : José Millet.
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MUNICIPIO FEDERACIÓN.-

San Pedro de Mapararí /29-06-06

Las Turas

José Millet

En la cosmología religiosa, Rodolfo Garcés Soler, a sitúa a “corte india”, integrada por indios pire los primeros en despertar a Dios en su música. Los indios ayamanes llegaron ahora, con los que están mandando en el poder.

Los siete potencias divinas: la Reina, el negrito Felipe, Guaicaipuro, fue guerrero. El Rey galán estuvo en las guerras; la reina Magdalena-india-también guerrera.

Don Toribio Montañéz, Guerrero, se metió en las montañas de Agua Blanca, para al lado de La Majagua.

El Rey Amoroso, de San Pedro, era indio, pero guerrero, “de los indios de meter”.

Don Juan de Pararí, era también un guerrero de la montaña, se encantaron. La Reina Chima también se encanto.

Rafael Rivero, de 50 años de edad, asume una actitud tranquila a la espera de la lluvia para comenzar la cosecha. Otra es la actitud que da a entender, la actitud del turero que interroga a la naturaleza: ¿Qué haces para que me des lo indispensable para vivir?.

Sus padres fueron Cándida Rivero y Juan Reyes, nacido en El Frital cerca de San Pedro. Su padre fue agricultor tenia finquita, sin animales. Vendieron la tierra cuando se fueron para El Platanal. Rafael vive al lado de Flora en San Pedro. Su padre tenia 62 anos, al morir y su madre murió cuando Rafael tenia 5 años.

San Pedro

“¡Que Dios se lo pague!”, agradece Joseliano de La Florida, luego de beberse la malta que le brindó Rafael. No ve bien ¿Por qué tantas enfermedades oftálmicas en esta comunidad? Tendrá unos 70 años de edad.

Sociedad Civil- Actividad Económica

La mayoría de los vecinos de San Pedro son trabajadores agrícolas. Hay obreros, dice Rafael, vinculados al trapiche cuyo dueño se llama Manuel Suarez , que vive en El Tural, donde está la bomba gasolinera, después de Mapararí.

El trapiche emplea a trabajadores cuando esta produciendo. Es un empleo que dura 6 meses como máximo, porque depende de la cantidad de caña sembrada y de la productividad, así como de los factores climatológicos que puedan influir en la duración de la cosecha.
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Alexander, 13 años, vino a Mapararí a hacer la primera comunión que ha tenido lugar en San Pedro. Vino a hacer una exposición de plantas medicinales de hortalizas en donde tocan Las Turas, estudió segundaria básica en Mapararí. Su familia es de San Pedro, donde nació, pero se mudo en Mapararí cuando nació. Allí las cosas se hacen más fáciles; está el Liceo en San Pedro y la enseñanza solo llega hasta el 6to grado.

Para él Las Turas son una danza tradicional que tiene que ver con los ayamanes. Son bailarlas pero no ejecutar sus instrumentos musicales. Sus padres la saben bailar y su padre toca el cacho.

Rafael gana Bs 10.000 diarios, a los que se añade lo que pone la mujer, ayudante de la camioneta y Florita, su hija, a quien su marido le da no se sabe cuanto dinero a la semana. Florita tiene dos niños. Son 8 en total en su casa incluyendo al yerno.

Melcocha: se bate y se le hecha leche en polvo. Va a regalar una si el próximo lunes el trapiche empieza a laborar.

La chícora: es un instrumento de trabajo hecho de madera dura cuyo extremo es de hierro, y se emplea para abrir huecos en la tierra donde se siembra o se planta de semillas o especies de vegetales.

El machucón: es voz que antes designaba al trapichito de madera empleado para moler la caña y extraer el jugo o guarapo. Su campo semántico se amplio y sirve para designar el pilón de madera donde se pila el maíz o se desgrana la mazorca de maíz para elaborar la arepa pilá, que casi no se produce ni se consume.

Culebras

Generalmente el falconiano vive ajeno a la existencia de las terribles culebras, algunas mortales, la región es pródiga en distintitos tipos de especies en la que podemos mencionar a la rabo frito, delgada de una cuarta y media de longitud y que puede ser mortal si muerde al hombre; se enrollan y van saltando; la cascabel por el sonido característico semejante al de las maracas que no ataca, si no esta en paz es que se encuentra molesta y puede ser agresora; la macaurel , de la cual hay tres tipos: el tartaguito,el chispico o negro, el amarillo y el terciopelo, el renegrillo.

Economía.

Las mazorcas de maíz son colocadas, atadas a una cuerda encima del fogón de leña a su lado
Para que les dé humo y evitar con ello el ataque de los depredadores, insectos y plagas como el cacuro. Cuando el cacuro las pica, no fructifican.

El corte y alza de la caña de azúcar lo rodea el peligro de las culebras, cuya picada se produce por descuido de la gente y que puede ser mortal.
Se cuenta el caso, muy sonado, de un turero que vivía en El Roble pero fue muerto por una culebra en caserío El Tigre. Fue a amarrar el burro en el sitio donde estaba el reptil. Logró matarla, pero murió con ella. Lo picó en la cabeza, lugar que no encontraban, y murió.


MUNICIPIO MIRANDA

Mitare.
Por Lic. José Millet.

“Por Mitare se va a Sabaneta”
dicho popular.

Mitare y Sabaneta son dos comunidades muy próximas una de otra, a pesar de lo cual cada una tiene su identidad cultural propia.

Es un objeto de estudio que demuestra la fuerza de la identidad local. Ambas pertenecen al Municipio Miranda. El refrán puesto encima como tema, es interpretado como el deber de honor o compromiso adquirido.

Comercio

En el pasado colonial, el río Mitare fue usado para realizar el contrabando de sal con otros sitios de la geografía falconiana.

¿Mitare vs Sabaneta?

No existe contraposición, debido a la existencia de La Virgen y de formación de valores en el hogar. Se sobrepone la amistad a la discordia, según Rosalina, hija de Cheche Acosta Fuguet.

Se afirma que por el caserío mitarense de Majagual pasó El Libertador, según El Mitare de mi niñez de Ramón Fuguet.
14 km desde la carretera Caimancito es un sitio arqueológico descubierto por Cruxent en 1974 junto con profesionales de Curazao y Aruba.

Cordoncito, situado a 8 km de Mitare, es un pueblo de pescadores adonde afirma fue llevado la imagen de __________ desapareció y de ese pueblo de gente de mentalidad abierta se trasladó más tarde al poblado de San Antonio Abad, pueblo de población caquetía.

El pueblo venezolano caquetío se ha reducido a referente de una arqueología: al sitio antes aludido y a la muestra que puede ser vista en el Museo de la Fundación Víctor Fuguet, sirve de sede a la dirección de cultura de la parroquia. Ha existido todo un esfuerzo de la comunidad mitarense, liderado por la familia de los Acosta Fuguet, de colocar el referente católico como la expresión cultural predominante. Los indios están bien enterrados, en lo profundo de la geografía del territorio.

Para la organización de la muestra arqueológica se afirma haber recibido el apoyo del Alcalde Pineda Piña, de Miranda.

Disgustarnos el dulce de papo de vieja, hecho en Cumajacoa, poblado antes de llegar a Los Taques, hecho por la Sra. María Gómez, con la harina amasada, coco rayado y azúcar melada. Su esposo es artesano del barro.

Macoreco es voz que designa a los ayudantes del arriero. Encargado de llevar los arreos de los burros que se usaban para contrabandear la sal a Carora, de donde traían azúcar.

Música.

Se afirma que fue muy importante la influencia andalaza en el territorio, que tal vez haya sido decisiva en la creación del famoso Polo Coriano. También que Eliade Fuguet fue el de la expresión musical.

Arquitectura.

La Tierra de loza sirvió a la población aborigen para producir sus cachorros domésticos.

Gastronomía.

En un pilón de madera se vestía barro para obtener el sabor o gusto característico del cují, en pleno hecho a base de esta simbólica planta. Los animales también comen esa tierra-avejas y burros- ¿Por qué? Con tierra de loza y cují se obtiene la masa con que se prepara esa extraña joya de la gastronomía mitarense.

Con el cují se confecciona una bebida.

Fiestas Locales.

La expresión rompimiento designa la ruptura del silencio imperante en el pueblo que da inicio a las fiestas locales.

Eleazar Fuguet Acosta, Mitare 30 el primero 1940. Se vincula a la música siendo un niño.

Guitarra de tabla y cuerdas de tripas de chivo (1ª, 2ª, 3ª, ó 4ª si era un cuatro).
Esta guitarra costó Bs.35

Los parranderos semejaban la ranchera, pero esta música merengues, que, con los valses…

“El Mitarero” es un joropo, caso de un genero muy extraño en Falcón.

Alejandro Toyo, de La Veguita, cerca de Mitare, donde siempre se ha sembrado millo y auyama, desde 1976…

Indio Rufino es un personaje asociado a un milagro producido por la Virgen de la Candelaria.

Gastronomía.

La chanfaina es una comida elaborada en las asaduras del chivo, la sal y el “aliñito”, agua de sal, ingredientes todos colocados a la candela. Primero se pica y sazona con ajo y aceite. Este plato es una especie de fritura.


Economía.

Se dice que la pesca escasea debido a la abundancia del agua mala en el mar.
¿Es esta la única causa? A 8km se ejecuta el proyecto de la camaronera y, más allá de su sitio, el de las salinas.

Historia, Población y Familia.

En 1762, el presbítero u reste hizo un censo siendo párroco de Tacuato. Había 43 familias entre la Paraguaná. Han desaparecido los Miquelena… los Roques existen y son los más numerosos.

Euclides Fuguet Borregales: abogado y poeta evangélico, de Caracas, primero en hacer la guardia de los Fuguet.

Chaparrazo: Por golpe
Cesar Esea: Violinista
Cheche Acosta Fuguet nació en Semerucal, rodeado de cabras y abejas.

La canción “4 puntos cardinales” define a Mitare:

Ana Pérez y Sarmiento
Majagual y Pachacuare
En el medio Mitare.

Los Marrufo se fueron a vivir al barrio Pantano Abajo, de Coro.

“A la sombra de un cují”, de Cheche y “De Sabaneta a Mitare” es de Rafael Fuguet.

Viaje por el camino real; Rosa Inés, Sra. Arciante= que cuidaba los chivos.

Chuchube… muerto risa en una mata de chiguare.





Mitare.

En Mitare siempre existieron las tejedoras de hamacas. Se conserva una “plancha de carbón”, metálica, con que las amas de casa planchaban la ropa a esposos e hijos.

Gastronomía.

El bizcochuelo es un dulce típico de Mitare hecho a base de “las amarillas”-yemas – huevo batido con azúcar para obtener el merengue al que luego se le añade la harina. La masa resultante se lleva al horno, donde se obtiene una torta esponjosa y sabrosa.

Carolina Hernández, Iginia Hernández y Estelita.

El dulce de leche se le asocia a Maruca, María Reyes de Fuguet, de 67 años, quien se lo enseño.

Artesanía.

“Alpargata Creaciones Perozo”

Ángel Perozo Jiménez, artesano que elabora sandalias y montadora de zuelas. Usa la expresión “hecha mía” o hecha por mi.

Investigador: Licenciado José Millet
Mitare 14/06/2007



MUNICIPIO PÍRITU.

Investigador: Lcdo. José Millet

A la familia de Santos Pulgar y a su esposa

Píritu es un poblado que deriva de la palabra pirital palma, ubicado en un ojo de agua, de donde nació. Se repite, pues, la pauta del agua como fuente primigenia del origen de todo, incluido cada asentamiento humano.

En ese origen incierto no había médicos que no fueran la gente del sitio, en la acumulación de saberes legados por los mayores y los antepasados. Así, la finada Edelmira Morón, catirita, era la partera “partió é Margarita”.

Jesús Lastre es considerado el cronista de Píritu, nieto de la Militona; Jesús Lastre, su nieto, refería la anécdota contada por el cronista. Es el único que queda. Fay Torino, primo, tiene historias.

Militona Hernández, tía de su esposo, decía que Bolívar….. 53 años de muerto, con 80 años de edad.

Margarita Mora Sarmiento, 79 años, nació en Chimpire; su madre murió al nacer. Los dueños, Pablo Mesa, a quien le compraron la vivienda; antes Elis Bedulu (la casa de su padre por la Calle Hernández, cerca del Bar de Polita, Ana Montero de Mora, Ana Marlene.)

Había una mata de ceiba donde Bolívar amarró el caballo, para irse a bailar en esta casa, según La Melitona.

Marisol Lugo, hija de la Señora , de Píritu. Satra Landaeta, hija de La Melitona, la mamá de Mary Eizaga, ( nació)vivía en esta casa como veranista.
El Huequito – capilla.
Calixto Izarra, ganadero.
“A la bajada” vivía una señora que se casó con el padre de Mary Eizaga.

Investigador: Lcdo. José Millet.

Trapiche.

Don Trinidad Madrid era un General, dueño del trapiche grande de San Pedro.
Evaristo Pérez era “el Cacique de Píritu”, el de más poder.
Angel Silva Tellería, 1954, cuando Pérez Jiménez.

Hábitat. Vivienda Popular.

La casa de vivienda de bahareque – de varilla-, fue una invención de los humildes para que vivieran en ellas los padres que carecían de recursos para pensar en otra cosa que no fuera apropiarse de los que ofrecía la naturaleza. La idea respondió a su necesidad externa y constituyó un acto de creación que debe ser evaluado con justicia, en toda su trascendencia, a nivel de toda la humanidad.

Cuando me hablan de patrimonio de la humanidad, desde Coro donde vivo, se me instala, casi automáticamente en la mente la imagen del “hombre de barro “, a la manera del “hombre de maíz” de Asturias. No dejo de pensar en los saberes acumulados en su espíritu y en los valores de su creatividad ilimitados, que lo condujeron a aprehender de la tierra, a asirla, a transformarla en barro con que guarecerse de la lluvia, del frío y del calor inclemente, a un mismo tiempo.

Esos poderes dela creación llevaron al pueblo a descubrir y aplicar el principio económico de construir, con las propias manos y su cuerpo empleándolos recursos de la naturaleza. De ahí nació la vivienda económica, en cuya construcción interviene el dinero ni los pagos por el trabajo ajeno, si no el gasto de la energía individual, familiar y amiga. Esto, junto al trueque es otro valor que demuestra que se puede vivir al margen del sistema capitalista, de su principio económico basado en la explotación del trabajo ajeno, aún viviendo dentro de él. De ahí también nació la vivienda ecológica, hecha sin la intervención del fuego, ya que se emplea solamente la energía solar, el viento, los elementos de éste clima prodigioso adaptándolos a la necesidad de un hábitat humano sencillo, funcional y adaptable.

El otro tipo de vivienda de barro es la de adobe, afincada también en la naturaleza y concebida, más o menos con el mismo concepto de apropiación primaria de sus recursos, sin causar ningún daño al ambiente ni a ninguna criatura viviente, incluida el ser humano. Pero que inventado desde otra situación social, mas holgada, mas segura y respondiendo a una regla de seguridad dirigida a darle mayor resguardo al grupo humano o a la clase social a la que el hombre pertenecía.

El bahareque es una estructura de barro y vegetal, en lo básico, muy bien concebida y ejecutada según un plan de la propia naturaleza, y, nos atreveríamos hoy a decir del cosmos. Responde al principio de resguardo intrínseco de la propia naturaleza en cuyo interior “viven “ en tensión o contraposición las fuerzas de signos opuestos. Esa inventiva humana sigue el curso de lo pautado por la lógica de la naturaleza, sin que en su creación no deje de haber valor, en tanto, es un producto estrictamente humano.

La vivienda de adobe es un resultado mas bien de aplicación técnica de los saberes acumulados; de conocimiento, mas que de saber. Es así por que parte de la invención previa del ladrillo, que es obviamente al empleo de la piedra articulada con tierra, arena o arcilla, en sus diversos tipos de mezclas.

Aunque tampoco en la pared o el muro de adobe, afortunadamente hay “pega”, como material concebido para unir elementos de diversa naturaleza con la estructura en éste caso del muro o pared.

Aquí hay que hacer la siguiente aclaración: tanto en el bahareque como en el adobe existe un tipo de pega que responde a un “saber natural”. La pega que proporciona el propio barro, mezclado con otros materiales de parecida índole.

Seamos mas descriptivos: en el frisado del barro son empleados cagajón de burro - ¡El burro hasta en su caca es prodigioso!-, cal y caliche. Pero en ningún caso es empleada esa pega maldita que es el cemento, resultante precisamente del procesamiento industrial de la cal con químicos y atentados al medio ambiente, incluidos. ¡Oído al tambor, muchachos. ¡

El bahareque es una “telaraña”, red integrada por elementos vegetales, orgánicos de animales y barro; el adobe es una composición hecha, casi integra y exclusivamente de barro, pero que obliga al frisado, y el frisado incluye la cal. El adobe centra su atención en la unidad física y es el ladrillo; el bahareque es la unidad plural de diversos elementos que se integran en ella, sin mostrarse individualmente. Lo común en ambas es la mano del hombre: son creaciones de parecida dimensión y valor, y tenemos la dicha de preservar en esta obra, promocionar como aportes representativos, de alcance universal, del ingenio creador del pueblo venezolano.

Aceptado este valor de alcance planetario, el sujeto colectivo que creó el bahareque y el adobe debe ser elevado a Patrimonio de la Humanidad, con independencia de que la UNESCO lo incluya o no en su listado. Por supuesto, ese sujeto tiene nombres y apellidos situados en diversos “ejes “ de la geografía de Estado Falcón: son los maestros del barro y los imprescindibles artesanos, todos con los tesoros inapreciables que son sus saberes étnicos, ancestrales, tradicionales y modernos. Cada quien aporta ese legado del pasado, que fue colocado en sus manos, su inteligencia y su espíritu creador, tanto para edificar diversos tipos de monumentos como para orientar su arreglo, conservación o restauración, precisa y oportuna, para preservarlos de caras al disfrute de los presentes y futuras generaciones.

Coro, Mayo 18 de 2008.

PÍRITU.

Las piedras las usaban en el mampuesto o muros de mampostería; un almacén grandísimo está hecho con este sistema constructivo y en el depositaban maíz, no caraota si no tapirama. Trajeron la caraota en 4 ó 8 burros.

Arriero;
Tronche: Olla

Animales.

Hay gente en la comunidad que tiene mulas, animal que casi despareció a consecuencia de la irrupción de las petroleras.

Abasto de agua

Por aquí pasaba una tubería de agua conducido desde el Río Moturo.

Petróleo.

En vía Mamón existieron las compañías petroleras. Allí están las evidencias de las perforaciones de los pozos de petróleo.
Las tuberías de agua, en 1950 venían del río hacia los taladros, luego se las llevaron.

Personajes

Tomás Arias, 76 años, casas de torta. Su hermano vive en Taguaquí.

Segundo Arias, 74 años, nacido en Camejo. Hace ejercicios físicos para entrar en calor.
Abigaíl Aguillón fue muy poderoso en coro, tío de su papá Juan Pastor; nieto de Crisanta Arteaga, partea regañona.

Cachucha, abuelo de Nilda Pulgar.


Personajes.

Vaquitras, las ve, las atiende. Desayuna pira, leche, carne de res o de pollo. Toma café 2 ó 3 veces al día. Tiene un negocio. Deja pasar a veces un día de su medio.

Agricultura.

Según algunos paisanos del campo, a Píritu le falta ayuda para el desarrollo de los campesinos, primero para forestar los bosques: créditos para limpiar las cuartillas de tierra, mantienen animales. Tampoco hay n máquinas para trabajar mejor la tierra.

En los 4 años de intensos veranos transcurridos, hemos quedado sin agua, lo que existe son “charcos de agua” esparcidos en el paisaje. Faltan embalses como el de Tocineta, hay otros sitios donde pudiera represarse.
Río curarí.
Hay yerba estrella y zorros. Debe sembrarse pasto.

Agricultura.
Alrededor de Píritu existían cañaverales para alimentar la ganadería, no para producir azúcar. Se los vendemos a los ganaderos para picaderos y alimentos para el ganado.

Agricultura.
Es crítica la escasez de pasto y provoca pérdida del ganado o su venta al no poder dar solución al problema. Sembrarlo en “pega mucho el verano” se quejan los concejales.


Ciclos Productivos.
La tierra es preparada con tractores en el mes de agosto, para que con lo producido en el siguiente mes de octubre podamos pagar los créditos bancarios.

Los meses frescos son septiembre, octubre, noviembre y diciembre.

Regulo de 60 años, nació en El Cerro, es agropecuario, empresa de construcción.
Maíz: se siembra en mayo y en octubre; se cosecha a los 120 días, en noviembre y diciembre.

Santos Pulgar: los campos antes producían mucho por la lluvia; ahora se corre todo tipo de calamidad y riesgo por que no hay agua. Para lograr su recuperación se necesita hacer lagunas inmensas y entonces no faltarán alimentos. En conclusión, se necesita ese solo proyecto acuífero para despegar.

Trapiche.

Recorremos el campo de Píritu para visitar las ruinas de un antiguo trapiche. Nos animaba Santos Pulgar, un anciano con energía juvenil e ímpetu de investigador nato. Sepultado por una maleza agreste descubrimos las ruinas de los dos hornos de adobe, revestidos de ladrillos de arcilla o mas con bandejas colectoras que iban a dar una chimenea. Al pie, los restos de construcciones auxiliares donde se alimentaban los hornos

Elia, de 70 años nos refiere que aquí se ha sembrado batata.

Luis Medina
En su casa observamos una gran tinaja a la entrada de su casa de vivienda. En su interior todavía se almacena el agua potable con filtro de barro.
Usan la piedra de moler maíz y la agarraban para echar agua a las gallinas.
Tenía planchas metálicas para alisar la ropa, pero se las llevaron para Valencia.

Artesanía.
Las chinelas para los zapatos de baile los sábados. Perdió las agujitas de tejer. Las empleaban en los tejidos “como para armar un chinchorro”-.

Trapiche,

Las paredes del trapiche fueron construidas con envarillado o bahareque.


Personajes.

Daniel Faruco.

La suegra crea una tienda cuyo techo es de asbesto, porque las tejas fueron sustituidas por tejas de cemento.
Vemos una casa de Acción Democrática, muy grande y con la puerta abierta.


Léxico.

En el léxico de una comunidad brotan de labios del pueblo palabras para designar objetos propios de nuestra geografía paradisíaca. Aprecien un valor: la belleza, añadido por el imaginario colectivo venezolano para nombrar un pájaro: Mama flor, por Chupaflor, parecido al Zum-Zum o Pájaro Mosca, de Cuba.
Nota: En Guayapa, Curimagua, se le llama Tucusito o Mama flor, y cuando se presenta se cree que está próxima una visita de familiar o amigo cercano.

Nos manifiestan que en cuevas de San Luis, Altos de Caliche, existe un pájaro semejante. Esta misma impresión me alcanza al escuchar la palabra oscurana, para referirse a la oscuridad ola voz indígena bisure, conque designan a una especie de lagartijo.

Etnogénesis y Cosmogonía.

El origen de los pueblos de la región se ubican en fuentes de agua, ubicadas en cerros, en quebradas o en “Ojos de agua”, centro de concentración de poderes que algunos califican de mágicos y otros de sagrados. Hay que levantar la vista y ver que este es un fenómeno de alcance universal. Hay otros modos que remiten a elementos de diversa índole, no necesariamente vinculadas al estado líquido de la materia.

Este es un relato que nos fue referido en Píritu, y que vincula elementos de varios reinos en el esfuerzo imaginativo del pueblo por explicarnos el origen de las cosas.

Existía una Macaurel, pero era una macaurel verde, que es una especie que se traslada volando; sintió que chocó con unas ramas secas, una vez que siguió derecho cuando Fay tomó una cueva.
Otra vez se iba “encantado”, confundido, vio las cosas cerquita, se acostó en cruz y, cuando se levantó vio el mar lejísimo….. en su lugar.

Al Padre Tigre

A las 4:00 a.m. el Rabopelado, agarran los techos en bochinche de celos y de amoríos; la hembra es chiquita y el macho es grande. Hay quien se los come.

Ulpiano

Se comen las gallinas, tal vez por los huevos y atraen su olfato. La hembra tiene una bolsa para llevar los carajitos consigo. Su arma es la orina.

Píritu

En la calle El Carmen, de Píritu hay una casa de puntal alto, una parte con piso, Suria Gómez, 53 años, hija de los dueños de la casa nos dice que “en esta casa bailó Bolívar”. ¿Incluida en el catalogo del IPC?
Las raíces están en Barabara, zona de sabana que se inundaba, donde hay una capilla con un cristo que aparecía y desaparecía.
“A la bajada vivía Mery Izaga”
Rujano, esposo de la madre de Mery Izaga, murió en Coro.
Fay Rafael Antonio Soto, 2/09/1939, “Fay, Toño y Razoto” es su nombre artístico.
En Píritu existían 5 comadronas, gineba, que se disputaban ¿cuál de ellos hacia el pacto a una embarazada?

Génesis

En el cerro que rodea a Píritu hay un “ojo de agua”, en 3 cuevas, donde vivían los caquetíos. En la época de Pérez Jiménez, consiguió allí 3 jarros, que tuvo que vender en 3 lochas.
Manuel Sánchez fue quien le compró las mencionadas 3 jarras en 3 lochas y salió en El Nacional como redescubridor, cuando no lo fue.
… de 2 cabezas lo sacó de 1 ranura; tenía 4 patas, ambas de barro. Las tinajitas dibujadas y muy quemadas.

En 1926, hubo tremenda hambre en Píritu, ron, agua en su interior; Cristóbal lo acompaño cuando visitaron una cueva de boca ocutrada pequeña; en ella encontraron jarrón que amarró con bejuco pero que, al halarlo desde la superficie, se quebró.

Recuerda un cráneo que, al tenerlo en sus manos, “hizo polvo, como serrín”.

Arauca= caña blanca, cocuy, consumida cuando hay fiestecita.
Barabara, al norte de caraima, ha sido lugar de gente aristócrata, quienes al sol soleaban las morrocotas. Entonces no existían bancos, de ahí “el entierro” del dinero, para que los soldados no se las robaran.

Su bisabuelo del padre, Jacinto González, peleó con Zamora cuando éste reclutaba gente en Piritu. “Leoncito” González, “mañana vecinos” peleó en la batalla de Santa Inés. En cambio, “El Zamurito”, León Colina, pelearon con J. C. Falcón, Zamora…


Ojo de Agua:

Lo llamaban El Morro, que le quemó. Quienes emigraron de Carorita y Barabara debido a las inundaciones; llegaron a sacusagua y de allí llegaron a un cerro que avizoraron. Había muchas males de Píritu y las gente de Sacuragua decía “vamos pa Píritu”
“Fay”- nombre de arepa pilá
Eulalia Lugo tejé chimchorros en un telar.

Los vecinos iban pos agua a ese sitio, pero las talas…de árboles acabó en esta fuente. Menos mal que se descubrió esta otra fuente de agua en Flenar , a 45kms de Píritu.

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MUNICIPIO JACURA-
La Vaca, Jacura- 24-03-07

Me refieren la existencia de Apolinar Bravo, de 104 años
José Rodríguez es dueño de una carpintería “Crisamer”, es socio Andrés Cristóbal Matos.
Las mujeres, de cuerpo fornido y estatura alta. Tez mestiza.

Francisco Polo; 69 años, nacido en Buena Vista, posee 10 has de terreno, cultiva caraota, maíz y quinchoncho. Tiene mujer y 8 hijos, 3 hembras y 5 varones, todos trabajando en Caracas, “donde está el dinero “.
Me encuentro con 2 jóvenes cuya identidad es compartida entre coriano y jacurenses, pero consideran a Jacura “puro monte”, donde viven pero con la ilusión puesta fuera. Tienen 18 y 17 años.

Karina Gómez, de 32 años, nació en Mirimire, Municipio San Francisco, y se crió en en Maicillal. En casa de la artesana Chela encontré un disco de Pablito Milanés. Tienen 6 hijos, un varón carpintero, electricista y el resto tejen y bordan, y la menor es pintora, le gusta hacer paisajes.

Consideran que la actividad agrícola ha decaído debido a la gran emigración de gente a las ciudades.

Tenía 15 años y cuarto grado cuando llegó a Jacura, para casarse en la iglesia de San Miguel. Nos dará la diferencia existente entre chinchorro que es de tela y la hamaca tejida a mano.

Gastronomía: cochino, carne de res, granos, tapirama, pira y frijoles
Antes las fiestas se hacían en las casas, no en centros públicos, como ocurre actualmente. Destacaban las de cumpleaños, las de “contribución”, que eran las que se pagaban, incluso en casas privadas. Luego surgió la idea de organizar un club comunal que se llamó “San Miguel”.

En Jacura funcionaba un teléfono que se comunicaba con Guide.
Los muertos eran trasladados en hombros colocados en hamacas hasta Maicillal y, desde allí al cementerio.

Gastronomía:

Mencionan la arepa pilada (triturada en pilón de madera) y la pelá. En el desayuno comían avena o arroz con leche, o arepa.
Debido a quebrantos de salud el almuerzo es considerado la “comida fuerte”, mientras que la cena es ligera y poquita.
La gente de Jacura es laboriosa, hacen de todo, todos los oficios. Pese a su edad Chela hace costura y artesanías en telas.
46 km de botalones de madera donde colocan las cuerdas de teléfono. Los negocios de la localidad se surtían de importaciones; se pedían mercancía a Guide, San Francisco, donde las desembarcaban para Jacura.
Tienen Registro Civil en la Alcaldía de Jacura, pero… y jueces se los llevaron a Yaracal.
Muchos poblados fueron diezmados, desaparecieron por la emigración.
Había una oficina de correo a donde llegaba, cada semana, la….
Los radiogramas y el telégrafo fueron eliminados. Igual pasó con el liceo y el grupo escolar que se los llevaron para “Pueblo Nuevo” recién construido es motivo de preocupación y de queja de de estos jacurenses, arraigados y….. su pueblito.


Etnogénesis

Con el pueblo de Jacura se da el mismo fenómeno del mito indígena o etnogénesis. Nos afirman que Jacura es el nombre del mito de un cacique que vivía en el nacimiento de un río. Luego ese hombre evolucionó al actual.
Consideran al moreno como aquella persona de “pelo liso”. Pero todos descendemos de indígenas. Ahí están loa árboles al pie del ojo de agua, para testiguárnoslo: el “indio desnudo” y la ceiba.
Tenemos la suerte de conocer padre Eliecer o Loyo de Jacura Loyo, hija o nieta del Cacique Manaure; esta ceiba tiene más de 50 años “Ese árbol, el medio desnudo, vio nacer a la hija de Manaure”, nos manifiesta con naturalidad propia de estas tierras, donde no hay espacio para el asombro.

Gastronomía

Blanca es una artesana que vive de la venta de comida ligera. La cocinita donde hacía sus arepas se cayó a las lluvias y las ganancias de las ventas de empanadas construyó el kiosco donde ahora las elabora.
• 7 kilos de carne
• Cebolla a gusto
• Adobo
• Pimentón
Vende 150 empanadas diarias, 250 cuando hay buena venta y 3oo “en temporadas”, como la semana santa.

Música

Lo que más gusta es la ranchera y vallenato.

Personajes

Mari Blanca Weffer es un personaje de Jacura, por muchos motivos y razones. Su abuela fue la primera enfermera del pueblo, además asistía a las panturrientas, es decir que era pantera.
Fay Martínez, 80 años, en Jacura.

José Manuel Trujillo, vive en Coro, a quien el Alcalde de Jacura le encomendó escribir el libro de Mari blanca pero su información de “agua viva”
El pilón que tiene Mari blanca en su casa perteneció a su abuela.
Su con cualidades licantropías.

24/03/2007

Personajes

Apolinar Bravo nos manifiesta haber nacido en Tocopero, en 1903. Fue jefe de un poblado – en La Vaca- “donde habíamos sólo 2 hombres porque los demás no servían.
Llevaban los oficios a San Juan.
“Fui arriero. Hice de todo, yo trabajaba ajeno”, ganando la miseria. Toda esa se murieron, “yo estoy vivo”.











MUNICPIO CARIRUBANA

Punto Fijo

La casa del viento.
Calle Páez n•19166, entre Bolivia y Ecuador
Punto Fijo
Nació en 1940.
Eran 10, murió 2 y una hembra. Todos sus cuadros tienen el viento por tema. El calor, y la brisa para guarecerse. Una de las tres casas de Punto Fijo. Duerme al lado de una ventana.

MUNICIPIO MIRANDA

Personajes – Coro.

Miguel Camacho ha ido a Punto Fijo, 15 veces en su vida y “pá Salí otra vez”.

Identidad.

Coriano: encapsulado así mismo, pero bonachón, a los ojos del paraguanero, que no quiere salir de su territorio ¿Por qué ese sentido de universalidad?
En el semanario panorama del Zulia, el churuguarero es presentado como el tipo violento.

Con Domingo Chávez.
Barriquia: rojo (a uno que era del P C U) Ingeniero agrónomo.

Tierra de Barro
¿Cómo me meto en esta casa si no voy a ver…?

Identidades Locales

Churuguara

Yo no voy a Churuguara
ni que me paguen a fuerte
porque voy buscando vida
y lo que encuentro es la muerte

Esta es la imagen del churuguarero más generalizada de la región falconiana.

Religiosidad Popular- San Benito

Hay que colocar en el mapa de Venezuela la ruta del santo negro San Benito. El de Coro, vino de Cabimas. Ahora de Coro se extiende su tradición a otros ámbitos lejanos de la región. Presentamos el caso de Fulvio Chirino de 60 años de edad que lo ha acercado a su vida familiar.

En La Tabla, plena sierra coriana, tiene un rancho al que bautizo con el nombre de San Benito por devoción y que sirve de centro para que acudan a su cumpleaños bajo la religiosidad popular San Benito advocación de este santo tutelar. Y al “tambor cada año se traslada mucha gente de los caseríos vecinos para participar en la fiesta.
Fulvio bautizo su rancho hace 12 años y lleva 16 trayendo los chimbangueles del Zulia, para ofrecerla misa en la Catedral y recorrerlo por varias calles de la ciudad, antes de trasladarse al monte. Todo por una promesa hecha al santo.

Nos aclara que San Benito no es parrandero, si no que es algo que tiene su explicación en su biografía. En Italia, cuando venia cansado pedía que lo refrescaran y le echaran vino en los pies. No se le echaron como ahora se acostumbra aquí en Coro y también el La Sierra. El tablón, donde tiene muchos devotos.
Parece no ser “santo de devoción” de la iglesia en cuyo templo lo anima religiosidad popular- San Benito.-

*José Millet es un escritor cubano, radicado en Coro, que dirige el Centro de Investigaciones Socioculturales, del Instituto de Cultura del Estado Falcón.



















18-03-2006

CHURUGUARA-TOMA
La Sabanita.

Evarista Arévalo de Rodríguez, 9921520 el Municipal con Páez.
Joel Acosta Chirino, dueño del centro donde se está realizando el cumpleaños.
Felipe Morillo, 90 años, nacido en Dos Quebradas desde 1956 vive aquí Piedra de Estilar: filtro de agua.
Bodega: a los 20 años empezó hacer dulce de lechosa también a la planta y al fruto.
La casa tiene más de…….
José Gregorio Chirino 36 años, nacido en Churuguara lleva viviendo toda su vida en La Sabinita con su papá, esposa y más dos hijos (flia). Hace dos años fue construida mi rinconcito (Tasca de Joel), Los Bohíos de Joel, que vive en Churuguara.
Toda la gente de la fiesta es de Churuguara, que viene aquí ¿Por qué?
“porque es muy sano; nos dijo Felicita y por eso es que la gente viene a este ambiente familiar abierto desde las 6am hasta las 3am, son los fines de semana. Y a las 10pm cierran los días de semana.
Cerveza, comida y parrilla, parrilla de marrano, de chivo y queso de pasa palos.
Música “raspacanilla”: la gente baila encima, incluyendo mujer con mujer.
No hay cerveza negra, solo light e ice.
2 ó 5 veces al mes le alquilan el local para fiestas de cumpleaños, matrimonio. La gente baila si quiere, nunca han presentado grupos musicales.
Hay 4 comunidades más con 7800 personas “donde las pantales huelen a pólvora”.
Merengue Campesino: corrido mexicano.
¿Cuál es el tipo de música que te pide la gente?
a) la ranchera mexicana
b) vallenato.
La toma cultural comenzó el sábado a las horas en la tasca con el cumpleaños de Marian Castejón, 6 años “modela como si fuera una modelo”, le dijo una amiguita a ella cuando le fuimos a tomar la foto las niñas vinieron a posar en las sillas a mi.
Por Guilianny Castillo 7 años.
Por Roselenny Castillo 10 años, quinto grado-vive en Churuguara.
Castillo Rosangela: yo tengo 12 años, estudio en el Liceo estudio mucho y saco buenas calificaciones gracias yo Rosangela chao.

Productora de café y de ganado; tomate tierra fértiles una potencia en ganadería- la hacienda de Arsenio uno de los más…. En Coro,….
De Sabanita trabajan con la hacienda los demás agricultora.
En la montaña café para la casa se hizo el central fundado en 1998, por el Gobernador José Curiel.

Jesús Castejón trabaja en Hidro-Falcón en Churuguara.

Germán Acosta:

El porvenir y las casitas: pobladitos nuevos.
Labore de campo: 20 años en la hacienda de Arsenio y el resto ganadería lechera.
Acosta: cebolla, pimentón hay otras de 3 a 4 tareas que producen estas crías.
Investigador: Licenciado: José Millet.
MUNICIPIO MIRANDA
(16-06-07)

Por José Millet.

MITARE- SABANETA

Personajes.
Conocimos a Juan Fuguet, 74 años él mismo la historia de Mitare y Sabaneta, separados por un río en el pasado cuando las crecidas impedían el paso. Su vida transcurre en el ambiente de una chivera inmensa macondiana . Un Dato ilumina su biografía: desconoce la cantidad de chivos de que es propietario, como trescientos, nos dice despreocupadamente.

Joven, fornido, seguro a pesar de su renquera. Su bastón de cují le permite desplazarse olvidado de la caída por un barranco, detrás de unas cabras saltarinas. Fue tarde a verse con el médico. Compartir un día, una noche, cuando nos depara el relato mas vivo de esta comunidad .

Iglesia
El retablo de la iglesia de Mitare permanece sin restaurar porque cuesta treinta millones, nos dice un mitarense ¡Hay tantas otras obras por rescatar!.

Administración de Servicios Culturales.
En una casa con un cartel “Variedades Marig”, funcionará la Casa de la cultura del pueblo, restaurada con cañizo y barro de la localidad.

Con cien millones aportados por el gobierno bolivariano, la Alcaldía del Municipio Miranda ayudó a comprar este inmueble.

Personajes
Nellys Gómez de Pacheco. 36 años.

Arquitectura Popular

El barro puede tecnificarse? Han intentado mezclar el barro con cemento y hacer el adobe empleando aparatos, pero la vivienda hecha de barro con hierbas es insustituible, en el plano por la “vivienda digna” en que se sustituye el rancho hay que respetar al hogar ecológico, exaltar su valor como creación del venezolano representado aquí por el falconiano.
Hay que romper la mentira de la falta de materiales con que construir la casita de barro. Hay lefaria para obtener las varillas rectas que se cortan del cardón. Del dato se obtiene el jacho para encañizar las paredes, y del cují los horcones como columnas en que descansa esta vivienda. ¿No estamos como un escenario semidesértico inundado de cujíes, lefarias, datos,?
¿Acaso no estamos en Falcón?


19/06/2007.
Comunidad de Mitare.
Francisco Javier Estrada, 58 años. Es un colombiano nacido en Medellín, casado con una mitarense desde los 80. Nos guía a través de las desoladas calles en este día de visita mañanera.

Arquitectura.
En la casa de Registro Civil estuvo la Prefectura; la Policía donde estuvieron los calabozos, ahora la radio.

Casas de Barro.
Ya nadie hace casa de barro y recuerda a Eulalio Cueva, uno de aquellos maestros del barro desaparecidos.
La casa de Concepción “Chon” esta en ruinas. Sus dueños la abandonaron para que se derrumbara . una de tantas joyas de la arquitectura en barro que abundan en el estado , a la espera de que se cumpla el mandato por encargo de la desidia de sus propietarios .

Economía y comercio.
El establecimiento comercial conocido por abasto vende todo tipo de mercaderías al por mayor mientras que la bodega funciona como minorista , aunque tiene de todo .
La Rinconada funciono como posada , luego de haber sido farmacia .

Descendientes de aborígenes.
En Caimancito nos encontramos con una casa donde habitan dos personas que se reconocen como descendientes directos de la población amerindia que habitaba este territorio. “Cheo”, de 47 años de edad se dice indio, configurado por su biotipo, no sabe de la historia de Sabaneta.

28 de Mayo: Sagrado Corazón de María.

Mitare-Sabaneta
Nicanor Yaraure.

La pensión “Democracia”, la primera casa. Hacían trasbordo en canoa por el Río Sabaneta.

Comunidad Mitare.
La casa rosada de Don Lino Morán,

Barro.
Antonio Hidalgo emplea una mezcla a base de barro con cagajón de burro.

La Rinconera “el mal vivir”, por aquí pasaba la Falcón – Zulia. Aquí existía una pensión. Antonio dueño de la bombita.

Francisco Gutiérrez Fuguet. 1937, entonces esta era una sola familia, los Gutierrez, Acosta y Fuguet.

Vida Doméstica
Las mujeres molían el maíz en piedras de moler y cocinaban la arepa en fogones de leña. La cobija era de lana de ovejo, especie desaparecida en el territorio.

Ruta Comercial.
Los arreos de burros pasaban desde este territorio rumbo a Barquisimeto para llevar mercaderías y traer desde allí otros bienes que se vendían en Mitare y Sabaneta.
Los cueros también eran trasladados para el mercado. (Av. Roosevelt . . . ?

Con las cenizas del yabo, una planta, se elaboraba artesanalmente un tipo de jabón que se llevaba a Coro donde se vendía.

Léxico
Puya= centavo

Chueco= cojo o manco.
Recreación / Ocio.
Se la pasa con “Los Panchos”, domingo de 9:00 a.m. a 2:00 p.m., juega dominó y toma cocuy pecayero.

Se come el quinchoncho con patas de chivo, cocinado en fogón de leña.

Música:
Se incluyen los valses, merengue, pasodoble y polos.

Músicos Mitarenses:
-Antonio Acosta Merle- Clarinete
-Alejandro Toyo Cuatro y Guitarra
-Beltrán Gutierrez Decimista
-Vicente Cuevas Salvero


Salveros. Costumbres Locales.
A Rafael Crespo integraba un grupo de tres salveros quellegaba bien de mañanita a cantar salves de casa en casa. Daban serenatas en El Jabito, Las Piedras y había muchachas muy bonitas. “a uno no le reprochaban”, íbamos al seguro y ellos nos esperaban”. Amanecíamos parrandeando y comiendo gallina.

1942
Es recordado por los mitarenses como el año de descubrimiento del río Mitare, que separa al pueblo de Sabaneta.

Cruz Fernández, de más de 100 años se zumbó en el río crecido y fue a salir a Los Playones. Todo un acontecimiento. . . cuando el río crecía, había que cruzarlo en canoa.

Bodega de Víctor Gómez.
Me comentan del restaurant y la posada, donde se pasaban varios días.
Viene a la memoria del pueblo el recuerdo de las “Huertas de Temperos“, asociadas a las lluvias.

Gastronomía
El lucero mazamorrero, alude a la hora de la cena y consistía en aquellas condiciones de la extrema precariedad en comer la mazamorra a la que alude Alí Primera en una de sus canciones, en indicación a San José de Cocodite, de crianza infantil. El desayuno tenía lugar al pie del corral, con un cuarto de arepa pelá repartida por la madre quien marchaba a casa con la leche. En el almuerzo se comía una totuma de frijoles y un trozo de arepa.

En esa circunstancia adversa, la gastronomía de subsistencia se impuso como recurso extremo. La economía del recolector se combinaba con la de la caza.

Se pilaba el cují en un pilón junto con la tierra de losa, “nació allí el cují pilao”. Se comían iguanas y conejos, muertos con flechas o con palos.

La sopa de Prevención.

La comunidad de Sabaneta. Música.
Eduardo concepción y yo conocimos a “Chamba” Acosta, cuyo sobrenombre se lo regaló un compadre de su mamá que era de Mitare no de Sabaneta, como refiere el cronista Arcadio González. De su memoria brota la Sabaneta de ayer, con sus costumbres y personajes apegados al terruño.

Parranda en abundancia.
Varios músicos que se repetían en el encuentro periódico para tocar guitarra. Teolindo Lugo cuya pieza “Las maletas” de Clorindo Lugo, Amalia Valles y J.A. Crespo, todos excelentes violinistas, como lo era también Mamerto Meléndez. No deben olvidarse otros artistas, como Pablito Morales, Germán Acosta, Elmer Meléndez, . . . Alirio y Santos Gutierrez, que era suegro de Chamba.
Chamba tiene en lugar especial a Eliano Acosta “Toño”, su padre, quien también era violinista.

Todos aprendieron “al oído”, excepto Antonio Acosta, que tenía partituras.

Comunidad de Sabaneta.
El tiempo libre entonces era empleado de manera mas culta, aprendiendo a tocar instrumentos musicales, tocándolos y recreándose sanamente. Era pues, un ocio productivo, que alegraba tanto a quien se dedicaba al arte como a quienes disfrutaban de sus interpretaciones. De la tierra, entendida como referente afectivo, brotaban motivos para las composiciones de estos trovadores locales, sus vecinos los inspiraban a componer.

Nacieron las formas tradicionales y gratificantes, que caracteriza la vida de los pequeños poblados. La relación entre sus miembros era cordial y directa, el trato afable, el respeto era el valor que regía entre la gente. De la precariedad nacía el sentimiento y la proyección solidaria.
La familia tendía a cohesionarse a partir del orgullo de contar entre seis miembros artistas apreciados por sus vecinos. El caso de la familia de “chamba “nos proporciona útiles elementos de juicio para avalar nuestro pensamiento. Su Abuelo era clarinetista . ¿“ El toca y nota “?. No, por noticia, “nos dice. Su familia está integrada por Miguel, Santos, Serafín y Máximo Gutiérrez. Jesús Salvador Acosta Gutiérrez toca guitarra y cuatro.

En la década del 40. . .
Su biografía nos ilustra. . . a los 8 años aprendió a tocar el cuatro, a los 14, el violín-
-Valentín
- Acosta Colina -Pablo

Abuelo
2 matrimonios
- Acosta Fuguet


Sabaneta.
Colocar aquí árbol genealógico de mi libreta.

Música.
El vals alcanzó su reinado pleno en aquella época que bosquejamos, junto al merengue y algunas guarachas. Esos últimos ritmos no. Entonces también había gente que tocaba salves; en la iglesia los cantos rituales, en forma de marchas.

La Procesión a hacen en la tarde con gente que contratan para la marcha.
Antonio Acosta componía música.

Polo Coriano.
El polo coriano era de Coro, quien solo lo cantaba. Intervenían las guitarras paralelas y la bandolina. Antonio Acosta cantaba polos. Cheche Acosta Fuguet asistía a las fiestas de Mitare y Sabaneta; visitaba todos estos pueblos, llegó a Curimagua, a la que le compuso una canción. Era un hombre muy tranquilo, amistoso, dedicado al trabajo y a la música, cantó canciones escritas por él, como Caprichito, dedicado al hombre de Mitare.

Entre las costumbres mas enraizadas se recuerdan las serenatas, música interpretada por trovadores populares que se acercaban a la ventana, a las fiestas de la casa donde vivía una joven a quien se pretendía enamorar.

El pretendiente se colocaba en un sitio visible para recibir respuesta de parte de la familia de la joven; si los padres se oponían a la relación, no podía llegar a la casa.

Vida Social

La vida social de Sabaneta ha sufrido una drástica disminución. Las instituciones de la sociedad civil se han debilitado o desaparecido, como la Policía y El Juzgado. Se ha convertido en un pueblo-dormitorio porque la mayoría de sus vecinos trabajan fuera.

Gastronomía
Se consume el chivo, marrano, caraota, producida aquí en las huertas de los vecinos y también maíz para abastecer los pequeños negocios locales. Elaboran arreos para los burros. Los domingos, los sabanenses degustan la sopa de mondongo.

“Antes cada quien en su casa hacía lo que quería, y sólo la misión democracia metía a la gente”, nos manifestó un vecino del pueblo para definir su posición política.

Creencias/Religiosidad.

Aunque muchos afirman nunca haberlos visto, se erizan con el anuncio del 2Seretón”, también se menciona la creencia en “La Llorona” y en la “Bola de Fuego”, que aparece en ocasiones en el cielo nocturno de Sabaneta.

José Millet

Pesca artesanal marítima costera.-

Evaristo Refunjol, nacido en Santa Rita el 26 de octubre de 1940, es un personaje que ha permanecido entre nosotros casi inadvertidamente. Lo conocemos desde muchos años, siempre como trabajador del Instituto de Cultura del Estado Falcón, pero supimos que era productor de melón y melón de agua cuando, en nuestra condición de corresponsal de los dos canales de televisión oficiales le hicimos un reportaje. Así supimos que además de productor conuquero también había heredado una vieja tradición de pesca artesanal proveniente de su familia. Lo entrevistamos varias veces con el propósito de colocar la información relacionada con esta importante actividad económica en nuestro Atlas, parte de la cual apareció, en noviembre del año pasado en el portal de internet Archivocubano.

A continuación transcribimos algunos de los pasajes más significativos que evocan la tradición de esta comunidad de pescadores artesanales de la cual Evaristo es un exponente a tomar en cuenta en nuestro interés por proporcionar una visión más amplia de la cultura en nuestra región.

INSTRUMENTOS TRADICIONALES DE PESCA.

1.- Las Redes. 1.- Tiburoneras
2.- Jureleras
3.- Liseras
4.-Cariteras
5.-Langosteras
6.-Para Corocoro
7.- Para Rayas
8.-Zábalos (Pesca de cordeles y anzuelos)

Redes

2.-Pesca de Zábalos Cordel
Anzuelos
Alambrada (sustento del anzuelo o cordel)

3.- Embarcaciones de los Años 40.
Se tripulaban por medio de canalete
- Cayucos =tabla bien labrada a modo de remos
-Canoas Pesca Artesanal con el y la guía en la embarcación


Ranchería Cestera (modo) (rama contra la lluvia)
Se componían de

1,. Un techo con bagazo de ajonjolí donde se pernoctaba tanto de día como de noche, las necesidades las hacían a orilla de la mar, y de ahí en carrera para la mar.

La vida des pescador es dura y triste
Las canoas y los cayucos los hacían con las propias manos. Los techos de la madera que salía de la misma playa.
Cayuco “El Caipiao” de una rola de madera salida del mar, lo hizo su abuelo.

Resistente madero de pino y de ceiba o roble para hacer el enchapado de la embarcación; es el ideal.
Actualmente. Astillero de costa Brava en Tacuato donde le construyeron las embarcaciones. La base artesanalmente, pero de madera y curva de cují, pero con la tecnología.

Las redes:
19´

5´ Para pescar del sitio costero conocido por Pataruco para arriba.
4 ½´


2 ½´

1´_______ Para la pesca del camarón

Antes: de Crodel, cabuya

Redes:
Ahora: de cordel de hilo o de nylon.


Tejidas: se compran en ferreterías en Maracaibo o en La Casa del Crodel, del Señor Arévalo, en coro, Calle Mapararí.
Las reparan con aguja e hilo de cordel o nylon, a mano, los propios pescadores, aunque la no sabe agarrarle la cosa.

-Tiburoneros
-Zabaleros
Los Anzuelos -Jureleros
-Rayeros

De metal

Embarcaciones

Canalete: Una tabla bien elaborada con su empuñadura con la que se rema y se guía la embarcación.
Proa: una piedra con un gancho o palo de madera que cuando cae al fondo la vara para impedir que se voltee la canoa.
Un gancho para asegurar que el pescado venga a la embarcación, una cacha de madera y cabilla afilada hasta el borde.

Pesca del bagre con palangre: Una cuerda tendida con 300 anzuelos, dejar con un ancla y una bolla de un lugar y cuando regresa vienen los peces ensartados.

Cuerda donde de 2 a 2 cm van colocados los anzuelos; un palangre de 1000 mts agarra 500 anzuelos. Se suelta la plomada (de 2 kg) y una bolla, se tira en la noche y al día siguiente “en la mañanita” (5:30 a.m.), está levantado y se va a retirar.

Casimba; hueco a la orilla de la playa donde se echa el pescado, se lava y de ahí para su preparación, para freirlo o cocinarlo de algún modo. Puede ser de 60 de diámetro y unos 30 de fondo

Antes se molía la sal o se echaba el pescado en baldes. Hoy los pescadores jóvenes (la tarea era de 2 varas……. En el monte hasta 60)

Embarcaciones:
Pueden ir 5 personas: Capitán, el Guía (le hace señas al que va atrás hacia donde dirigir la embarcación) y el Timonel o patrón, que va enla popa.

La canoa usa un arpón con una cuerda de 100 mts, puede que la arrastre hasta 1 km en el mar; un par de remos, una maceta de curarí (donde cava se mella), con la cual se le da palo al pez.

El marinero (pescador) usa su futre (cuchillo) en la cintura para usarlo si se enreda la red. El que lo hace no sabe lo que le espera. Pantalón corto; quien no lo lleve no es marinero, si no una guaricha (de pantalón largo). Antes lo hacía desnudo en pelotas, las mujeres tenían que tocar corneta para avisar de su presencia. En el torso nada, un sombrero de paja, de fibra de palma (los guajiros lo usan).

Modo de pesca.

Salida a las 6:00 a.m., antes de la salida del sol, se ve y 3:00 p.m. regreso.
3:00 -6:00 p.m. pernoctar, en el a orillas de la playa.
6:00 p.m. salida a retirar la palangre.
1:00 a.m. regreso
* Pesca
*Levantamiento de redes
*Buscar la hora en que come el pez

Se van a las 7:00 p.m., si el zábalo pica a las 3:00 a.m., hay que estar allá, lo pierde o lo mata, y al día siguiente hay que estar allí a esa hora para saber que a esa hora lo “jala”.
“Hay que agarrarle la hora al pez”.

Saberes: Se lo dieron sus antecesores, su bisabuelo naufragó en Curazao y llegó a , Santa Rita, en Adícora, Falcón, tenía 21 años, dos días en el agua, hizo un juramento: que si salía vivo haría un rancho y allí viviría.

Un jopiador de ganado lo encontró desnutrido en la playa, le dio agua, no lo entendía, lo cargo en y lo llevó al corral del hato de Santa Rita /del finao Juan Manuel Peña). Los muchachos se asombraron de ver aquella criatura “azulita”. A los 3 días, en la Vela de Coro buscaron un y luego lo llevaron a la playa, donde hizo su rancho. Hizo una buena casa de barro en Santa Rita, donde comía y bebía, pero dormía en su rancho, en su hamaca, cerca de su cayuco.

Trasmallo: red, según Refunjol.

Atarraya de : la que se tira y se jala con toda confianza porque el pez viene en el seno. De hilo.

Atarraya Voladora: Se usa para agarrar las lisas. De hilo. (de 8, 9, 10, 11) también.

Modos de Pesca

Usando un pez: el Guaranaro, Pataruco, Sardina, anchoa: se abren se pican en pedazos y se colocan en el anzuelo con el cual se le da vuelta en el aire para lanzarse a mas de 50 mts estando en la embarcación o en tierra.

Con Chinchorro – red-: se hace un círculo, bandera con bandera, para encerrar a los peces, sin ninguna carnada adentro. Dentro del mar, con la misma lancha, se encierra un cardumen de jurel.

Chinchorro: ( de hilo o de nylon) 200 mts de largo para hacer el “encierro”, el cual se hace cerca de la orilla, a media mar o en una encerrada donde se encuentre el pez
En la ferretería se le llama red y está conformado con boya, centralla y calón. La parte de abajo con plomo, que puede ser: *plomo vivo: de cemento, hueco donde se mete el calón
*Plomo muerto: el calón del chinchorro no se mueve

Botes de remo: 12 0 13 mts y de slora 6 pies, “puntal” 1,20 m.
Barcos de Vela: 18 mts.
La lancha puede quedarse a 8 mts de distancia de la orilla, de donde los pescadores se bajan con las cestas grandes llenas de pescado. Se descargan en la orilla en tierra libre que luego se benefician , se lavan y se les echa en cavas con hielo.

La cava con pescado se entrega al Mercado Artesanal de Coro, “Pescadería COPAIN” , de la Cooperativa y pesca en el Istmo Médano.

Los dividendos se emplean para pagar las deudas y parte de la producción la agarran para el consumo.
Hay días que agarran 1000, 300 ó 100 kgs, depende de la temporada del pez.

Pesca: diaria (periodicidad) y durante el año, excepto sábado y domingo.
Corocoro: 3 veces
Zabalo: todo el año
Raya: todo el año
Jurel: 2 veces al año. (Octubre
Lisa: de noviembre a diciembre …….. enero
Tiburón: permanente, cuando sale a pescarlo prepara sus anzuelos tiburoneros.
Langosta: en veda
Carite: todo el año.







MUNCIPIO COLINA

Margarita / La Vela

Los carnavales en La Vela eran la gente con dinero que


MUNICIPIO PETIT
CHURUGUARA
La música salve

La salve es la tradición cultural más característica de los pequeños poblados. Habría que seguir su origen y curso en cada uno de ellos para ver su vinculación con la formación de la identidad cultural.

Cuando se producen las celebraciones de la la Virgen del Carmen, todo el mundo se va para donde tienen lugar; no se queda nadie.

Chemón, tocador de salve, se bebe pipotes de cocuy “y de toda vaina”. La familia de los Acostas son las personas más indicadas para informar acerca de todo lo que acontece en torno a La Sabanita, alguien nos dice.

José Ramón Falcón, de 60 años de edad, nació y ha vivido todo el tiempo en Churuguara, en la calle Esser, con Municipal y Bolívar, referencia la “Tapicería Falcón”; su hijo pertenece a un grupo de danza y confiesa que “una vez bailó turas en Mapararí”.

Germán Falcón, ingeniería en instrumentación (teléfono: 0416-256-21-87) nos refiere que, en 1965, llegó a Churuguara.

Son memorables los enfrentamientos entre familias, cuyos miembros eran abatidos por los contrincantes en una cadena interminable que se prolongaba de generación, dando la impresión del no acabarse nunca. Es parte de la leyenda de sangre que ha cargado el churuguarense desde hace mucho tiempo. Los Urbina y los Mujica son dos familias guaro –es decir, del Estado Lara-- que se enfrentaron con los Rodríguez y “se acabaron”, porque “mataron a tantos inocentes”, que se debilitaron hasta casi desaparecer. De los Urbina quedan muchos de la tercera generación; de la segunda generación, no queda ninguno. Parecida a la mortalidad de los Bravo y los Hernández en el poblado La Cruz de Taratara, del Municipio

México es una referencia cultura muy importante para la población rural del Estado, pero parece ser aun mayor en los serranos. Nuestro entrevistado nos afirma tener en su preferencia musical en primer lugar a Venezuela y, en segundo, a lo mexicano. La música mexicana puede estar vinculada no solo al gusto del churuguarense, sino a elementos de arsenal ideológico en relación con la existencia, la vida rural asociada a la pecuaria y a un sistema de valores que valdría la pena estudiar en su oportunidad para entender mejor la especificidad de estos comarcanos de tanta fama en toda la región y, tal vez, más allá de ella.

Nos confiesa que los hijos suyos “son pura música ranchera”; su hijo, del IUTAG, de 19 años, opina que “la música venezolana es todo lo que sirve”.

Nos refieren que en el Museo Temístocle Serrano, Taratara, a la cuadra de la casa el Esser saliendo para la Municipal, atesora numerosas antigüedades, como vitrolas, espadas, etc.

Restaurante Italia: comida, bebidas y habitaciones.

En la casa oye el programa de Ángel de 10 a 11am, de 2 a 10 música romántica. No tolera el vallenato si el raspacanillas para bailar.

Existe gusto por la música ranchera buena bien cantada por mariachis; igual se pasa más bien con arpa y maracas, no hay quien los aguante.

Benito Mieses, Director General de INCUDEF, me informó que se creará el Instituto Municipal de Cultura, que enriquecerá la red de instituciones culturales de la región.

Mucha gente de Churuguara se comunica con nosotros para darnos una imagen distinta de la que muchos tienen de este pueblo violento, al estilo de los que pintaban las películas americanas en los tiempos de la invasión del Oeste. Nos dicen: “Churuguara tiende la mano al desvalido; no es pura sangre como se le ha visto. Te brindan una taza de café y comida; con los visitantes existe mucha hospitalidad... Si llegas, no te van a dejar ir tan fácilmente. De Coro a Maracaibo no menos de Bs, aquí te lo regalan. Te arde el estomago y te brindan qué comer; todavía hay ese cariño de pueblo, pero la gente que anda trabajando en la calle. Te dilatas 5 minutos en una casa y te brindan café.”

Te regalan el café donde compras las arepas, te colocan queso y cremita de “ñapa”.

La gente esperando en el central cafetalero el sonido para ver la película, “aunque sea las 12 de la noche”. El interés y la motivación a todo el tiempo ha estado puesta en la música mexicana.

Águedo Bermúdez, Alcalde del Municipio Unión, se acerca a nuestra mesa, “colabora y jode”, según nuestro compañero de labor Fernando Jiménez


















MUNICIPIO PALMASOLA
Por. José Millet.

26-06-07

Al inquieto Alexander Torres, amigo

Nunca olvidaré la primera vez que pise este poblado, invitados a un evento cultural. En medio de la calle central, había una tarima encima de la cual estaban colocadas unas enormes y atronadoras cornetas. Este es el escenario dispuesto, históricamente, en nuestros países, para realizar eventos culturales…el mismo que concitaba el rechazo de nuestro padre cantos, Alí Primera, a quien sigo como un modelo de hombre sencillo, artista íntegro y revolucionario cabal.

Mientras el sonido golpeaba los oídos, transcurría una procesión pautada en el programa del evento logré convencer al operador de audio contratado de que quitara aquella música atroz puesta a decibeles inconmensurables me propase rechazar aquel “formato” en que se ha encasillado la actividad artística, como un añadido más a los actos protocolares dispuestos por las instituciones públicas.

Alexander Torres, Asistente de Promotor Cultural, nos condujo a los sitios y casas de gran interés científico- investigativo; conocía a mucha gente y así fue que pudimos conversar con muchos vecinos, con quienes compartimos toda esa noche en un ambiente de cordialidad y alegría.

Así es la gente de pueblo; así nos demostró ofreciéndonos abrigo y hospitalidad. Amanecí en el local de … de Palmasola; otros durmieron en locales de la alcaldía y la biblioteca. Nos brindaron café amanecido, desayuno y luego teníamos que partir con la condición de que había que reconocer que, más allá de sus deficiencias, la gente de un lugar es capaz de organizar actividades que les interese y son útiles.

Palmasola es un Municipio de difícil geografía que obliga a la distribución arbitraria de las jurisdicciones: Las lapas 2. Felipito 3. Santa Bárbara (desde vía Tucacas) pero tiene terrenos fértiles con variedad de suelos para el cultivo; mucha umbría propicia a los árboles frondosos y a los de la madera buena; algunos son considerados “árboles de agua”, para propiciar los pastizales del ganado vacuno, en particular el productos de carne.

En la zona c vemos casas de techos de fibras parecidas alguno, pero que son de cocuiza, a la manera de caneyes, en forma de cono más pronunciado que con de Cuba.

El ganado porta entre las plantas de las huertas de frutales.
Rectángulo hecho con cauchos, para jugar bolas criollas; detrás, un estadium de softball.
Transformación pública diferente por la falta de conectividad entre las zonas en que se divida el Municipio. Esto lo sufren particularmente los niños en sus viajes a la escuela.

Tubisla (1998)

Antonio Pernia, Director, Yubisay Muñoz Coordinadora, Instituto Municipal de Palmasola, Enma Hernández.

Emisoras de radio: Radio Mar, de Tucacas; 106.7 FM “Palmasola”, que es una radio comunitaria.
En 1952, quitaron el ferrocarril. Me muestran una foto de una reunión con campesinos.

Música.
Guasgna= es un instrumento de madera que se toca con 2 palitos.
Tapara= hecha de güira.
Charrasca=
Tienen un instrumento para amasar la harina con que hacen las arepas.
Copa= papelera o matero, cazo de cucharón.
Matero=
Maracas=
Emplean una cuchara para sacar cuajadas de queso.

Canalizan el agua usando cañerías de bambú con caro se voltean los espaguetis. El café se bebé en pocillos.

Zaranda: trompo que hace ruido al moverse, al que se le coloca el zaral de enrrollar para hacerlo girar.
Este material se raja cuando le pega el sol sin embargo, el fruto no se raja que se cria a la intemperie.

Mata de tapara= de güira.
Mangas: pos árboles que producen mangos.

Personajes.

José Manuel Elías Medina tiene 78 años de edad, considera al habitante de Palmasola como falconiano, sin aportar fundamentos. Antes Palmasola era caserío del Municipio Tucacas, Distrito Silva, con muy pocos vecinos.

Este era un territorio muy agrícola, dedicado a producir maíz, plátano, cambur…
Pero después dejó de serlo al introducirse el cultivo de caña de azúcar, por si vinculación e influencia con el cercano San Felipe, de Yaracuy.
Un puente viejo divide a Palmasola de Yaracuy. Es viejo, pero no se lo lleva el río cuando crece. La imagen del pueblo queda trunca sin al ferrocarril que le gustaron y sin sus casas de bahareque con madera de palomeras, las que según uno de nuestros entrevistado “iban mejorando” al cambiar la tierra por cemento.
“Toda tapara no sirve para maraca”, dicho local.

Aquí existió un barro especial para hacer budare y utensilios domésticos.

Sociedad Civil.
Existía un comisario o jefe de caserío, equivalente al prefecto.
A un niño o “chamaco” se le designa la palabra chavalo.

Gastronomía.

La arepa se elaboraba en un pilón. Se comía plátano, arepa… y carne de ave, marrano y chivo. Entonces había muchos marranos por donde quiera.

El agua venía de las quebradas, consumieron muchos químicos.

Costumbres.

Obita Parra y Catalina Suárez son recordadas como una de las mejores comadronas. Así era como “recogían a los niños”, ellas las purgaban para lavar toda esa verga. “Ahora las pullan y siguen con la barrigonas. A pesar de haber obstetricia ni caminos “ninguna parturrienta pareció”

Familia.
Tuvo 15 hijos.
Cada persona hacía su propia casa: el barro no tiene ciencia. Cualquier casa de bahareque es más fresca. “El barro sirve para eso”, concluye.

Música.

Aquellos eran tiempos de valses, boleros y guarachas. Pura música de cuerda, bandolina y violín.

Sociedad Civil

No existía electricidad. A cualquier perorita le ponían una mechita y ¡ya está! La lamparita de kerosén.
Denomina “cuentos de callejas” a las creencias en la llorona y la sayona.
Todavía tiene los coroticos ahí… en 1995, llovió tanto que se desbordó el río Aroa, provocando inundaciones.

Identidad.

“Cada loco con su tema”: hay gente en Palmasola que dicen ser de Yaracuyano- sus hijos viven en San Felipe, pero se sienten falconianos; él es “de pura sepa”.

Hay diversos factores que influyen en la crisis de identidad que se vive en el Municipio. “Es un calvario irse a Coro… es más fácil verlo todo en Yaracuy”, se queja la mayoría de la gente que consultamos. En efecto, hay una sola biblioteca pública, la del Liceo, por lo que los estudiantes tienen que irse a Yaracuy a investigar.

El problema alcanza la política, en razón de las dispuestas territoriales. En los sectores o cuartones 8 y 10 están los límites de Falcón con Yaracuy que se extienden hasta la zona 6. Allí
hay 4 instituciones educativas con la bandera yaracuyana, aunque pertenecen a otro Estado.
Algunos siguieren eliminar el conflicto cerrando esa zona.

Mañocitos = por malandritos.
Tutirimundachi= a todo el mundo

Cultura.

Hay una escuela de danza y una estudiantina municipal. Los artesanos dispersos y desunidos; no han podido organizarse.

Hay 6 consejos comunales constituidos en la zona c, pero fueron registrados por Yaracuy.
Estas acciones aquí mencionadas, ¿serán parte de un plan para desmembrar este municipio del Estado Falcón?

Nos dicen que existen buenos trabajadores y que hay un grupo musical en el k, llamado “salveros del 26”.
La cueva “El Zumbador está en el poblado 18, en Yaracuy, se le atribuye.
En la línea del 18 nos dicen que hay un cementerio aborigen.

En Palmasola no hay hotel.

Costumbres.

Los muertos son velados en las casas.

Economía, Agricultura- Conuco.

Llegamos a la casa de Justo Lama, nacido en Carabobo el 8 de septiembre de 1935. Una vez se consiguió una loca en su conuco.
En el conuco antes se producía mucho plátano y maíz. El ferrocarril iba del Palito a Palmasola y llevaba los frutos de la cosecha a Puerto Cabello. En 1948, Pérez Jiménez.

Achicoró- según él- cuando mandó a acomodar los puentes y alcantarillas para que el tren pudiera llevar mejor las mercancías a su destino,

Justo fue conuquero hasta que se enfermó. Ha vivido guarapeando, viviendo a medias, girapiando. Nos cuenta cómo perdió su conuco: otro señor se lo arrebató alegando que el presidente Isaías Angánta más se lo había dado a él.

Antes las casas eran de “puro bahareque, de tablas”

Costumbres Creencias.

Un espanto es un espíritu; “no se le veía el sexo”.
En el cementerio no se metían con él “lo ría salir” a un espanto en forma de barro. Al día siguiente dijo fue le iba a echar un plan de machete.
Afirma que allí hubo seretones.

17 las 12 de la noche, un hombre se volvió un cochino blanco que se le vino encima. Pero no llevaba machete, no sabia que era un entierro ¡imposible!

Arquitectura.

Hizo su primera casa de bahareque, cachicamo; después la entabló; pero primero la hizo de cañabrava y techo de palma y luego fue que la hizo de tablas. La segunda, entablada, tenia la de zinc. Había fresco, hiciera el sol más duro.
“Ahorita no hay madera, pero si buen barro” afirma tajante.
“!seré tan tapao!”

MUICIPIO PETIT.
Visita de indagación hecha el 20/07/07.
CABURE. Al Primo Lelo y su serrana familia.
La Urupagua y los urupagüeños .
Por José Millet.

Hemos visitado innumerables veces el poblado serrano de Cabure, emblemático ayer por ser centro de la guerrilla de la década de los 60, centro de resistencia y rebeldía desde la época colonial y siempre lleno de encantos por su gente, firme e inteligente, capaz de convivir con leyendas y pensamientos místicos en la naturaleza habitual de la vida rural y del trabajo agrícola.

Muchos nativos nos arrastran a ir una y otra vez a Cabure. Ninguno tan patente como ir detrás de la urupagua, tanto del árbol misterioso que produce este fruto “exótico” para el venezolano como de todo el entramado espiritual y erótico escondido detrás de un fruto amargo y dulce a la vez.

La urupagua está rodeada de las criaturas misteriosas que pueblan la mentalidad del cabureño. Los enigmáticos ojos de agua están asociados a los duendes que conviven con los lugareños. Uno de estos nos dice “enano es Usted, nosotros somos duendes”. Este pensamiento ancestral, que bordea el mito y la leyenda, se ha ido contaminando con las creencias judeo-cristianas de dominio impuestas por la iglesia católica, instrumento ideológico del colonialismo europeo en nuestro continente.

Se le adjudica el calificativo salvaje al niño sin bautizar, por tanto esta es la causa de su inclinación a ser envueltos por este “mundo encantado”. Así los niños salvajes cuando van o visitan las fuentes de agua, quedan encantados, según el padre de Víctor, de la Cabureña posada “El Duende”. Tampoco pueden llevar prendas consigo, porque los duendes se encargan de despojarlos de ellas o de robárselas.

Para ahuyentarlos, la gente se pone a hacer necesidades fisiológicas, y a los niños se les manda a comer cerca de los excusados.

Hábitat de duendes
Los duendes acechan en los nacimientos de agua viva, como los pozos. Descalzos, con sombreros enormes en sus cabezas, con colores amarillos que algunos asocian con el oro . . . resultan interlocutores permanentes del serrano que habita en un espacio compartido con absoluta naturalidad. No hay sentido teñido de magia ni mucho menos de creencias en seres sobrenaturales. Se convive con ellos como con los animales y plantas.

Alejados del “Ojo de Dios”, los duendes hablan el mismo lenguaje de los cabureños, el mismo que nos colocó en la oreja la tierra y la naturaleza en su conjunto.

Los urupagüeños.

Nanda elabora la comida criolla que nos fascina a los venezolanos. Elia lava la ropa, Urbano cultiva el conuco, Manolito marcha a lomo de los burros por los parajes serranos. Félix toca el cuatro y desgrana el maíz con que las manos cuecen la arepa Cabureña, Lelo nos regala el gracejo inconfundible del serrano. Elia nos dice. . . “vengo de los urupaguales”.

Emprendo la marcha rumbo a los urupaguales. Salimos temprano, antes de la alborada. Tenemos que escalar la montaña, evadir riscos e hirientes espinas. Me colocan en la mano una vara- un palo – para ir pisando firme, tanteando con su punta que se afinca en el suelo, muchas veces tapizado de hojas caídas de los árboles que tapan los rayos del sol. El palo se usa para tantear el terreno, en el que hay que evitar los haitones, huecos verticales de 1 metro de diámetro, que se abren a nuestros pies con la tentación de abismos mortales.

A los haitones no los asocian con accidentes si no con “peligros”. Para los urupagüeños son parte se su habitat, en el que se mueven con seguridad, no exenta del necesario cuidado. El grito se pierde en la profundidad de estos huecos insondables. El duende se llevó a la comadre Josefa, ahora tendrán que esperar 7 años. Llaman a su madrina de agua. Búsqueda infructuosa. Nos dice, cosa de urupagüeño que se lo achaquen al peligro.

El palo se emplea realmente en la búsqueda de la urupagua, oculta en lo mas intrincado de la montaña. La urupagua no se puede tumbar, porque si se tumba . . . ese fruto no entrará nunca en sazón. Se cosecha entre los urupaguales, donde se oculta luego de caer desde lo alto de las ramas. Hay que recogerla en la tierra.

El gusto con que se com se incrementa por el esfuerzo invertido en su búsqueda. Nunca la urupagua será amarga para quien sabe que el trabajo y el valor empleados en obtenerla tienen que ser recompensados en su degustación risueña.

La búsqueda entre los urupaguales se hace con el palo. Su acarreo, al regreso, en un canasto tejido con bejucos por las manos del urupagüeño. Encima de la cabeza llevan el canasto, con sus sueños y la esperanza de una buena cosecha. Nuevamente bordeando riscos y peligros de fatales caídas, a lo largo de senderos sinuosos y empinadas montañas.

La urupagua aligera la carga, hace olvidar el temor al peligro. Su canto desde el canasto le pone a vibrar el corazón al urupagüeño, rumbo a casa. Ahuyenta tigres, pone bríos a los pies, ritmo al cuerpo. Vamos bajando con el frescor del abril o el mayo de las flores. La fiesta de la urupagua es su cosecha.

La fiesta de la urupagua no ha terminado. El ánimo con que se subió al urupagual, la alegría de lo recogido y el regreso victorioso acompañan a la urupagua en el canasto, que se coloca debajo del catre, en la humilde vivienda de la mujer urupagueña. El misterio nos sigue rondando, ¿ será que la urupagua es un duende?.

Espera en la noche, hasta la llegada de la segunda luna en menguante. Se prende el fogón de leña, se coloca encima la lata con agua. Observo sorprendido una atmósfera alegre que invade la casa de bahareque. La muchacha viste una falda floreada y trae la canasta con las urupaguas. Susurran a mi oído: “No trae pantaletas”. Minutos después, las urupaguas bullen entre las aguas, danzan en medio del fuego de las brasas que parecen guiñarnos el ojo. La muchacha, sin pantaletas, cruza por encima de la lata tres veces, en una dirección y otra, en sentido contrario.

Se cierra así un ciclo productivo que comenzó con la marcha hacia el urupagual, se continuó con la cosecha a punta de palo, el traslado en canasto colocado encima de la cabeza, la vigilia debajo del catre de la urupagüeña – cosechadora y ahora con este rito de la naturaleza abiertamente sexual que interpretamos así: la muchacha abre su sexo porque de lo contrario “la urupagua no abre”, es decir, no se ablanda ni adquiere el punto deseado.

Investigador: Lcdo. José Millet.
04/06/2008.

Un kg de urupagua cuesta 30 mil bolívares, cuando está la cosecha en marcha; luego baja a 25-20 mil, hasta llegar a 6 mil.


CURIMAGUA.
Félix es un músico invidente de una vitalidad digna del mejor de los mortales. Hijo de los montes, con toda la carga de energía emanada de estos espacios de la naturaleza, nos regala su alegría y jovialidad, con su locuacidad que no deja duda acerca de los hijos humildes de la tierra. Y su regalo va acompañado de cuerdas y canto cálido con su voz serena y acompasada. Compartimos cervezas y hospitalidad en su restaurant “________________”, en las alturas de Curimagua, en plena sierra coriana.

Arquitectura Popular.
Ramón Alberto Chirino, Santiago, 15/09/1044.
La yerba de sabana se corta en 4 trozos y se liga con tierra para elaborar el pañote, luego que la casa se embarra “cree y esto le daría a la construcción el “sentido colonial, para que se vea bien”. Es decir, aquí vemos la influencia perniciosa de un supuesto estilo “colonial” que afecta la vivienda rural.

Le preguntamos si usa todo tipo de tierra, sin discriminarla; responde que la usada es la “tierra amarillenta”, desechando la negra. Es el tipo usado para el barro, pero para el pañote la recomendada es la negra, según él.

Se usa la madera de “ciertas calidades” de árboles que se cortan “en menguante”. Para los horcones debe usarse el pardillo, el roble, el mapurite y el aceituno, mientras que para las latas – en el techo - .mencionan el ruano. Las varillas del entramado se obtienen de la caña brava común y el conillito.

En cuanto a las cantidades que se emplean en la creación de una vivienda, no ofrecen cifras precisas: latas, aproximadamente 24 unidades, 50 ó 60 horcones y 600 varillas, que son el equivalente a 4 taras.

Transporte Animal (burro)
Moisés Hernández, de 67 años de edad, nacido en El Palenque, caserío próximo, nos habla de los arreos que acompañan la cabalgadura del burro. Usa las voces gurupa, arriliendo, la cincha, el pretal, la gurupera y la lona.
Un burro se vende (Lázaro ¡!!?) en 500 mil bolívares y sus arreos en 600 mil.
Sistemas Productivos Agrícolas.
Entrevistamos a Urbano Sánchez, de unos . . . años, también nacido en El Palenque. Agricultor nato. Nos ofrece su opinión acerca de algunos de producción agrícola.

Para él, la finca se asocia a una hacienda de café o cafetal, en cuyos terrenos se cultivan el maíz y caña de azúcar, con crianza de animales domésticos, como la gallina. El conuco es un sembrado de verduras . . . yuca, naranjas.

Urbano trabaja la tierra desde los 12 años, su padre murió en la sierra con mas de 100 años de edad. No ha solicitado nada al gobierno que no sea para trabajar en paz con su sitio. Opina: aquí lo que hay es “una maluquera”

Volvemos a la discusión de los conceptos de modos de producción agrícola. La hacienda implica una mayor extensión de terreno con empleo de mayor cantidad de animales, mayor producción y mas ganancias; mientras la finca se caracteriza por ser mas pequeña y familiar, con el empleo de menor cantidad de trabajadores, digamos 2 ó 3, que pueden ser los miembros de la familia dueña de la finca.

El habitat rural sufrió el impacto pernicioso de las petroleras. Del campo se desencadenó el éxodo de la gente que se fue detrás de los cantos de sirena de los “campos petroleros”, la fiebre venezolana del “oro negro”. La gente del campo miraba a la ciudad, a los encantos urbanos exaltados por los conquistados y la sociedad contemporánea con todos sus epígonos. La gente daba las espaldas a la tierra, con pérdida de su cetinea y, lo mas grave, a la agricultura. Todo esto condujo al desarraigo, entre otros efectos altamente nocivos.

Situados en el escenario de la sierra, entenderemos mejor esta situación. El serrano se ha acostumbrado a irlo a resolver todo a Coro, trabajan 3 tareas y el resto del tiempo se la pasan bebiendo, según Manolito. Tienen que “parir” para pagar el crédito otorgado para producir la tierra. Nos confiesa su decepción general, acentuados por el robo y la corrupción, que pasan en impunidad. Conversamos con Mario Pialli, de La Matraca, para quien el concepto del tiempo es una “cuestión psicológica”, como “deshacer el tiempo”.

Sistemas de Producción Agrícola.
Para Manuel Gómez existen contradicciones entre productores agrícolas y consumidores. Entiende el conuco como un modo de producir bienes para la familia y otra parte para su venta. Pero comen mas esos productos quienes no tienen conuco que sus dueños y la familia.
En la sierra a veces circulan los “aires de la historia”, de rebeldía y resistencia pasadas. José Leonardo Chirino se alzó en un conuco contra los españoles. La historia va de los conucos de indios a los españoles que pusieron a los negros a trabajar la tierra en condición de esclavos. “De ahí el facilismo” . . .

Hay situaciones que afectan la producción agrícola. Fracaso por la falta de mano de obra y de recursos para cultivar la tierra, que a veces se desvían para comprar un vehículo automotor en vez de ser empleado para lo que fue otorgado el crédito. Error de las autoridades por falta de fiscalización, control y seguimiento del curso de los hechos.

El conuco suyo tiene 3 hectáreas, 37 tareas (c/ tarea 800 mts). Veamos las actividades que tienen que realizar al aplicarse al laboreo agrícola: 1.- Corte del monte con el machete, 2.- arrancar la hierba con el pico, 3.- Empleo de la chicora para la siembra y 4.- En el descosecho se requerirá de personal, si no se pierde el quinchoncho y toda la cosecha.

Investigador:
Lcdo. José Millet
Santa Ana de Coro, 03/06/2008
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MUNICIPIO PETIT
Por José Millet
Manuel Gómez, alias “Manolito”, es uno de los campesinos con mayor capacidad para sintetizar la situación de su comunidad. Nos ofrece valiosa información acerca de la agricultura comunitaria.

Ciclo productivo
La época de la siembra la ubica en la primavera, aunque a veces no revienta la primavera, si no revienta, igual hay que sembrar. En cambio, octubre es el mes d siembra de la caraota.

Conuco
Muy pocos sienten el conuco como un deber. Si con los nacidos aquí, en la naturaleza, hemos perdido el amor por el conuco, debido a los pocos ingresos que se obtienen con el trabajo agrícola . . . 50 mil bolívares. Es preferible irse a la ciudad a dedicarse a todo tipo de comercio. Es el capitalismo con su dinero el que ha destruido el conuco.

Hay varios conucos perdidos por diversos motivos. Uno de ellos es que sus dueños viven fuera del campo, en Maracaibo por ejemplo, y no los atienden. La vialidad también ha provocado desgano. . . hacen camino por donde antes

Arquitectura Popular
La troja aquí tiene modalidades. Siempre su función es la de conservar la cosecha, secar el café, en tiempos de lluvia que imposibilita esta importante tarea. . . . Se reposaba en ella el café, pero este producto lo destinaban al consumo doméstico.

Este tipo de construcción auxiliar realizaba la función de granero. Aquí quedan las huellas del humo donde se conservan las mazorcas de maíz.

Fuerza de Trabajo
Tiene 3 hectáreas que lo obligan a buscar gente fuera de la familia para trabajarla, a 2 ó 3 como mínimo. Luego que la naranja está sembrada y hace sombra, el monte se aplaca. Esa es una forma productiva con empleo de fuerza de trabajo.

Modos de Producción Solidarios
Recibe el nombre de Cayapa o Junta de , una concentración de esfuerzos para realizar una tarea agrícola. Es una forma de tarea solidaria entre vecinos y amigos. Entra en juego la fórmula “comida y cobres” para echarse los palos en un fin de semana. No hay contratación de fuerza de trabajo. Es la condición básica de medios materiales. Si no, no hay nada.

Sistemas Productivos. El conuco
Acerca del conuco o la producción de café, tiene 260 mil quintales y de naranja, cambur; pero también se cultivan otros frutos como la caraota, el maíz y la pira, por una razón de eficiencia: la cosecha es más rápida. El empleo de energía y medios es menor.

En el conuco no se necesita emplear abonos químicos, si no sólo machete. Pero en todos los casos hay que guardar cobres para los imprevistos; si enfrentamos un año sin producción, deben tenerlos para garantizar la continuidad.

Uno puede vivir del conuco porque todo el mundo está obligado a “comprar la papa”. Hay agricultores que acuden al adelanto, a la venta anticipada de la cosecha para disponer de cobres para vivir.
¿ Quien permanece firme en su conuco?. Sólo quien tiene años trabajando su tierra. Nadie vive con comodidad, como ven holgadamente.

Asoman opiniones críticas “crédito lo pide quien esté limpio y no tiene título de propiedad de la tierra para solicitarlo. “. Llevan 2 años sin la producción deseada porque “las plantas están nuevas” y no llueve lo suficiente.

Guindan el mapire en la Plaza Falcón. . .
Llaman rastrojo al sitio enmontado donde existió un conuco, abandonado a la buena de Dios por sus dueños.

CABURE
Visitamos nuevamente Cabure, Lázaro y yo, tras un recorrido por Curimagua. Nos espera otro encuentro con las urupagua, fruta típica de la sierra y se cosecha al pie de la montaña. ¿Qué hay con sus semillas?. Al hervirla en una lata, en un fogón de leña, se abre.

Ciclo Productivo
Mayo es el mes de la cosecha de la urupagua.
En el año pasado (2006) hubo poca urupagua.
El Urupagual es el sitio donde viven los árboles de urupagua.

Compartimos con Omar Ruíz, de 64 años de edad, en su humilde vivienda de barro. Nos habla de cómo se elabora este fruto para el consumo humano. Se hierve durante más de 2 horas y se le cambia el agua al recipiente 4 veces, hasta que se abre la concha.

La urupagua se da en lo profundo del monte, donde hay mas fresco y existe la altura necesaria para que viva este árbol. Unos 15 metros de altura tiene este árbol. Pero los árboles de la urupagua no están juntos, 4 ó 5 árboles cercanos como máxima agrupación. Mas ancho que el aguacate, nos dice.

La urupagua tiene una semilla que se come.

Reproducción
La urupagua no se siembra, si no se trasplanta.
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MUNIPIO MENE DE MAUROA
Por José Millet

09/07/2007 A Francisco Reyes y su familia

Tomamos contacto personal con un territorio al que INCUDEF en sus 30 años de fundado nunca había llegado. Gracias a las Tomas Culturales podremos esforzarnos por llevarnos una cala de su gente, sus psicologías, preocupaciones y creaciones. Dependerá de la gerencia de nuestra institución de que este esfuerzo no decepcione y disguste a quienes nos acogen con esperanza y alegría. Si el gesto se queda en esta visita, el saldo final será mas negativo que producente.

Mene de Mauroa forma parte del registro de los territorios con identidades culturales en conflicto, por esa proximidad a otras culturas que influye en su población desdibujando una supuesta identidad regional.

Me habían dado el nombre de Francisco Reyes como cronista a quien debía visitar. A la llegada percibo un conflicto con las autoridades municipales que lo refieren como parte de la fuerza que se le opone en el proceso electoral. Decido hablar con él y mantenerme al margen de las luchas intestinas locales que pueden dañar el trabajo de estudio, investigación y promoción de la cultura.

También llevo en la agenda a Elio González Perdomo, como costumbrista, a la Bibliotecaria Luz Marina Navarro, quien afirma haber visto restos óseos aborígenes en pozos petroleros, a Idelmo Alemán, uno de los últimos trabajadores del petróleo, a la hermana Quecha, tejedora, y a Perucho, de riego.

En la plaza donde se realiza la toma, enclavada en plena ciudad, converso con Ascicla Chirino- cuyo padre es de Casigua, 45 años, quien se presenta como fotógrafa, con fotos del asentamiento y Alenis Valles, que sobresalen por su estatura. Me refieren que antes, la gente tenía esa altura, pero ahora la población ha evolucionado en sentido contrario.

También tomo contacto con otras personas de la Misión Sucre, a las que invito a sumarse a nuestra misión investigativa, en el proyecto del Atlas Etnográfico. Todo quedó en el gesto, pues nunca mas volveremos a encontrarnos, aquí dejos sus nombres: Prospera Noeris Pineda (Coordinadora Local), Yohana Yoris, Ana Betriz y Rafaela González.

Elio González Baria, de 75 años (28/04/1932 ), nos habla del Mene de Mauroa de las calles de barro y de casas edificadas con tierra, cuando llegó al poblado con 7 años. Todo aquel paisaje urbano se transformó en cemento y hormigón. Forma parte del recuerdo.
Nos dice que Alirio Martínez lo puso en su libro. Cuando el desarrollo petrolero, vieneiron muchos antillanos –trinitarios, barbadientes – y el fue empleado como office-boy: vales de perforación en inglés.

La Cultura de La Bodega.
*Como El Garúa de Coro, aquí el negocio son los abastos.
Tuvo un hijo de 30 años, que ahora vive en Caracas.
La compañía petrolera puso una Piedra Pila de agua enla Plaza Bolívar, donde hoy está el Club Comercio. El original fue traído de USA por una muchacha.

El léxico usado en Mene de Mauroa es maracucho, tienda en vez de bodega, que vende víveres, mientras que bodega vende todo tipo de productos, excepto bebidas alcoholizadas.

Para activar el apetito sexual mezclan el fororo con malta y huevo de gallina.
Llaman pipiolaje a los niños o jóvenes alocados, discolos.

Arquitectura. Barro.
El pozo donde se bate el barro lo hacían en la calle. Batían el barro durante varias horas. Entonces había muchos pozos de barro. Los maestros artesanos del barro murieron.

Conserva las mechas de la lámpara de kerosene, nos regala una muestra. También las tijeras de su padre se linea, o sea, saca filo metiéndolas en una botella.

La compañía – del petróleo – construyó un “pueblo aparte”- es decir, un asentamiento exclusivo para “su gente”, para los trabajadores que trabajaban para ellos.

Me muestra su libro de contabilidad, con los créditos dados a gente escogida – total 5 – algunos
De mas de 30 años.

Se hizo cargo de la bodega en vida de su padre, quien tenía hacienda de vacas y chivos. Tenía empleado. Vino en búsqueda de trabajo en 1927, cuando la explotación petrolera y el petróleo lo sembró en Mauroa. Las petroleras se marcharon. El pueblo se convirtió en pesada de fantasmas.

En este pueblo, con mas bodegas que viviendas, predominaban los inmigrantes, principalmente procedentes de las islas del Caribe.
Francisco Napoleón Reyes Toyo. (10/02/1940)
El encuentro con Francisco Reyes ha sido revelador para los propósitos de proporcionar una fotografía de los territorios emblemáticos de la región falconiana. Es médico cirujano especializado en enfermedades tropicales, profesor jubilado de la UNEFM. Pero mas allá de estos títulos nobiliarios, conserva parte de la memoria del pueblo.

Identidades con conflicto
Con Mene de Mauroa nos enfrentamos a la problemática similar que estudiamos en Palmasola: su pertenencia a Falcón, su sentido de arraigo e inserción en una identidad determinada. Aquí todo se resuelve en Maracaibo, situada a 45 minutos por carretera, mientras que para llegar a Coro hay que emplear 3 horas, con el riesgo de perderlas si no está la persona a visitar.
En Coro dicen que somos maracuchos y en Maracaibo corianos. ¡Somos tierra de nadie! Me dice este activo hombre lleno de vitalidad y coherencia.

Sociedad Civil
La “República de Mene de Mauroa” la habitan 22.175 almas, diseminadas en 1904 km2, en un territorio con salida donde las personas pudieran vivir de la agricultura cómodamente. Pero es expresión de un pueblo fundado a raíz de la búsqueda y explotación del petróleo, que vibró hasta que en 1953, las compañías extranjeras se marcharon dejando atrás la desolación.

Hay mas de una persona con un alto sentido de desarraigo y con gran rechazo a la vinculación con Coro: . . “de Coro lo que nos vienen es a Montillar” . . . nos manifiestan con dejo de sorna y humor.
Esta situación de falta de centro de gravedad se hace crítica por la ausencia de líderes locales. “Padrote es el animal que manda en la manada. Aquí no los hay, si no dirigentes foráneos que no se reúnen con la gente del pueblo a discutir sus problemas. No hay preocupación por el desarrollo integral del ser humano, lo cual es sintomático.

Familia
Francisco Reyes es Concejal. Su padre fue campesino y el “sigue siendo del campo” La suya era una familia conuquera, de cultivadores para una economía de subsistencia. Los progenitores nacieron en Sabaneta. Su padre fue hijo de un negro conuquero, Josué Jesús, negro el abuelo, riguroso con su formación, que impuso a sus hijos. En sus dos huertas cultivaba, fundamentalmente maíz y frijol. Su abuelo y abuela,_ esta de Mitare, eran dos indios pequeñitos: mezcla del negro con el indio. Su hermano Napoleón camina, según él, como un indio: “cruzao”, es el único flechú. (tirar flechas con lo puntiagudo del pelo)
Su madre tuvo 11 partos, todos sin problemas. Paría sentada. Su abuela era partera, a todo mundo allí le echaba la bendición, se la pedían cuado caminaba por el medio del pueblo, por las calles.

Economía
En Mene de Mauroa predomina la agricultura, principalmente la vinculada con el ganado bovino, el comercio es de menos peso, los abastos y servicios públicos.

La formación proviene de diferentes sitios, cuando se pierde un potrero le echan rastra, siembran maíz y follaje para el ganado que es lo que predomina, pastos para las vacas.

Existen fundos y haciendas ganaderas, con cultivos, pero se carece de un diagnóstico para saber hacia donde deben marchar. Las tierras son fértiles por la cercanía al río Matícora, con su valle y aguas que han posibilitado construir una represa con vegas en Los Malandros. Existen tierras tipo 2, con hasta 2 mts de humus.

Pero han existido problemas con el agua desde la fundación de la parroquia.
Mauroa está rodeado de bosques tropicales húmedos (bajos), denominados “de galería” , propicios a enfermedades de la piel y el paludismo. Ellos están regidos por los ciclos de lluvias y las sequías; en el Sur se producen 1200 mm de precipitación. Estamos hablando pues, de una zona agrícola por excelencia. Hay zonas bajo régimen especial, que es otra categoría.
Esta es la zona que mas carne produce, además de leche con sus derivados; leche para procesadores, que es otro estado de la economía local, ganado porcino, ovinos y caprinos. A propósito de estos rubros económicos, estamos hablando de la existencia del corral carcero, donde se producen animales “papeados”, es decir, muy bien alimentados, lo que implica una categoría : calidad, por tanto, producción de carne de calidad.

Se habla de “maute”, cuando la vaca parida desteta al becerro, que sirve de reemplazo de su madre. Manejo con los mautes vendidos a Portuguesa con pérdida para Mene de Mauroa. Hay fincas que ahora si les nacen.
Mauroa debe ser enfocado como un pueblo minero, donde confluyen culturas traídas por los británicos, por los inmigrantes del Caribe, especialmente Trinidad – Tobago, de Martinico, Santa Lucía, Saint Thomas . . . en la fiebre del “oro negro”. Esta fiebre atrajo a la gente de todo el país: a corianos, maracuchos, y también del mundo. Aquí llegaron italianos, para crear una atmósfera donde pululaban las prostitutas, los jugadores de dados, todo tipo de juegos de azár.

Estamos hablando de una verdadera y real Torre de Babel, en lo cual se fue fraguando una cultura con predominio de las mezclas resultantes de todos estos intercambios de pueblos y gente tan diversa. Es difícil, pues, que podamos hablar aquí de un solo y definido patrón cultural predominante.
En este tipo de pueblo minero, siempre hay un arraigue lleno de alboroto e indefiniciones y contradicciones de muy diversa naturaleza. Luego se abren paso las confluencias y comienzan a formarse valores tambaleantes con las que se irán configurando perfiles locales con caractéres cada vez mas visibles, pero se nota la ausencia de un patrón definido.

Existe aquí una situación en que la sociedad necesita un punto de agarre para buscar el equilibrio, en medio del caos. Mene de Mauroa se fue acomodando a la zona oriental del Zulia en razón de su proximidad y de la cantidad de sus habitantes que estudiaban en la Universidad del Zulia, y con el caso de niños y jóvenes, que lo hacen también allá.

Esta vinculación e identificación cultural provocan diversas situaciones que deberán ser estudiadas con el debido cuidado y detenimiento para confeccionar una política acertada dirigida particularmente a la atención de esta población en conflicto. Es lo que la ciencia debe recomendar y proponerse como aporte a la gestión de los entes públicos encargados en tales asuntos.
Muchos de los entrevistados nos manifestaron sentirse muy libres en relación con los factores de control foráneo a los que se les podría ajustar. Este sentimiento expresado así es un paso positivo para poder conocer como piensan y perciben su propia realidad. No le temen a los conflictos, si no que los ven como motores para enfrentar los problemas y poder avanzar, mas bien, hay que proponer soluciones y acuerdos que deben ser respetados.

Me demuestran con tal enfoque ser gente inquieta, que busca constante y permanentemente imponerse metas a conquistar.

Formas Culturales
Existe un rechazo a la invasión del Reguetón, que califican de porquería; más el vallenato es lo que mas se escucha y agrada.

Estilo de Vida
La gente nos manifiesta que madruga para irse a trabajar, y regresan a sus casas sobre las 4 ó 5 de la tarde.
Familia Reyes
Francisco Reyes nos ofrece fragmentos de la vida familiar, los cuales pueden servir de indicadores para evaluar las características de la familia venezolana en la localidad. Reivindica su condición rural: estudió en la ciudad y al concluir sus estudios, regresó a Mauroas para darle continuidad a su vida como campesino, en la cual evidencia una contradicción ¿Porqué no se mudó al campo?
En los habitantes de Mauroa siguen teniendo fuerza los componentes que los conectan a su territorio, entre las que debemos mencionar las tradiciones culturales y las costumbres. Francisco vivió en coro durante 25 años, al que veía como “un pueblo grandísimo” . . . al que nunca se adaptó. ¿Por qué? - . . Su familia se quedó en Mauroa y, cada tarde, confluían en su casa todos sus hermanos, lo cual expresa la fuerza de una costumbre familiar que se prolonga hasta el presente.

Una tradición de la familia coriana se relaciona fuertemente con el sentido de arraigo de nuestra población. Una sola palabra nos la ilumina: Chuchuve. La abuela materna ilustra una mentalidad de atavismo étnico: cuando el ombligo de un niño caía, lo colocaba en un frasco “por que si se enterraba se volvía loca la persona, o caminaba y caminaba”, según ella. En tres palabras, no enterraba el cachube,

Sin embargo, las placentas las enterraban en los rincones de la casa, en donde se las apisonaba y echaba agua bendita. No salieron aquí, ni quemaron, etc.

Al regreso, los miembros de su familia se reúnen en la casa, beben café con paledonia y chacharean acerca de quien no asistió a esta tertulia familiar. Francisco siente orgullo al mencionar la casa donde nació y creció alrededor de la cual se han sabido mantener costumbres como las que aquí han intentado bocetar: es la misma donde se vio junto a sus padres oriundos de Carazao, pueblito de Sabaneta. Y sus hijos reiteran esos ritos: visitan su casa mas de dos veces al día.
Historia local
En 1963 se habló de crear una escuela agropecuaria, lo que nunca se realizó.
Francisco Reyes.
En 1952 salió del colegio con 11 años de edad y se fue a Maracaibo a casa de su tío, sin lograrlo. Regresó a Mauroa, aprendió inglés con un trinitario. Permaneció junto a su padre y aprendió varios oficios.
En Mauroa no había biblioteca pública, pero el leyó muchos libros en la de un señor que vivía en el pueblo. Tampoco había emisora de radio y la electricidad la quitaban a las 6 de la tarde. Escuchó la radionovela “El Derecho de Nacer”, de Félix B. Caiguet, de Santiago de Cuba.

Creencias. Costumbres
La enfermedad denominada culebrilla se elimina rezando el Avemaría al revés. Llaman yoco a los rezos realizados durante 7 días.

Racismo
Cuando una familia tiene un hijo con piel de color negro, se omite con una expresión como “el negro de Edith”.

Mauroa.
En Mauroa había un médico que, cuando alguien atravesaba por una situación grave, adoptaba una postura muy singular: tomaba los signos vitales y luego llamaba a la comadre para jugar al azar.

Historia Local. Arqueología
Desde el 8 de Junio de 1921 en que en Mauroa se dio el petróleo con el pozo petrolero, el pueblo esperó 86 largos años para que llegara alguien interesado en él. Ese dato nos proporciona una pauta para entender la mentalidad de las localidades.
Existen muchas cosas acerca de las cuales es necesario realizar un diagnóstico comunitario; todavía permanecen muchas creatividades desconocidas y hay que inventariar. Por ejemplo, que el patrimonio paleontológico y arqueológico del municipio está a la espera de ser proporcionado profesionalmente. En el Sur de Mauroa se han producido hallazgos de sitios arqueológicos; petroglifos al Noreste, se ha podido rescatar y dibujar muchas de estas figuras del hombre primitivo para proponer que, al menos sea declarado patrimonio del municipio.

Es importante el trabajo de micro-arqueología que han realizado en Mauroa con resultados dignos de reseñar. En un yacimiento petrolero encontraron figuras antropomorfas. Cruxent visitó ese sitio, nos dicen, pero es necesario continuar la búsqueda de mas piedras, con incrustaciones fósiles. El escrito intitulado “Relevancia del Hombre” ni siquiera es mencionado por las publicaciones hechas en Venezuela acerca de los petroglifos.
Han sido hallados enterramientos de aborígenes. Se menciona el sitio Casigua, y la piedra de 20 mts de altura.

GASTRONOMÍA
Cuando hablamos de gastronomía, pensamos enseguida en los platos que degustamos y estamos en lo cierto. Existe otra dimensión del asunto que no se relaciona con la vista ni con el estómago, si no con el entorno físico y humano en que se crían y obtiene la materia prima con que elaboramos los platos. Es lo que nos sucedió en Mene de Mauroa, donde nos ofrecieron varios productos con “sabor a casa”, es decir, a manos de mujer, de madre, abuela, hermana, esposa, etc., en los fogones o cocinas donde han preparado los alimentos para sus familiares durante toda la vida.
De modo que, al hablarnos del dulce de lechoza con panela y azúcar, nos viene a la mente el rostro de algunos de estos seres prodigiosos. Igual que al mencionarnos la mazamorra o el majarete, con la concha de naranja, el clavito y la canela nos viene a la memoria la expresión que una de esas mujeres nos regalaron con la sonrisa de la gente humilde del pueblo. “Como lo hacía mi mamá”
Después de esta evocación es difícil decir mas que el agradecimiento a todas estas gentes que supieron mantener vivas estas tradiciones.

Nota; También cuando hablamos de gastronomía debemos referirnos a las plantas y animales que aportan su vida para que nosotros, los seres humanos, nos alimentemos – la leche con que se elaboran esos dulces es de un animal que se alimenta con pasto, no con comida, si no, no cuajaría la conserva de leche, la ralladura de la concha de naranja para que adquiera un gusto tan diferente.
Hay un secreto muy bien guardado en la paleta de madera empleada para revolverla, . . . y darle fuerte ¡”a la mala vista”! ¡Para que no se arrime!. (Sonrío, gustoso)
Por José Millet
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MUNICIPIO SILVA
Por José Millet

21-06-O
Boca de Aroa

La identidad cultural se manifiesta en este territorio como conflicto: el ejemplo de caballar es ilustrativo, porque cuando se traspasa “se hálela maracucho”, es decir, la variante zuliana del hálela popular es predominante. Más esto contrasta con el, orgullo de muchos de sus vecinos por los valores locales: Borojó siente alta estima cuando se le reconoce como “pueblo merseo”, donde además estuvo Simón Bolívar.

Una de las agrupaciones artísticas ha sido seleccionada para exaltarse a la categoría de patrimonio del Municipio

MUNICIPIO UNIÓN
Por José Millet

Comunidad Los Riegos.

Creencias Religiosidad.

En este sito Críspula Vázquez es una líder religiosa. Mucha gente tiene fe, se dicen ser testigos de lo que ella hace “sin interés de real”, en lo cual se asemeja tanto a mi madre. “Es la madre más bella del mundo nos crío unidos”, nos dicen sus hijos Niamey.
Su espiritualidad es excepcional.

“Muchas cosas carecen de explicación desde la lógica común, como “hablar con mi abuela después de 2 años de muerta. Mi abuela fue enterrada en una cueva de piedra en galan, reflexiona Críspula ante nuestro equipo. Como Jesús, en medio de las piedras donde recogió del mundo de los vivos “a ese otro ser que permaneció” hasta el presente.

Días después llegamos a Los Cañitos, donde Críspula tiene su conuco, cerca de su casa de vivienda. Allí tratamos de reconstruir esta historia familiar que marcha rumbo a la “espiritualización” de familiares fallecidos.
“Mi abuelo pidió que lo sacaran y lo llevaran a enterrar en la montaña de Galán. La abuela permanece en el cementerio, pero de repente, que se la lleven allá también. Y su hija Críspula accede a su pedido”.

Municipio Petit

Por José Millet
Pueblo Nuevo de la sierra.
02/06/2006.

En Pueblo Nuevo de La Sierra visitamos una casa de alimentación, le brindan alimentos y merienda, al mediodía y en la tarde, a 150 personas de la localidad. Hablamos con Josefina Guzmán, de 37 años.

Turas.
Paola Concepción Chirino nos regala su del gerundio tureando que para ella es cuando el maíz, en su campo de siembra, está blandito. Se dice entonces que “el maíz está tureando”.

Arquitectura popular Barro.
Visitamos la casa de Carlos, artesano del barro, padre de . La cobija del techo es de barro, hoja de caña. Es de barro, pañote, mezclado con yerba “para que pegue”. Dice que pañote es un “paño que paga”; es revestido con otro barro mas fino. El entramado se hace con varillas de caña brava, parecida a la de azúcar. El listón es de madera de araguán, macre y vera.

Modo de construcción de la vivienda.
Primero se entierra y luego es que se viste ese entramado. El material es “pura tierra”, agua batida con una azada o pico, pero también se batía con los pies.

Se emplea el pozo hecho en la tierra, a la que se le añade agua y se bate esa mezcla hasta ponerse suave.

Antes los techos de las casas eran de cobija, hasta que a partir de 1950 fueron sustituidos por zinc.

Para obtener el barro, la tierra se picaba en cualquier sitio, para hacer el pozo donde se prepara el barro.

Define el bahareque como mezcla del barro con yerba y la casa de bahareque, aquella que se construye con esta mezcla.

Fiestas
Las mas recordadas son las de San Juan y San Antonio. En el mes de mayo, a partir del día 1ro., se hacía la procesión, pero las tradiciones se han ido perdiendo.

Sistema agrícola
La huerta es un pedazo de tierra dedicado a la producción de frutos menores para el consumo familiar. Una fanega de maíz es equivalente a 06 sacos.

Transporte
Entonces la gente se echaba d 3 a 4 días para hacer el viaje de ida y vuelta a Coro “durmiendo en el camino”. Se empleaban arreos de burro y arreos de mula. Hoy ya no hay arreos de transporte humano, los arreos entran y salen a buscar o llevar mercancías.

La palabra zambo remite el color de la piel, a raza, que ya sabemos es una noción fallida y borrada por la ciencia; también a mezcla “racial” de indio con negro.

Hay varias especies de yerba usadas en la construcción. La yerba “orquetillo” es parecida a la yerba estrella. La yerba guinea se usa para alimentar al ganado, que se come su hoja y lo que queda, la caña, se pica y se mezcla con el barro.

Trapiche
La masa mayor del trapiche es de madera, es la que lleva arriba; sus dientes también son de madera.
Darbin Lugo hace bateas de madera y es quien ha hecho las casas de barro.

La artesana Jóvita Henríquez se dedica a elaborar cestas y maceteros con bejuco morrocoy, se pinta con pintura de teñir roja.

En Pueblo Nuevo observamos un alto porcentaje de población negra, de baja estatura y algunas personas con problemas físicos, como los de pies quebrados y uno macromegálico.

Arquitectura popular

Hay muchas casas de barro construidas con el estilo tradicional, empleando bahareque y adobe. Pero en el empleo del barro ya se nota la innovación, como la mezcla con el cemento.

Torta: es barro con yerba picada, con tierra arcillosa, empleada en esteras y en la construcción de cubiertas o techos de viviendas.

Hay variedad de barro, en dependencia de la calidad de la tierra; por ejemplo uno es el barro amarillo. Dice un artesano local que el barro se usa para frisar, por lo que lleva cal y arena para fortalecer la tierra, aunque no en mucha cantidad. Se emplea la cuchara en este trabajo.

Pañote: Remite a la hierba picada, pero no cualquiera, si no la horquetilla, “palabra” que quiere decir bien picada. Se emplea también la hierba de guinea, pero menos, porque es mas fuerte para manejarla con las manos del artesano.

El cagajón de burro es el ideal para mezclarlo con la cal.

Sistema Constructivo.
El terrón se mete, si uno quiere, hace el barro crudo y lo embute enla barrilla. Hay que esperar que seque y después es que procede a hacerse el frisado.

1-Embutidura: Es la que se mete en la amarradura de las varillas.
2-Pañote de hierba
3-Frisado.

Arcilla es una palabra muy poco usada en la sierra, para el lado de Churuguara. Escucho que existe un budare de arcilla.

Hay barro que no es amarillo ni negro, mas bien de color anaranjado, que es de calidad superior.

Fue criado en el monte y su papá controlaba. Vive en Cabure en la casa que construyó con barro, hace 70 años y hace años, cuando enfermó su padre, se vino de Margarita y tumbó la casa, le metió esquepi para meterle bloques de cemento. Explica que la influencia foránea le llevó a construirla así.

Casa de barro con techo de zinc y una “lluvia de oro” al frente, tal era la casa entonces.
Hace 2 años cargó la Virgen de la Candelaria en Cabure, hizo la promesa de cargarla mientras Dios me diera vida.

A los millonarios de Cabure, como los Henriquez, les quitó los terrenos, pero no se quedó con una cuarta de tierra. La que me dio el finado Teofilo Castro, encargado de la hacienda El Caipal, de San Hilario pa´acá, ahí está.

Sindicato es la casa para trabajar por el desarrollo de la comunidad, por lo que lo sentenciaron a muerte.
MUNICIPIO DABAJURO
Por José Millet

Dabajuro

27-06-07
Artesanía.

Llegamos a casa de Rufina Pereira de Millano, cuya vivienda original de barro fue tumbada para construirle otra de cemento, en el plan de “rancho por casa”. Llegamos a La Trinidad, “en el campo pa abajo. De sus 80 años de edad, treinta se los ha dedicado a la elaboración de muñecas de tela. Al pie de la carretera, y frente a su casa, tiene un local con una muestra de sus creaciones.

Le compro dos jirapitas a su hijo, Gregorio Rafael Millán Pereira, de 32 años, a quien emplea parte de su tiempo en elaborar figuritas de tela y, el resto, en cazar iguana y conejo con tira tira- honda o tiradera-, instrumento que afirma ser “más fácil” para estos tipos de caza.

Gastronomía.

Sara Palencia de Gutiérrez, de 62 años artesana que vive en una casa donde su familia combina la fabricación de bloques de cemento hechos en el patio – con la elaboración de dulces en un horno de leña. Su especialidad es la Paledonia.
También ella es tejedora.

Visitamos a una joven que cambió su profesión de maestra por la de artesana que trabaja con papel reciclado. Con el papel engrumado con almidón elabora closets. Y también hace finas sillas de madera.

Aborígenes.

Gregoria Tudare, 37 años.
Pasamos por el barrio Las Filipinas, justamente en El Ricache, vía a la represa, nos afirman está un sitio que fue un cementerio de indígenas donde aparecen tinajas con huesos cuando llueve.

Dejamos esta visita para cuando realicemos la Toma Cultural.

Dabajuro (30-06-07)

Hoy (30-06-07) aprovechamos la Toma Cultural de INCUDEF para hacer investigación de campo.
Nos había indicado: “El balsero”, hacia el sur, vía La Represa, en Villa del Carmen, hay sitios de interés para la Arqueología, totalmente vírgenes, sin explorar. Nos ponen un carro en un lugareño de chofer, pero no conoce ni vías ni referencias.

Entrevistamos a Isidoro Romero, balsero, vive en el casco histórico del pueblo.

Cultura.
En cuanto a las artes tradicionales, lo más característico; la elaboración de chinelas, y maquetas de viviendas de madera y otros materiales desechables. Estas maquetas las comercializan.

Melvis Cuenca ha hecho excavaciones en campos de Dabajuro.

A 5 km. Una escuela- granja de pollos donde la esposa de José Miquilena refiere hallado una tinaja. Una piedra verde dentro de esta.
En Las Delicias granja de pollo “El Mamito”, que es una cooperativa.

Llegamos al El Picache.

Agricultura.

En el campo se usa el chinchorro en función de troja porque afirman que es más práctico que alguna otra construcción auxiliar. En él se conserva mejor el maíz.

Arquitectura.
Observamos la sustitución casi absoluta de la casa de barro por la cemento. El nuestro viaje vimos una sola de bahareque; ninguna de torta.

Teodosio Romero, 67 años: toca el cuatro solo o en grupo. Nos afirma que esta es tierra de salveros y decimeros “hay un poquito”. Menciona algunas agrupaciones y el genero musical que cultiva cada una: los ideales es una orquesta Los Ideales es una orquesta igual que el “Microcombo Dabajuro”, que emplea el piano y se dice ser del Zulia; igual que “Los Sensacionales”, que es “pura orquesta”, pero los tres son de Dabajuro.

Identifica la “música criolla” en el merengue, el pasodoble y el bolero. Ninguna de las agrupaciones locales interpreta valses; tal vez si, en Borojó.

La biblioteca está al lado de silo, en la calle Ecuador, con aire acondicionado hay un archivo local. En el hotel “Los Reyes” a veces se hacen exposiciones de artes plásticas.

“vos no sos”… se aberva una fuertísima presentación del Zulia en Dabajuro, otro espacio de confrontación y encuentro de identidades. La más ostensible es el lenguaje. Estamos a 1 hora ½ de Maracaibo, con Dabajuro formaba un solo territorio- hasta los años 60.
“Los polidoros” no es un nombre propio, sino expresión para designar un conjunto de órgano y tamborita. Destaca, sin embargo, el conjunto de Remigio, que toca música para bailar; esta integrado por familiares y es considerado como uno de los más antiguos.

Me hablan del investigador Isualdo, hijo de4 Lucio Pérez, por la antena de CANTV- y los teléfonos.

Compartimos, alegremente, en casa de Eude Mavarez, el encargado de cultura de Dabajuro; en su casa, nos colmó de atenciones y mostró gran disposición de colaboración.

Pitita: cabecilla de hilo, pabilo
Macauruma: sitio situado a 6km de Capatárida.

Investigador: Licenciado José Millet

MUNICIPIO JACURA
Por José Millet
Costumbres- Burro

Mezcla de mamíferos cuadrúpedos
Burro + Yegua=mamantone (¿) que llegaba a costar hasta 2000Bs.
Caballo + Burra=
Darle al burro un chaparro= fuetazo
Vacarina=?
Pulbrina=?

Ángel Zapata
Jacura, 2007
Investigador: Licenciado José Millet.
Atlas- Comunidades (Jacura)

Antonio García, 77 años, nació en Caidi, donde vive su familia integrada por 3 hijos y su esposa de 60 años. Opina que “la burra es la primera”. Hace el amor en chinchorro.

Atlas-Comunidades Caidijo (Jacura)
El cerro de Jacura, en Caidijo, es centrio de magia. Allí nacen varios ríos de un “ojo de agua”.
“Mi mamá me contaba que en el cerro había una laguna de donde bajan todos esos ríos. Un señor se lo dijo a ella: “hay una laguna encantada que no ve cualquiera”.

Jacura.
Investigador: Licenciado José Millet, 2007.
Atlas-Comunidades.
Chiguiri
Lapa
Paují
Venao
Dorita
Mapanare sabanera: una que vuela de árbol en árbol en el Municipio de Bolívar.

Investigador: Licenciado José Millet
Jacura, 2007.

Atlas- Comunidades Origuaza (Jacura)
Antonio José Cambero Bautista tiene 77 años; haciendo en los cerros de Origuaza, serranías de Jacura. Treinta años entre Guayana, Caracas y Valencia. A los 20 años en 1958, marchó asediado por la crisis económica familiar. Su esposa también nació aquí y pasó los 71 años de su vida sin salir de este sitio.

Economía.
Ahorita predomina la cría de animales, pero antes el tabaco y la manteca de cochino, el maízy la caraota. Después el tabaco valía mucho: lo compraban con pudientes. Entonces la siembra y el trabajo era “a mano”, manojos… no había procesadoras mecánicas.
En la década de los 40, aparecieron las compañías petroleras: los jóvenes marcharon a Paraguaná y los viejos se resignaron a quedarse.

El maíz no valia nada, pero mucho la manteca de cochina; el maíz sólo aumentaba de precio “en los tiempos malos”.
El maíz guardaba en mazorcas, y en las trojas. Eran empleados 30 hombres en el trabajo, a quienes se le pagaba 1 bolívar de salario.No todo el mundo tenia trojas… se trabajaban seis a la semana, para traer comida a la familia.

Atlas- Comunidad Origuaza.

Los cochinos antes eran alimentados con maíz de las trojas. La manteca era cara; se colaba en unas latas de metal, con tapas, de 20 litros. Los chicharrones se repartían. Un cochino frito daba una lata de manteca.
Con esos productos, aquella gente enfrentaba la precariedad. Tenían 1 hora para la siembra del tabaco.

Calendario Productivo.

Tabaco: se siembra en diciembre y se cosecha en mayo. El quintal a 20Bs.
Cuando en petróleo, la gente se fue “diendo” (pos yendo) y el maíz llegó a valer 400 kg a 200Bs
La fanega.
La pira, que llaman caraota, llegó de Churuguara. La gente empezó a tumbar monte para
Sembrarla.
El maíz y la caraota desplazaron al tabaco como cultivo. Al maíz le dieron el tiro de gracia con su opinión sobre el colesterol.
El ganado siempre existió, como lo del chivo; pero no como ahorita. Para 1950 había sabana, no potreros; tenia sus vaquitas, que se llevaban a la sabana, igual que a los burros. Tenía 1,2 ó 4 vaquitas amarradas para beber su lechita.
Todo el mundo tenía chivos, igual que pavos, gallinas, pero ahora todo eso se ha ido acabando.
Casi no hay conuco, porque los viejos se han ido muriendo y los jóvenes emigrado a Morón (1), Puerto Cabello y a Caracas.
Se vivía muy bien en los cerros.
En 1958, mucha gente fue en carro a Caracas a la caída de Pérez Jiménez.
Cuando empezó en las petroleras, se ganaba de 6 a 10 Bs, mientras aquí 1Bs, la agarraron gusto al dinero abundante.
Fueron haciendo patreros, trajeron al ganado que pertenecía suelto en las abanas. Se le perdió el amor a la tierra. Antes se andaba “patica en el suelo” : con bestia, en burro, como fuera.
¿Por qué no retorna? Porque vendió el restrejito y quedaron sin terreno los que tenían su terreno ¡a trabajar!
Puerto Cabello y Morón quedan más cerca que Caracas y por eso se quedan allí. Los terrenos están ocupados. Se acostumbraron a la ciudad. Ya no desayunan con arepa y café.
En el campo siembra yuca, batata, ocumo, ñame. Al tener animales, aparece la necesidad del patrero y el área de siembra se reduce al mínimo.
Se iba a trabajar a Caracas, dejando la familia sola: los muchachos se creaban “realengos”.

Las mais= madres
Pai= padre.
En aquella época la falta de estudio, obligaba a oficios duros. Como el de la tierra.
En un conuco trabajaban de 10 a 20 hombres, cuyos hijos no tenían donde estudiar, porque sólo había escuela en el centro urbano de Jacuca.

Comunidad-Origuaza-Jacura.
Se paraban a oscuras, en una capotera y con un pedazo de arepa para ir a Jacura a estudiar. A Origuaza, llegó la escuelita muy tardíamente. Solo sabían leer y escribir, pero ¡machete!.
Las esposas sólo sabían hacer oficios 50al58: se ganaban 5Bs echando hacha y machete durante 8 horas al día. Todavía hay gente trabajando por 50,000 bolívares al año. Había algunos que no ganaban nada. Otros le daban una novilla.
Desmontonar= por desmontar

Ahorita los muchachos van y vienen y aprenden muchas cosas. No se consigue quien le diga “me vas a tumbar este monte”.
“La agricultura ve más pa bajo”.
¿Bs 20,000 diarios a una gente por sacar hectárea? No puedes pos eso lo hace él mismo pese a la descalificación.
Tiene varias vacas de las que se mantiene. Un becerro vale 1 millón de bolívares,

Atlas Mitos, Creencias, (Jacura).
El cacique mayor de Jacura se llama Jacura; las menores, en Cumururía (río) se dice era uno de ellos, el que está frente al hospital.
¿Por qué donde quiera había un nacimiento? (Nacimiento. En Jacura había un río.

Atlas- Mitos, Creencias (Jacura).
Guamure es otro pueblito de Jacura que se fue acabando, donde hay dos nacimientos u Ojos de Agua de donde se alimenta la Alcaldía.

La Vaca y Pueblo Nuevo.
Atlas- Mitos, Creencias.

Caidí: río de donde se alimenta…
La población aborigen se asentaba en sitios donde había fuentes de agua.
No trabajaba lejos, si no que se dedicaba a la pesca.

Origuaza tenia una quebrada denominada Chire, que se seco.
En Chire había otro pueblo, del que todavía hay una casa, hay había un pueblo.
De ahí a tomar agua y bañarse y sus aguas frías.
Mi papá, los viejos, en cada nacimiento ahí fundan los indios su pueblo.

Investigador: Licenciado José Millet.


Atlas- Sistemas Productivos- Jacura
La ganadería acabó con el conuco.
Investigador: Licenciado José Millet.
Jacura, 2007

Atlas- Música- Polo Coriano.

Raquelita Castaño fue la última que cantó polo coriano.

Toyo.
Casa del papá de la esposa de Cheche Fuguet.
Investigador: Licenciado José Millet.
12-06-07, Coro

MUNICIPIO MIRANDA
Por José Millet
Coro Costumbres

Burro.

Acerca de este mamífero se han tejido muchas leyendas. También hay muchos prejuicios provocados por la estúpida creencia de que se le asocia con la extrema brutalidad identificado con los cuadrúpedos sin embargo, el burro es una de las especies más inteligentes del reino animal, al que pertenecemos los seres humanos, querámoslo o no admitir.
Falcón es símbolo de geografía prodigiosa, por la variedad y riqueza de sus paisajes; de médanos y tambor coriano. Es verdad, mi lanza estará levantada siempre en contra de todo tipo de maledicencia: a Falcón hay que identificarlo con el barro y con el burro, en acto de ejemplar justicia.

Aun hoy no hay pueblito en el campo de Falcón donde no veamos un burro pastando al borde de un camino, transporte a alguien o a algo, o atado al frente de una casa. El burro está asociado a la vida, desde el nacimiento hasta la muerte y, aunque cause risa o rechazo, la burra es la “primera novia” del hombre de campo. De ahí que, entre risas, la gente me diga “la burra es la primera mujer”.

En Cueparo, Municipio Jacura, me repitieron la historia de lo sucedido en el caserío La Vaca. Allí quemaron a dos burras por ellas de unas mozas a los que no visitaban sus novios, que preferían irse a coger tan amables cuadrúpedos. Espero no agraviar la “moral pública” al corroborar fehacientemente este hecho de valor antropológico, como lo hice al presentarlo ante un grupo de estudiantes de la Misión Sucre, en Coro.

Atlas
Habla falconiana.
Chimpire: Manjar, atol
Majarete: Masa o gelatina hecha de maíz
Mai : Por maíz
Más pior: por peor
Dir: Por ir, a trasladarse

Informa: Henry Luzardo, 25, n, en Coro
Investigador: Licenciado José Millet
Coro, 12/05/07

Chicha pelo: por cabello rizado, de procedencia o estilo negro-africano
Chicharrón, pelo: Cabello muy rizado.
Zambo: En la mentalidad racista, “salto atrás”, en tanto es expresivo de una mezcla racial.
Investigador: Licenciado José Millet
Coro, 2007

Coro-Costumbres.
Hasta no hace mucho, en Coro se colgaban 5 ó 6 hamacas en una sala de la casa de vivienda.
Investigador: Licenciado José Millet.

Creencias.
“Papa, papa… yo me voy contigo”, expresión de un hijo o familiar dicha ante la tumba de un recién fallecido, en el cementerio. Parece atraer la muerte o acercarla a quien la pronuncia, por que en ese caso la madre del que clama lo sata bruscamente de esta situación, sin decir nada.

Atlas- Gastronomía.
Mireya Hernández de Villavicencio, 73 años; nacida en Cabure, vive en Coro desde los 17 años, cuando se casó.

Dulce de coco
Dulce de guayaba
Dulce de plátano con tamarindo
Dulce de leche
Batata con coco
Dulce de naranja (dulce o amargo)

Naranja dulce
Limón francés
Si no me quieres
¿Por qué me ves?
(O ¿por qué no me miras?)

Investigador: Licenciado José Millet
Coro, 25/05/07

A: Alpargatas, chinchorros, muñequería
B: Dulcería
Sopa e leche
Sofrito de cebolla, tomate, adobe, chivo.
Minas de cuarzo
Aguas termales.

Atlas-Medicina Tradicional.
Despojo: Acción de limpieza espiritual en forma de baño con plantas, como altamisa, albahaca, mastuerzo, yerbabuena, verbena… se le atribuye poder de sanación, al afirmar que le quita la fiebre a los niños. A veces a este baño le echan cocuy, tal vez a falta de alcohol o por considerarlo también medicinal. Según Chico Rojas “el despojo quita lo malo y pone lo bueno”.

Ron de culebra con árnica: Se usa para aliviar o curar dolencias o traumas óseos. Debe colocarse en la parte enferma de noche, pero no usarlo como fricciones porque “suelda demasiado”. En todo caso se advierte y se emplea con mucho cuidado por su gran poder.

Cocuy, trapo empapado con: Se usa para componer un hueso salido de su articulación.
Información obtenida del Señor Francisco Rojas.
Investigador: Lcdo. José Millet.
Barrio La Guinea, 17 de Mayo de 2007.


ATLAS.
Habla Falconiana

Mal de frito: luego de comerlo, se embadurnaba el vientre o barriga de los niños.
Zamparse una pea: por emborracharse
Agarrar cobre como un carnaval: por echar o gastar dinero festivamente, derroche.
Churureros: perteneciente al caserío coriano de Chuchure. Estos vecinos se han hecho famosos porque todavía cuelgan sus hamacas en la sala de sus viviendas, costumbre perdida en Coro.
“Levántate Chucho, para que entre Dios”
“Déjame dormir, que Dios entra por una hendija”





MUNICIPIO CARIRUBANA

Por José Millet
Pueblito pescador de Carirubana
Junta parroquial de Carirubana

Con Teresa Petit, su presidenta: la parroquia tiene 27 sectores desde Quinta Elena, Bellavista
(hasta/barrio La Rosa, a los que debe dar atención, mantenimiento, etc. Este es el Municipio más grande del Estado Falcón, después de Miranda y esta mayor de Carirubana por su Número de habitantes.

En el local de la junta de atienden más de 150 vecinos.

Los consejos comunales no se han podido constituir debido a la resistencia y control que tienen los caciques, según Nancy. También pesa la desidia y la división entre la gente. “aquí todo el mundo es familia”, me afirman; a pesar de lo cual aquí todo el mundo vive peleándose. Cúmplele, oficialmente, el principio que ha mantenido al sistema capitalista vivo: la atomización de cada ciudadano, preso en la cárcel de cada hogar y de su conciencia de explotado que no quiere romper sus cadenas.
30-03-07
Punta Cardón.

Carirubana no es zona sísmica; visible, una piedra a la que no cortan ni siquiera los taladros y el nombre de las piedras para designar un “sector”.
Punto Fijo.

Domicio del comercio; era terminal de autobuses en plena ciudad. Cualquier occidental se hepata. Estos automotores son de los seguidores de la civilización.
¿Qué logra con venir a morir en Punto Fijo si nació y vivió en Punta Cardón?
Vienen a la capilla: ¿culpa de ella o de sus familiares?

Economía:

Hacen falta no menos de 20 a 30 empresas para aumentar empleos, nos dicen pero la mayoría de la gente está pendiente del dichoso juego de caballo: Punto Fijo es el caballo campeón de toda la historia de Venezuela y capital del ahorcado. Es la forma zuela y capital del ahorcado. Es la forma más elegida por los vecinos para despedirse de la vida: ¿Por qué?
Podría la gente vivir de la pesca como actividad económica principal. Pero, ¿Cuánta gente hay complicada en ella? ¿Cuántas cooperativas? ¿Cuántos consejos comunales de pescadores?

Cultura.

La pesca artesanal es la tradición cultural más característica de Carirubana, vinculada a la gastronomía. Ha pertenecido a lo largo de este último periodo de la Venezuela petrolera, que tiene un referente significativo en este territorio a partir del hallazgo de las “aguas profundas” que permitieron levantar las grandes refinerías. No hay sensación mejor que degustar el pescado extraído del mar por las manos de esta gente humilde y bonchona; comerlo a la orilla sintiendo el latido de las olas del mar paraguanero.
Cooperativismo.

La cooperativa se rige por la norma de la ordenanza que establece lo que se debe pagar por la pesca y la venta de pescado.
Hablamos con el presidente de SECONAVE (central de cooperativa de Venezuela) uno de los fundadores de esta organización a nivel regional y baluarte de la defensa de las políticas socioeconómicas, desarrollo y crecimiento de la cooperativa San José Obrero. Recordamos con el la lucha por la defensa del cerro Galicia “contra la vaina del coker, apoyo a los valores tradicionales como el repique del tambor en Paraguaná el 30 de noviembre, desde 1987 hasta hoy.


En el luchador social es posible encontrar al interesado por la vida cultural del pueblo.
Aflora la memoria. Se presentaba los tambores de todo el Estado: Olga Camacho, 4 Cantos, Los Tambores de La Sierra… Era en el parque “El Cujizal”, hoy en el “parque metropolitano”. Allí se realizaba el toque de tambor.

Cultura/Deporte.

Nuevamente la realidad nos llama la atención acerca de que la cultura ha vivido en estrecha
Relación con la “cultura física”, y la actividad relacionada con ella. El deporte casi nunca es visto como creador de valores y mantenerlos a través de sus exponentes. Esta idea tiene un ejemplo vivo en la familia de Fenelon Díaz, que aparece en nuestro Atlas al lado de los cultores populares y de otras personalidades de la vida cultural del Estado, en cualquiera de los géneros artísticos.
Compartimos una amena conversación con Rider Díaz Lugo, hermano de Fenelon. Son parte de una familia de Los Taques, venida aquí, donde se unieron a la familia Beaujean , a propósito de la actividad gaitera. En su humilde casa bebemos el imprescindible café mañanero. A pesar de pertenecer a una familia pobre “nunca falto comida” gracias al mar.
“La olimpiada playera “es una iniciativa de los vecinos de la playita emporio a donde Maracaibo desembarcaba muchas mercancías.
Su hermano es fruto de la lucha revolucionaria.
Fundaron los “Hermanos Díaz”, alrededor del yudo.
Las historias y valoraciones nos conducen a esta conclusión. Carirubana es un pueblo de deportistas y cultores populares. La lucha libre, el yudo, el base-ball… El rescate de la decima es uno de los logros de la acertada política de la Gobernación Bolivariana de Falcón.
El famoso Puirpón (?). Preso, es uno de estos cultores, ¡como no recordar su retratos hecho a la intemperie.
Muy pocos resisten la avalancha de pautas de la sociedad de consumo que lo invade todo. Félix Velazco Martínez, de 82 años, nació en una casa de bahareque y vive hoy en una casa de zinc ¡beso desgarrado del barro con la cabilla!
¡Abrazo de la muerte entre la caña y el cemento!

Pesca-Arquitectura Popular.

Apenas había casas que no fuera la de los pescadores. Luego vino la mene grande… y el des lave de la Gringolandia.
Entre la familia estaban los de los Barotes, los Martinez, la de Eulogio Carballo y Federico Ocando.
Toda la población vivía de la pesca artesanal, tenían lanchas y pescadores que quienes algunos usureros les prestaban dinero para poder sobrevivir hasta que llegara la época de la pesca.
Gil Antonio tenia unas vaquitas para suministrar carne a mene grande.
Cuando Rómulo Betancurt 10 a 15 años de edad, Punta Cardón era la capital, pero de 1945 al 48 “se llevaron los papeles de Punto Fijo”, hasta ahora la capital.
El pueblo ubica el asentamiento plaguicida de Grigolandia de 1920 a 1923.
Hicieron sus casas, levantaron sus barrios para refinar el petróleo, depositado en los tanques y llevárselos para el Norte. Cuando la II Guerra Mundial, hundieron un barco por Macoya.

Pesca- Artes de Pesca.

Para entonces se pescaba mucho. De Puerto Cabello traían muchos materiales en los que tejían los chinchorros. Ahora los chinchorros ya hechos son traídos desde otros sitios. Las artes de pesca se están perdiendo.


Historias Locales.

Carirubana nació en Cerro Abajo, cuando Punto Fijo era “puro monte”, con 2 ó 3 casas. Los chivos abundaban por donde quiera. La invasión de los gringos despertó el interés por la inmigración a los campos petroleros y se produjo la explotación del poblamiento de esta parte de la Península.
La sociedad de los chivos, que siguieron abundando, empezó a adaptarse con la sociedad del petróleo, que terminaría engallándosele. Entre ellos sobrevivió una especie vegetal que debería ser el verdadero símbolo de la falconia: “el cují”. El que resiste el viento más violento, la sequia y el cuchillo del petróleo.
Paraguaná son tres barcones de culturas, perfectamente diferenciadas y enclavadas en espacios caracterizado: 1- la tradicional, atada a la tierra entorno al hato. 2-la postmoderna sociedad del petróleo, cuya capital-maquila es Punto Fijo y, a su lado, 3- el pueblito de pescadores artesanales de Carirubana, que se debate entre los tentáculos los de la nueva Exiles y caníbales:
El pescado era barato; un kilo costaba 1 bolívar como máximo.
Casi toda la familia nacieron y crecieron en Cerro Abajo; las otras y las últimas, en Carirubana.

Punto Fijo es hijo apócrifo de Gringolandia y su compañía petroleras. Se convirtió en un pueblo de forasteros adonde se van a parar quienes emigraban de todos los sitios de Venezuela. De ahí que se bautizara como el “pueblo de la amistad”

Agua.

La escasés de agua se convirtió en un problema grave. Se convirtió en practica habitual “hacer casimbas “para que brotara del suelo este liquido vital.
En los barcos que cargaron petróleo para el Norte traían aguas para los campos de “mierda del diablo”. Empezó el experimento yanqui: a cada trabajador del campo petrolero se le entregaban un barril de agua traída de New york o del Missisipi.

Arte de Pesca.

La embarcación que se empleaba era la canoa. Empleaban barquitos de una vela; en embarcaciones de remo iban a Rio Seco. Hoy todo se mueve en lancha de motor. Antes íbamos a pescar a Rio Seco, en octubre el carite que abundaba y luego se salaba.
La pesca de arrastre acaba con la cría de los peces; se lo lleva todo al grande y al pequeño. Antes la bahía era en bruto ahora no hay casi nada.
En cada barco iban 6 personas.
La dorada época de puros chinchorros.
Llegó a pescar con nasa, cuando llegaré la pesca de arrastre.


Religiosidad.

El cura venía a oficiar desde Pueblo Nuevo porque no había local para la iglesia.
Cada familia recogía dinero para construirla.
La patrona es la Virgen de la Candelaria, cuya fiesta la hacían con una procesión que recorría las calles con una concurrencia de mucha gente. Hoy se le pasea por el mar.

Pesca Empresarial.

La rastro- pesca la introdujeron intereses empresariales y, de hecho, hoy esta en manos extranjeras, de Italianos.
Mundo Lugo.

La Marisquería Caracas es una de las más visitadas del pueblito.
En Cerro Blanco también “El solar de Pablo”, recibe a muchos visitantes.

Paseo de los Estudiantes.

En uno de los monumentos más emblemático de este simpático pueblito de pescadores. Bordea la playa a cuya orilla van a dar muchos desechos sólidos. En algunos de sus tramos, encima del muro, los vendedores colocan sus recipientes para vender el pescado, recién sólido de manos de los pescadores.
Los cujíes escoltan el mar- rebajo de una hay un sitio de venta de los más frecula todos “El cují de Wislú”. Al aire libre, con la brisa que nace el puro goce de comprar pescado fresco. El cujíe conversa con las lanchas marineras que llevan cava sados peces a manos del comprador.
Peces.
Una especie de pez es llamado peorro o roncador, namotopeya que expresa el sonido característico que hace debajo del mar. El Corocoro es una especie pequeña que canta como un coro, también debajo de la mar, mientras que el Cherechere es un pez que fondo. El Corocoro nada en toda la geografía marina luriosidad: el pez Cheredure en el único pescado que abre la boca cuando lo están friendo.
El kilo de Corocoro es vendido en Bs 5,000.

Costumbres religiosas.

La religiosidad del pueblo transcurre por senderos diversos, muchas veces de manos de hilos tejen manos invisibles. El nudo se hace en sitios inesperados. Por el paseo, frente al mar, descubrimos algo digno de lo reino del corral- maravilloso: una gallera con centenales dejarlos con gallos de lidia y mi inmenso, ruedo en el centro. Esta actividad fue mandada a detener por el consejo o la alcaldía del Municipio.
Raúl Colina, su dueño, posea en lancha a quienes participamos por INCUDEF en la Toma Cultural. Conversando con él, me entero que desde hace 25 años están haciendo la fiesta a la Virgen de La Candelaria, cuya imagen recorre varios escenarios del pueblo: uno en la misa en el interior de la iglesia; otro en su paseo por el mar y otro durante la procesión que se realiza en las calles.
La fiesta de La Candelaria se realiza el 16 de julio, aunque las actividades transcurren entre los anteriores 3 días, es decir, 13,14 y 15.
































































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